¿Qué características hacen de un monitor, uno para PC?

Todos los usuarios de PC utilizamos un monitor, también llamado por supuesto, pantalla. Pero, ¿sabes qué características son las que hacen que un monitor sea un monitor de PC? En este artículo vamos a definir qué es un monitor de PC y cuáles son sus características para poder considerarse como tal.

Desde los antiguos y aparatosos monitores con tecnología de rayos catódicos (CRT) de antaño hasta los modernos con tecnología micro LED, el monitor siempre ha sido una constante en los escritorios de los usuarios de PC. Gracias a los monitores podemos leer noticias, jugar a juegos o crear programas, por ejemplo, y si no tuviéramos un monitor o pantalla sería imposible la interacción con un PC dado que no sabríamos qué es lo que estamos haciendo al ser este la forma con la que el PC se comunica con nosotros y por tanto nos permite interactuar con este.

Monitores LCD

Tenemos entre manos uno de los periféricos más longevos en la historia del PC, y es que sin un monitor no podríamos visualizar nada de la información de lo que hacemos en el PC. Y es que su definición es, efectivamente, un periférico para visualizar los datos que muestra un ordenador, o como dice su definición técnica, «un dispositivo de salida de datos».

Hoy en día, el monitor de PC tiene muchos parecidos con las modernas televisiones LCD y, de hecho, en estos monitores se puede ver perfectamente la TV a través de Internet. Sin embargo, los monitores suelen tener ciertas características que los hacen más indicados para las tareas habituales que suelen realizar, motivo por lo que no todas las pantallas son monitores para PC.

Características principales de un monitor de PC

tiempo respuesta oled

Hay una serie de características que definen cómo es un monitor:

  • Luminancia: medida en cd/m² o en Nits, es una medida de la intensidad de luz que emite el monitor. También se la conoce como «Brillo».
  • Profundidad de color: medida en bits, es la cantidad de color que es capaz de mostrar el monitor.
  • Espectro de color: son los diferentes espacios de color para los que se han calibrado estos, como el sRGB o el DCI-P3, por poner unos ejemplos.
  • Relación de aspecto: es la relación que hay entre las dimensiones horizontales con las verticales, como por ejemplo 16:9 (por cada 16 píxeles de ancho, hay 9 de alto).
  • Tamaño de pantalla: es la longitud (expresada en pulgadas) de la diagonal de la pantalla del monitor.
  • Resolución de pantalla: el número de píxeles que hay en la pantalla, expresado como el producto de los píxeles de la parte horizontal, multiplicado por los de la vertical, como por ejemplo 1920 x 1080.
  • Tasa de refresco: es el número de veces que se refresca la pantalla por segundo, y se mide en hercios (Hz).
  • Tiempo de respuesta: el tiempo que tarda un píxel en cambiar de color, se mide normalmente en milisegundos.
  • Relación de contraste: es la relación entre el mayor brillo que es capaz de generar un monitor, con el color más oscuro que puede presentar.
  • Delta-E: es la precisión con la que el monitor es capaz de representar un color. Generalmente, un Delta-E entre 2 y 4 es una buena precisión, pero por debajo de esto, el ojo humano no es capaz de percibir la diferencia.
  • Ángulo de visión: es el ángulo medido en grados, al que un usuario puede ver bien la pantalla del monitor sin que se distorsionen los colores si se pone a mirar la pantalla desde un ángulo diferente al habitual. Esto es importante en paneles que van a ser visionados por varias personas.
  • Tipo de panel: los monitores usan diferentes tipos de paneles, cada uno de ellos con unas características determinadas. Pueden ser LED-VA, LED-IPS, LED-TN, etc.
  • Tamaño del píxel: el tamaño que tiene un píxel representado en la pantalla. Cuanto más pequeño es el tamaño más hay en el panel y mejor es la resolución. Si estos son lo suficientemente pequeños se llega al punto en que una resolución más alta no supone una diferencia en la calidad de la imagen. Este se mide a partir de píxeles por pulgada o por su acotación en inglés PPI.
  • Entradas de vídeo: un monitor de PC tiene que tener por fuerza entradas de vídeo, que pueden ser desde las ya anticuadas D-Sub (VGA) hasta DisplayPort o, en los monitores más modernos, el nuevo estándar USB-C.

No todas las pantallas son monitores de PC

Escritorio con monitores

Antaño, lo que diferenciaba un monitor de PC de una TV, era que la televisión está diseñada para recibir la señal de la antena, y no tenía por qué tener necesariamente entradas de vídeo. Por supuesto, su panel y sus características están optimizadas para la visualización de contenidos de televisión, y por ese motivo si conectas un PC a una TV, muchas veces se verá todo «raro», incluso borroso. Esto ocurría por qué los tiempos de la señal de vídeo eran distintos y no eran compatibles los unos con los otros. Por lo que los monitores de PC no tenían entrada de antena (aunque algunos pueden tenerla, pero no es lo normal).

Con la llegada los televisores de pantalla plana a mediados de los 2000, la tecnología de los paneles para televisor y PC se unificó y ahora tenemos televisores que tienen una o varias entradas de vídeo, como puede ser D-Sub (VGA), DVI, HDMI, DisplayPort o USB-C.

Aunque la principal diferencia entre un monitor y un televisor es la falta de la unidad de sintonización de la TDT, la cual quedará extinta en unos años y el hecho que mientras que todas las TV tienen altavoces integrados, mientras que en el caso de los monitores de PC, solo algunos lo tienen (es algo opcional y depende del fabricante).

Hub Monitor

En cuanto a las pantallas que tienen los ordenadores portátiles, funcionan de una manera un poco diferente (y por ello nadie las llama «monitores») dado que van integradas en el equipo. No tienen entradas ni salidas de vídeo, ya que van conectadas directamente a la placa base del portátil, aunque este sí puede tener salidas de vídeo para conectar, precisamente, monitores externos.

Tu tablet también puede ser un monitor

Tablet Monitor

También puedes convertir tu tablet en un monitor, ya sea a través de emisión en directo o conectando este a una salida de video, para ello es necesario utilizar aplicaciones especiales, pero si necesitas una pequeña pantalla adicional a tu configuración entonces una tablet te puede ir muy bien para ciertas aplicaciones.

A día de hoy con la existencia del puerto USB-C Alt DP muchas tablets tienen la opción de convertirse en un segundo monitor que puede ser muy práctico de cara a ciertas aplicaciones, pero sobre todo si carecemos de espacio en nuestra área de trabajo diario. También existen monitores de pequeño tamaño que a simple vista recuerdan a una tableta, pero que no funcionan como tales y tienen la particularidad de ser totalmente portátiles al integrar una batería. Sea como sea, tenéis monitores de todo ratio de aspecto y tamaño.

¡Sé el primero en comentar!