Audio analógico o digital en PC, ¿qué es mejor? ¿Se nota la diferencia?

Por norma general, en la era moderna en la que vivimos consideramos que lo analógico está ya anticuado y obsoleto y solemos optar siempre por lo digital. Sin embargo, respecto al mundo del audio la realidad puede llegar a ser bien diferente, y en este artículo te vamos a contar qué diferencia hay entre utilizar audio analógico y digital en el PC y por qué motivos deberías escoger uno u otro.

Hoy en día, la totalidad de las placas base para PC integran ya la tarjeta de sonido y generalmente es la que utilizamos; de entre ellas, la gran mayoría nos da la posibilidad de elegir entre audio analógico con los habituales conectores minijack de 3,5 mm y audio digital con el conector S/PDIF, si bien es cierto que no todos los sistemas de audio incorporan entrada digital. En todo caso y teniendo ambas opciones, ¿cuál de las dos es mejor? Vamos a verlo.

Audio analógico y digital, ¿cuál es la diferencia?

En cualquier ámbito que te puedas llegar a imaginar, lo digital se diferencia de lo analógico por la continuidad; en los sistemas digitales los cambios son drásticos porque se basa en los unos y ceros del sistema binario, encendido o apagado, blanco o negro, dejar pasar la corriente o cortar la corriente. Sin embargo, en el ámbito analógico los cambios se producen de manera progresiva y gradual, manteniendo la continuidad en todo momento.

analógico vs digital

Una forma muy gráfica de entenderlo, aunque nos apartemos momentáneamente del audio, es tomando como ejemplo la fotografía. Una fotografía tomada a la vieja usanza, con un carrete y una cámara analógica que se revela en un cuarto oscuro, puede ampliarse de manera casi infinita incluso aunque la observes a través de un cuentahilos, manteniendo en todo momento una progresión ininterrumpida.

Por el contrario, una fotografía tomada con una cámara digital -o una imagen digitalizada- está formada por píxeles; por ello, cuando la vemos en una pantalla y se amplía, se ven los «cuadraditos» que corresponden a estos píxeles y que escalonan la imagen, deformándola y presentando un resultado discontinuo, aunque vistas a la resolución adecuada «engañen» al ojo humano y parezca que no es así.

Imagen analógica digital

Si extrapolamos esto al mundo del audio, ocurre algo muy parecido. La interpolación de una pista de audio en vivo es un proceso analógico porque el ser humano y el entorno lo son, pidiendo recogerse fielmente en soportes analógicos como pueden ser los vinilos o cintas de casette. Para pasarlo a soportes digitales como un CD o archivos MP3 o incluso FLAC, la señal analógica es muestreada, es decir, se toman diversas muestras del audio analógico y se convierten a unos y ceros para crear una secuencia lo más similar posible a la original. El problema es que no es posible tomar muestras infinitas, y por lo tanto los cambios siempre serán más bruscos que al escuchar una grabación analógica.

Ventajas y desventajas de uno y otro

Obviamente, toda elección tiene sus ventajas y sus desventajas y elegir entre audio analógico o digital en el PC no es una excepción. La más evidente tiene que ver con la conexión, ya que una conexión de audio digital funciona o no funciona, sin términos medios, mientras que una conexión analógica puede presentar interferencias, ruido eléctrico u otros problemas relativos al desgaste del conector, a una mala conexión o a las condiciones ambientales como electricidad estática, humedad o que haya aparatos magnéticos cercanos.

Por el contrario, un conector analógico es mucho más duradero y resistente que uno digital incluso aunque lo conectes y desconectes miles de veces. Al fin y al cabo la conexión por S/PDIF al PC utiliza señal óptica, y eso significa que si el conector se mancha, raya o rompe en alguno de los extremos dejará de funcionar; igualmente, aunque el cable no recibe interferencias de ningún tipo es también menos duradero y propenso a sufrir problemas si se dobla en exceso, pudiendo incluso llegar a partirse si se dobla demasiado.

Ten en cuenta una cosa (como ejemplo): en el ámbito profesional se prescinde completamente del audio digital, pero esto es así porque siempre se busca la mayor fidelidad posible del sonido y siempre se trabaja con el audio en bruto, aunque luego más tarde se procese y se convierta a digital. Sin embargo, los profesionales utilizan también equipos de grado profesional para no sufrir los problemas que hemos comentado que tienen los conectores analógicos, pero cuestan muchísimo dinero.

Entonces, ¿es mejor usar audio analógico en el PC?

Como hemos explicado, el audio analógico es más progresivo y por lo tanto más rico en detalles que el digital, el cual no es sino una conversión muestreada del audio analógico. Cuando hablamos del PC, esto tiene sus ventajas y desventajas especialmente por el conector y el cableado, y ahí no vamos a entrar y lo dejamos a la valoración de lo que cada usuario quiera o busque para su sistema de audio.

No obstante, también hay que tener en cuenta que existen ciertos límites de audición e incluso quien no quiera seguir «atado» a lo analógico y prefiera audio digital en su PC, puede conseguir que el sonido suene como si fuera analógico siempre y cuando cuente con los componentes adecuados para solventar las carencias del audio digital.

Sonido analógico vs digital

El primero de estos requisitos es el contar, obviamente, con audio de buena calidad, lo que se conoce como audio HD. Cuanto mayor sea la frecuencia de muestreo del audio mejor será el resultado y la experiencia de audio que recibas; esta frecuencia se mide en hercios (Hz) y se considera que el mínimo para poder decir que el audio es HD es de 44.100 Hz, es decir, 44,1 KHz.

Un aparato imprescindible para conseguir que el audio digital suene como analógico es un DAC, diglas de «Digital to Analogue Converter» o en castellano, conversor de digital a analógico. Lo que logran los DAC es que el proceso de transformar el audio analógico al código binario necesario para el audio digital sea mucho más fluido que en los sistemas que tran de serie los reproductores, como por ejemplo el integrado en tus altavoces.

Existen DAC adecuados para todo tipo de necesidades, desde los pequeños y ligeros diseñados para dispositivos móviles hasta aparatos profesionales que cuestan miles de euros; si eres un audiófilo nuestra recomendación es que te hagas con un DAC y notarás la diferencia, pero sobre cuál comprar ya dependerá de tu presupuesto y necesidades.