Si has crecido con un lápiz táctil en la mano, y has pasado horas abriendo y cerrando tu consola de dos pantallas, prepárate, porque vas a sentir un flechazo inmediato. Anbernic, conocida por moverse con eficacia en el mercado de dispositivos retro, sorprende con la consola Anbernic RG DS.
No estamos ante una consola que emula juegos antiguos, como tantas otras que existen. En este caso, nos encontramos ante prácticamente un verdadero homenaje técnico para títulos que necesitan sí o sí dos pantallas para que se puedan disfrutar. Cuenta con su propio diseño elegante, en color negro, y una ergonomía que mejora las consolas de antaño.
Esta RG DS es una de las mejores opciones para coleccionistas, o bien nuevos jugadores que quieran revivir la época dorada de las consolas portátiles. Y es que, en un mercado saturado de dispositivos de todo tipo, Anbernic mira hacia atrás y ofrece a la comunidad un hardware potente, una pantalla táctil de calidad y una batería más que suficiente para que no se apague en mitad de una «raid».
El regreso triunfal de las dos pantallas táctiles
Lo que hace prácticamente única a la Anbernic RG DS es, prácticamente, su forma. A diferencia de otras consolas que quieren emular a la Nintendo DS en una sola pantalla, esta monta un sistema de doble panel que respeta la experiencia de la manera más fiel posible a la original. Cuenta con una pantalla IPS de 3,5 pulgadas con una reproducción de color muy buena. Y a ello le acompaña un panel inferior táctil que funciona perfectamente para navegar por menús en los juegos o pulsar en los «Quick Time Events» típicos de aquellas aventuras. De hecho, la resolución se ha optimizado para que los píxeles se vean nítidos. Lo que elimina ese efecto blur que solemos encontrar en emuladores de baja calidad.
Pero no solo vive de su doble pantalla. El cuerpo de la consola es de un acabado negro mate profesional, y los botones tienen ese «clic» satisfactorio de toda buena consola. Además, cuenta con sticks analógicos bien posicionados para una mayor comodidad en largas sesiones de «trabajo». Una consola pensada para durar, que se aleja de los materiales de baja calidad. Y una forma perfecta de jugar a tus juegos de Nintendo DS o 3DS con la comodidad de la tecnología de hoy en día y a un precio imbatible.
Potencia para una emulación sin tirones
«Bajo el capó» de esta joya de la emulación encontramos un procesador Unisoc T618, un viejo conocido por aquellos que dominen las consolas retro, y que ofrece un equilibrio perfecto entre el consumo y la potencia. Un chip que se suma a sus 4 GB de RAM y que permite que la Anbernic RG DS no solo sea capaz de mover con fluidez todo el catálogo de la mítica consola portátil de doble pantalla, sino que se atreve incluso con sistemas más exigentes como PSP. De hecho, tiene capacidad para reproducir títulos de consolar retro no portátiles, como son Dreamcast, PS1 o la propia Nintendo 64. Todo de manera fluida, sin los molestos tirones de audio o de frames que pueden arruinar la nostalgia en este tipo de dispositivos.
A ello hemos re sumar una batería de 4400 mAh, lo que se traduce en unas 6-7 horas de juego aproximadamente (dependiendo de la exigencia del título). Algo que la convierte en una compañera de viaje perfecta. Además, cuenta con wifi integrado para partidas multijugador, o incluso para descargar las carátulas, así como conexión Bluetooth para conectar nuestros auriculares.
En definitiva, una consola que escoge lo mejor del pasado y le inyecta la potencia del presente. Y una oferta que cualquier amante del retro puede considerar para su colección.
