Cuando compramos un nuevo componente para nuestros equipos, siempre tenemos miedo a que tenga algún error de fábrica, o que sea un tipo de hardware que ha salido malo, por lo que leemos opiniones sobre el modelo por internet, buscando estos fallos. Sin embargo, en ocasiones, no es culpa del propio dispositivo, como veremos hoy, donde una Zotac RTX 5090 se incendia a los cinco minutos de conectar, pero sin ser culpa realmente de su conector de 16 pines, por lo que buscar el culpable es importante.
Imagina gastarte los más de 2.000 euros que cuesta una RTX 5090. La desembalas, la montas en el PC, la conectas y te aseguras de que todo está bien puesto que hay precedentes de problemas con los conectores de alimentación, y enciendes el PC. Todo va bien, hasta que a los pocos minutos, seguramente mientras estabas ya actualizando los drivers, empieza a oler a quemado y el PC se apaga de repente. La peor pesadilla de cualquier aficionado al hardware.
Por qué se incendia una Zotac RTX 5090
En este caso, lo primero que hay que aclarar es que el problema no parece estar en el conector de 16 pines, algo que muchos podrían pensar automáticamente. De hecho, tras el incidente, el conector estaba en perfecto estado, por lo que no fue el causante del fallo.
Entonces, ¿qué pudo pasar? Una de las opciones más probables es que la tarjeta tuviera algún defecto interno. Aunque sean productos nuevos, a veces algunas unidades salen con fallos de fábrica que no se detectan en los controles de calidad. Esto puede provocar problemas graves al poco tiempo de uso, incluso a los pocos minutos de encender el equipo.
Otra posible causa está en la alimentación eléctrica. Estas tarjetas gráficas consumen mucha energía, por lo que necesitan una fuente de alimentación fiable y en buen estado. Si la fuente falla, no entrega la energía correctamente o hay algún cable en mal estado, pueden producirse sobrecalentamientos o incluso daños en los componentes. No debería ser lo habitual, pero está claro que es algo que en otro tipo de GPUs con mucha menos necesidad eléctrica, no tendríamos en cuenta.
También hay que tener en cuenta la instalación. Si la tarjeta no está bien conectada, si hay demasiada presión en algún punto o si la ventilación del equipo no es suficiente, el calor puede acumularse muy rápido. En situaciones extremas, esto puede acabar provocando humo o incluso un pequeño incendio. Del mismo modo, no tiene por qué ser nuestra culpa, y que esa presión o golpe lo llevase en el transporte, siendo el incidente que provocó todo lo demás.
Por último, no hay que olvidar que puede tratarse simplemente de un caso aislado. No significa que todas las RTX 5090 tengan este problema, sino que podría ser una unidad defectuosa concreta, ya que cuando ocurre, todos nos hacemos eco de la noticia, pero posiblemente no volvamos a ver una así con este modelo (o sí, y entonces ya podríamos analizarlo de otra manera).
En resumen, cuando ocurre algo así, no hay que señalar solo a una pieza. Es importante revisar todo el sistema: la fuente de alimentación, los cables, la instalación y la ventilación. Solo así se puede entender realmente qué ha fallado, pues en ocasiones no es culpa del componente, y acaban cogiendo «mala fama» sin tener culpa.
Al final, estos casos sirven para recordar lo importante que es comprar con buena garantía y en sitios de confianza. Si notas algo raro, lo mejor es apagar el equipo y revisarlo con tranquilidad. Reaccionar a tiempo puede evitar problemas mayores y salvar el resto de componentes del ordenador siempre.
