Los Apple M1 Pro y Max decepcionan en juegos contra NVIDIA y AMD

Uno de los puntos fuertes de la APU o SoC M1 Max de Apple es su GPU integrada, la más grande en un chip de este tipo para un ordenador personal hasta la fecha. No obstante la función más popular de todo procesador gráfico es la de generar los gráficos de los videojuegos y el M1 Max parece que no da la talla. ¿Por qué?

Hace unos días os comentamos acerca del rendimiento del M1 Max benchmarks donde la GPU integrada del M1 MAX aguanta el tipo frente a las GPU dedicadas de NVIDIA y AMD. Hay que tener en cuenta que Apple con el salto a crear sus propios procesadores no solo ha abandonado a Intel en CPU, sino también a NVIDIA y AMD en GPU de alto calibre para sus Macintosh de alta gama. Aunque en el caso de los lazos con los de Jensen Huang ya hace tiempo que se cercenaron.

M1 Max frente a NVIDIA RTX 30 en videojuegos

M1 Max rendimiento videojuegos

Los Macintosh no han destacado de cara a los videojuegos, dado que a Apple les son completamente igual. La prueba de ello es que tienen los recursos y procesos para hacer una plataforma de videojuegos que compita contra PlayStation, Xbox o Nintendo de tú a tú, pero no quieren hacerlo. Dicho de otra manera, en Cupertino no piensan sus ordenadores para jugar.

Pues bien, a través de una serie de pruebas de rendimiento se ha podido ver como la GPU integrada de los M1 Pro y M1 Max solo puede mantenerle el tipo en rendimiento frente a una RTX 3060 o una RTX 3080 para portátiles en GFXBench 5.0, la cual por cierto, es la prueba de rendimiento que os comentamos hace unos días.

En el benchmark de Tomb Raider a 1440p, podemos ver como el M1 Max saca 83 FPS en videojuegos, frente a los 57 FPS del M1 Pro, los 79 FPS de la RTX 3060 Mobile y los 112 FPS de la RTX 3080 Mobile. Aunque las diferencias se agravan si hablamos del benchmark de computación de Geekbench donde las tarjetas gráficas dedicadas de NVIDIA llegan incluso a triplicar el rendimiento respecto a las GPU integradas de Apple.

Interpretando los resultados

Si hay algo que le hemos de conceder a Apple es el hecho que su GPU integrada, gracias a ser un Tile Renderer, es mucho más eficiente energéticamente que el uso de tarjetas gráficas de NVIDIA para portátiles gaming. Las segundas por sí mismas ya consumen y generan la misma cantidad de calor o más que la solución completa de los de Cupertino. No olvidemos que los Macintosh se han convertido desde finales de los 90 en ordenadores personales con un fuerte y diseño industrial único que requiere soluciones de hardware concretas, más basadas en el rendimiento por vatio que no la potencia bruta.

Otro punto que tenemos que tener en cuenta, en especial en el caso del benchmark de Tomb Raider, es que este juego funciona bajo Rosetta y por tanto hay un proceso de traslado de las instrucciones x86 para el juego original a las nativas bajo la ISA ARM adaptada recientemente por Apple. Por lo que realmente es una comparación injusta al comparar un juego que en Windows se ejecuta de manera nativa con uno que en los Macintosh con M1 Pro y M1 Max no.

Ya para concluir, ¿quién compra un Macintosh de Apple para jugar? Es una pena que los de Tim Cook no se los tomen en serio, ya que por limitaciones del hardware no es, es por puro y duro desinterés.