Al igual que todos los componentes de ordenador las CPU han tenido una serie de mejoras con el paso del tiempo, la frecuencia de estos por ejemplo ha evolucionado bastante llegando a alcanzar prácticamente 6 GHz, pero esto es algo que un procesador antiguo no podía alcanzar ni con un overclock que la llevase hasta sus máximas capacidades, se quedaba rozando algo que la mayoría de los modelos actuales superan con bastante facilidad.
No podemos negar que durante los últimos años hemos visto cómo los componentes de PC han avanzado mucho y es que las capacidades que ofrecen han evolucionado mucho debido al desarrollo de nuevas tecnologías que necesitan un rendimiento superior. Lo que antes podía parecer una locura inalcanzable actualmente lo tenemos como algo bastante normal, por ejemplo las capacidades de RAM han pasado en unos años de tener un estándar para un ordenador de 4 a 8 GB, luego de 8 a 16 GB y ahora estamos viendo cómo prácticamente los 32 GB cada vez es lo que más utilizan por ejemplo los usuarios que quieren jugar en un PC.
Lo que antes era un «overclock extremo» ahora es algo bastante sencillo de encontrar
La frecuencia del reloj que tiene una CPU es una de las especificaciones más importantes de la misma, como bien sabemos esta velocidad mide la cantidad de ciclos que ejecuta este componente por segundo, una medida que muchas veces permite al usuario saber si el modelo que quiere comprar tiene una capacidad superior o inferior. En la mayoría de los casos los procesadores actuales superan fácilmente los 4 GHz, muchos de ellos llegando hasta los 5 GHz e incluso manteniéndose estables en 5,7 GHz gracias a ciertos aspectos que se pueden mejorar con el overclock.
Pero esto obviamente no es algo que siempre haya sucedido, al final los modelos mucho más antiguos llegaban (con suerte) a tener 1-1,5 GHz como es el caso del primer Pentium 4 que se lanzó hace ya 25 años. En esta época se consideraban frecuencias bastante altas y con el paso de los años se fueron estandarizando más otras velocidades como los 2 GHz que Intel alcanzó en 2008, si revisamos la historia de estos procesadores tenemos la capacidad ver la evolución e incluso también podemos comprobar lo que antes se consideraba llevar a un procesador al límite de sus capacidad, un overclock extremo que, en el caso del Pentium 4, lo hacía funcionar a 5 GHz.
Las técnicas de refrigeración utilizadas para aplicar este overclock siguen siendo las mismas con el paso de los años, en los modelos más actuales que hemos visto llegar hasta los 9 GHz también se utiliza la «típica» técnica de echar nitrógeno líquido como un loco sobre el procesador para evitar que explote. Con un voltaje de prácticamente 1,9 W (los actuales utilizan 1-1,1 W para mantenerse en 4,6-5 GHz) y unas temperaturas de -171 grados (ahora pueden operar en 50-60 grados para mantenerse con la frecuencia mencionada) el primer Pentium 4 logró alcanzar el máximo overclock posible, los 5 GHz.
Esto nos deja ver un poco cómo es la evolución de los componentes para PC, igual dentro de 25 años estamos hablando otra vez sobre cómo en pleno 2025 lo máximo que podían alcanzar los procesadores mediante un overclock extremo eran 9 GHz.
