Intel acaba de renovar su gama de procesadores de sobremesa con los nuevos Core Ultra 5 250K Plus y Core Ultra 7 270K Plus, dos modelos que llegan bajo la arquitectura Arrow Lake Refresh. Esta actualización no es un salto generacional sino una actualización, pero aun así sí que introduce mejoras clave destinadas a corregir algunos puntos débiles de la primera hornada, especialmente en gaming. Vamos a verlo.
Las primeras reviews independientes, como las publicadas por TechPowerUp (270K y 250K), ya nos permiten ver con bastante claridad lo que podemos esperar de estos nuevos chips en términos de rendimiento real, más allá de las promesas de Intel. Y lo cierto es que, aunque no estamos ante una revolución (nadie lo esperaba de una generación «Refresh»), sí que hay cambios bastante interesantes, así que vamos a verlos.
Más núcleos, más caché y optimizaciones clave en la arquitectura
A nivel técnico, Intel ha optado por evolucionar Arrow Lake en lugar de rediseñarlo. Ambos procesadores mantienen por lo tanto la misma arquitectura híbrida con núcleos P y E pero aumentan la cantidad de núcleos E, algo que impacta directamente en el rendimiento multi núcleo. El Core Ultra 7 270K Plus tiene 24 núcleos (8P + 16E) y el Core Ultra 5 250K se queda en 18 cores (6P + 12E).
| PVPR | Núcleos / Hilos | Velocidad base | Velocidad Boost | Caché L3 | TDP | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Core Ultra 7 270K Plus | $300 | 8+16/24 | 3.7/3.2 GHz | 5.5/4.7 GHz | 36 MB | 250W |
| Core Ultra 7 265K | $280 | 8+12/20 | 3.9/3.3 GHz | 5.5/4.6 GHz | 30 MB | 250W |
| Core Ultra 5 250K Plus | $200 | 6+12/18 | 4.2/3.3 GHz | 5.3/4.6 GHz | 30 MB | 159 W |
| Core Ultra 5 245K | $200 | 6+8/14 | 4.2/3.6 GHz | 5.2/4.6 GHz | 24 MB | 159 W |
Además, Intel ha aumentado la cantidad de caché y ha introducido mejoras en la comunicación interna del chip, destacando un aumento de hasta 900 MHz en la interconexión entre tiles, lo que reduce las latencias y mejora la eficiencia en cargas sensibles como los videojuegos. Otro punto importante es el soporte para memoria RAM DDR5 más rápida, con velocidades nativas de hasta 8.000 MT/s junto con mejoras en el controlador de memoria.
La última gran novedad a nivel conceptual es la introducción del Intel Binary Optimization Tool (IBOT), una tecnología que optimiza la ejecución de juegos a nivel de binarios para mejorar el rendimiento sin necesidad de cambios por parte de los desarrolladores.
Rendimiento: mejoras modestas pero reales
Si pasamos a los resultados de los benchmarks que se pueden ver en los análisis publicados, la conclusión es bastante clara: hay mejoras, pero no esperéis ningún milagro. En rendimiento multinúcleo, ambos procesadores destacan con claridad ya que obviamente tienen más núcleos físicos, destacando el 270K Plus en tareas intensivas. El 250K Plus se sitúa en un punto intermedio dentro de la gama, una buena opción en relación rendimiento – precio.
Pero si pasamos al gaming, aquí es donde se ven los cambios. Intel hablaba de mejoras que llegarían al 15% en algunos casos, pero la realidad es más variable: hay algunos casos donde el salto es pequeño y otros en los que la diferencia sí que es más notable, especialmente en juegos muy dependientes de CPU.
En algunos casos concretos las mejoras son sustanciales, con incrementos de hasta el 39%, pero lo que también es cierto es que Intel sigue por detrás del que, hasta la fecha, sigue siendo el mejor procesador para gaming, el AMD Ryzen 9800X3D.
Precio y posicionamiento
Uno de los aspectos más destacados de estos nuevos procesadores es el posicionamiento en el que Intel los ha puesto en el mercado. Intel ha ajustado los precios de forma agresiva, y solo el 270K Plus cuesta 20 dólares más que su predecesor, con el Core Ultra 5 en el mismo precio que la CPU que viene a sustituir. Ambos son, por lo tanto, una opción bastante competitiva en el mercado actual para equipos de gama media e incluso media-alta.
Esto, combinado con el hecho de que siguen siendo compatibles con el socket LGA1851 actual, los convierte en una actualización bastante sencilla para los usuarios que quieran dar un paso adelante. Pequeño, pero un paso adelante al fin y al cabo.
