Intel pisa el acelerador, 10 nm+ este año, 7 nm en 2021 y los 5 nm …

No están a la venta, pero los nuevos Comet Lake-S serán los últimos procesadores de Intel en sus ya vetustos 14 nm, y aunque la compañía va con casi dos años de retraso frente a los roadmap presentados en 2015, piensan enmendar la situación. La Ley de Moore siempre ha sido seña de identidad de Intel como fuera en su momento el famoso Tick Tock, y aunque esto ya no es una realidad, los azules trabajan para presionar a sus rivales y volver a la senda con sus 5 nm, pero ¿cuándo?

No hay que quitar mérito a lo hecho por el gigante azul, ha exprimido como nadie en la industria un nodo donde otros se quedaron 1,3 GHz por debajo y con un consumo similar. Pero esto solo es producto de un nefasto proceso litográfico que hasta ahora no solo no ha impresionado, sino que ha defraudado.

Hablamos por supuesto de los 10 nm, una roca en el camino más que una piedra y que Intel va a dejar atrás este mismo año como acaba de confirmar en una reunión de inversores.

Los 10 nm+ serán los últimos en llegar y darán paso a los 7 nm EUV ya el año que viene

Intel-10-nm

Quien domina la litografía domina el sector de los microchips, es una premisa simple que es tremendamente complicada de llevar a cabo. Intel ha dominado con mano de hierro en décadas pasadas y ahora está sucumbiendo ante un duro rival como TSMC. Años perdidos que le están complicando el seguir el ritmo y amplias críticas, incluidas las de sus inversores, tal y como se ha visto en su asamblea general.

Los ingresos récord solo palían la furia de estos, ganar dinero siempre es el primer objetivo, pero saben que no durará mucho si siguen en la misma estrategia con sus procesos litográficos. Por ello, Bob Swan ha incidido en un cambio de estrategia desde finales del año pasado para acelerar el ritmo y con ello mantener viva la Ley de Moore.

Una hoja de ruta exigente para los próximos 10 años, los 5 nm son solo el principio

Roadmap de procesos de Intel

Aunque ha sido presentada, la hoja de ruta o roadmap no se ha filtrado (de momento, las de arriba y abajo son anteriores), pero sí se ha comentado que fija los resultados hasta el año 2030. Comenzará por lo tanto este mismo año donde el primer objetivo de la compañía es acelerar al máximo la producción de sus 10 nm+ de alto rendimiento, todo sin comprometer su nueva línea EUV a 7 nm de cara al año que viene.

Será por tanto el primer nodo de la compañía y es posible que debute en sus GPUs Xe y en todo el rango que abarca: desde iGPUs hasta las versiones HPC. Por último y para tranquilizar a los inversores, Intel ha ofrecido varias diapositivas donde especificaba la inversión en un nodo en el que tienen puestos todos sus ojos actualmente: 5 nm EUV de la mano de ASML.

Swan deslizó que Intel está invirtiendo muchos recursos para este proceso litográfico que llegará con una densidad de tal calibre que volverá a retomar con fuerza la nombrada Ley de Moore. Aun así, ha querido dejar claro que no todo es litografía, ya que esto no da de por sí un aumento de rendimiento tal que merezca la pena el desembolso.

1-Roadmap

En cambio, hay aspectos como la arquitectura, memorias, conexiones, seguridad y su software OneAPI que serán pilares para la estrategia de la compañía, de manera que vuelvan a situarse líderes en la industria y no solo en ingresos.

Si Intel llegase con 5 nm en 2022 se pondría a la par de TSMC (3 nm) e incluso si los taiwaneses no terminan de pulir el proceso y solventar los problemas que atraviesan actualmente, quizás logren situarse en cabeza. No solo está en juego el mejor nodo y rendimiento, sino la credibilidad de una empresa que está en pleno huracán y que parece saldrá airosa gracias a un nodo que les está salvando una vez más.