Intel: »no competimos contra empresas, sino contra Corea y Taiwán»

La tercera guerra mundial podría darse perfectamente con un solo aliciente en juego: los semiconductores. La industria va tan rápido y a tal nivel que hay tensiones políticas, mucho dinero en juego y sobretodo la subyugación de las naciones perdedoras. Intel lo tiene muy claro y prueba de ello son las interesantes declaraciones de su CEO, Patrick Gelsinger, el cual pide abiertamente a su gobierno ayudas para luchar contra las empresas/países rivales. Es una lucha entre Intel vs Corea vs Taiwán en toda regla.

Ha sido en la Conferencia Tecnológica Fortune Brainstorm celebrada en California donde el actual CEO de Intel se ha despachado a gusto y ha mezclado y hablado de todo tipo de temas, inclusive el militar. Todo lo que vamos a leer tiene un contexto previo muy claro: la inminente instalación de fabricación de semiconductores que va a crear Samsung en Taylor, Texas, por un valor de nada menos que 17 mil millones de dólares.

La propiedad intelectual y el dominio en juego, eso es lo que Intel teme perder dentro y fuera de los EE.UU, pero la cuestión realmente es ¿por qué tanto miedo a la IP? Básicamente porque la situación geopolítica está muy caliente actualmente y China es el epicentro del todo. La caída de Evergrande y la crisis energética y monetaria del país están focalizándose en Taiwán con TSMC a la cabeza.

Intel, Samsung y TSMC: IP, dominio y semiconductores

China-vs-Intel

En palabras del propio Pat Gelsinger se entiende bastante bien lo que Intel persigue:

«¿Queremos ser propietarios de la propiedad intelectual, la I + D y el flujo fiscal asociado con eso o queremos que vuelva a Asia?»

Las declaraciones van dirigidas lógicamente a la cámara del senado y al propio presidente Joe Biden, donde todavía se están ultimando los detalles de la llamada ley CHIPS for America, de la cual ya hemos hablado en varias ocasiones.

Samsung y TSMC van a construir FABs en suelo americano y detrás de ello no solamente hay subsidios del propio gobierno, sino que entre las sombras están Taiwán y Corea del sur aportando ingentes cantidades de dinero, pero esto es solo un movimiento proteccionista de los EE.UU: ten a tus amigos cerca, pero a tus enemigos más cerca todavía..

Pues bien, Pat Gelsinger atiza a diestro y siniestro con la situación geopolítica para dar a entender de que este movimiento aunque lícito, puede no ser tan interesante puesto que la planta de Samsung ha recibido 4 mil millones en subvenciones y la de TSMC recibirá 205 millones para empezar. ¿Es lógico ayudar «al enemigo»?, Gelsinger lo tiene claro:

«Taiwán no es un lugar estable. Beijing envió 27 aviones de combate a la zona de identificación de defensa aérea de Taiwán esta semana. «¿Eso nos hace sentir más cómodos o menos?»

Intel vs Corea vs Taiwán

Joe-Biden-vs-China

Es bien sabido que China quiere hacerse con Taiwán definitivamente y aunque estos últimos no aceptan este hecho y pelean por su independencia, EE.UU y Japón tienen puestas sus redes en la pequeña isla. La tensión está en todo lo alto y Taiwán puede estallar en cualquier momento por el error más nimio, así que dar subsidios gubernamentales al enemigo hace que Intel no pase a competir contra empresas, sino contra países:

«¿Cómo se compite con un subsidio del 30 al 40%? Porque eso significa que no estamos compitiendo con TSMC o Samsung, estamos compitiendo con Taiwán y Corea. Los subsidios en China son aún más significativos».

Intel anunció hace muy poco que hará una inversión de 20 mil millones en Ocotillo, Arizona para su nueva planta de fabricación dentro de su estrategia IDM 2.0, y aunque de momento no cuentan con financiación esperan que la ley CHIPS for America cambie eso, además de surtir de millones a Micron y Texas Instruments, claves en la industria de semiconductores del país de las barras y estrellas.