El CEO de Intel dice que la escasez de chips «durará un par de años más»

Todos somos conscientes de los problemas que tiene en este momento la industria del hardware, con una escasez de chips que está azotando a todos los ámbitos y que está suponiendo una ingente subida de precios y, literalmente, que muchos usuarios no podamos comprar productos porque no hay stock en tiendas. Pat Gelsinger, el CEO de Intel, ha declarado que debemos acostumbrarnos a esta situación porque durará al menos un par de años más.

Intel está reelaborando los planes de fabricación en algunas de sus fábricas para aumentar la producción y abordar esta escasez de chips en diversas industrias, comenzando por la automotriz según declararon en una entrevista a CBS News. Es probable que Intel necesite varios meses para que la tensión en el suministro comience a disminuir, según sus palabras, y también dijo que nos llevará al menos un par de años hasta que la oferta alcance el nivel de la demanda en la industria.

Oferta, demanda y escasez de chips según Intel

La demanda de semiconductores sufrió una enorme subida durante el año 2020, cuando los consumidores comenzaron a renovar sus aparatos electrónicos durante la pandemia. Hacer frente a este aumento ha sido complicado, porque precisamente la pandemia provocó grandes retrasos en las cadenas de suministro e incluso la clausura de varias fábricas entre otros muchos factores; las empresas de todo el mundo dicen que esperan que los problemas de la cadena de suministro debido a los retrasos logísticos y la escasez continúen durante gran parte de 2021, pero parece que Intel es bastante más pesimista (o realista, según se mire) al respecto.

Escasez chips industria Intel

La crisis mundial ha catapultado a las empresas de semiconductores al centro de atención y a la cima de muchas agendas políticas. El mes pasado, la administración de Biden en EEUU dijo a las empresas que compiten entre sí por los semiconductores que tendrán el apoyo bipartidista para la financiación del gobierno en aras de abordar la escasez de chips, aunque todavía está por ver de qué manera pretenden apoyar esta industria y en qué medida (dicho de otra manera, cómo cuándo y en qué cantidad van a realizar aportaciones económicas para sufragar los problemas existentes).

Gelsinger, CEO de Intel, dijo que el dominio de Estados Unidos en la industria ha disminuido tanto que tan solo el 12% de la fabricación mundial de chips se realiza en el país, frente al 37% de hace un cuarto de siglo. Intel es el único fabricante de chips de alta gama que queda en EEUU, según dijo en la entrevista. También dijo que «cualquiera que observe la cadena de suministro se dará cuenta de que hay problemas. Esta es una industria grande y crítica y queremos más en suelo estadounidense, ya que es nuestro futuro a largo plazo«.

Las limitaciones en el suministro están afectando a una amplia gama de industrias, con empresas de tecnología y fabricantes de automóviles que sufren recortes de producción y pérdidas de ingreso como consecuencia (y reducciones de plantilla, todo sea dicho). La escasez de chips ha obligado a toda la industria automotriz a recortar producción, y Ford ya anunció que es posible que la escasez provoque que durante este año fabriquen 1,1 millones de vehículos menos que en el anterior. Jaguar, Volvo y Mitshubishi se unieron recientemente a la creciente lista de fabricantes inactivos, y Apple ya advirtió de que la escasez está afectando las ventas de iPad y ordenadores Mac.

Maquina empaquetado chips

Mientras tanto, Mark Liu (presidente de TSMC) le dijo a CBS News que su compañía, habiendo escuchado sobre la escasez a finales del año pasado, ha tratado de «exprimir» tantos chips como sea posible para todas las industrias. Según sus palabras, creen que van en torno a dos meses por delante en relación a los planes que tenían de producción, pero también han dicho que no creen que esta demanda se alivie hasta principios de 2022.

En definitiva, toda la industria y los gobiernos parecen estar esforzándose en paliar esta escasez de chips que está afectando muy gravemente a todas las empresas de la industria a nivel mundial, pero los integrantes de ésta no parecen demasiado optimistas y la mayoría apunta a que tendremos que esperar unos dos años hasta que la oferta iguale la demanda y la situación se normalice, o comience a normalizarse al menos.