Comprar un monitor gaming parece fácil sobre el papel: buscas uno con muchos hercios (Hz), un tiempo de respuesta bajo y que entre en tu presupuesto. Sin embargo, el marketing de las marcas está lleno de «trampas» técnicas y números falsos que suelen llevar a decisiones erróneas.
Estos son los errores más comunes que comete casi todo el mundo al elegir su monitor y cómo evitarlos:
El error de la densidad de píxeles
Pensar que cuanto más grande sea el monitor, vamos a disfrutar de una mayor calidad, es un error habitual. Al estirar la resolución 1920 x 1080 en una pantalla de más de 24 pulgadas, la densidad de píxeles por pulgada (PPI) se reduce provocando que los textos se vean pixelados, efecto aliasing (bordes de sierra muy marcados en los juegos) y una falta de nitidez generalizada.
A continuación, os mostramos la regla de oro para comprar un monitor y no tener este problema
- 24 pulgadas: 1080p: Full HD
- 27 pulgadas: 1440p: QHD / 2K
- 32 pulgadas o más: 2160p (4K)
Ignorar la potencia de tu tarjeta gráfica
Otro error habitual es comprar un monitor con una elevada resolución y tasa de refresco y contar con una gráfica de gama media o entrada. Si compramos un monitor de 240 Hz pero la GPU solo es capaz de renderizar el juego a 60 FPS en esa resolución, hemos tirado el dinero.
Una gráfica de gama media es ideal para jugar a resolución 1080p con elevados FPS o a 1440p con menos Hz pero de forma fluida. Si quieres jugar en resolución 4K con una elevada tasa de refresco, la única forma de hacerlo en condiciones es utilizando una gráfica de gama alta.
La trampa del «1 ms de tiempo de respuesta»
En las especificaciones de casi cualquier monitor gaming verás un enorme logotipo que promete «1 ms de tiempo de respuesta». Esa cifra suele referirse al tiempo de respuesta en condiciones de laboratorio extremas mediante tecnologías como el Overdrive en su nivel más alto, o utilizando la métrica MPRT (Motion Picture Response Time) en lugar de GtG (Grey-to-Grey).
Activar el Overdrive para alcanzar 1ms, implica sufrir overshoot, un efecto donde los objetos en movimiento dejan una estela brillante o un color extraño en la pantalla.
Elegir el tipo de panel equivocado para tu tipo de juego
Ni todos los paneles se ven igual, ni tienen las mismas prestaciones. Decidir la compra basándonos en el número de Hz es un error bastante habitual a la hora de comprar un monitor.
| Tipo de Panel | Fortalezas | Debilidades | Ideal para... |
|---|---|---|---|
| IPS | Colores excelentes, ángulos de visión perfectos. | Contraste mediocre (negros que parecen grises oscuros). | Juegos de aventura, RPGs, edición y uso general. |
| VA | Contraste nativo espectacular (negros profundos). | Tiende al black smearing (estelas oscuras en movimientos rápidos). | Juegos cinemáticos, simuladores y jugar a oscuras. |
| TN | Muy rápidos y baratos. | Colores lavados y ángulos de visión pésimos. | Esports competitivos extremos con presupuesto ajustado. |
| OLED | Tiempo de respuesta instantáneo, contraste infinito y colores perfectos. | Precio elevado y riesgo de quemado (burn-in) si se abusa de elementos estáticos. | Gaming entusiasta sin reparar en gastos. |
Dejarse engañar por el «falso» HDR de gama baja
El HDR (High Dynamic Range) promete colores vibrantes y un contraste espectacular entre las zonas más brillantes y las más oscuras de la imagen. El problema es que muchos monitores económicos se anuncian como compatibles con HDR400 (o simplemente «compatible con HDR»).
Si compras un monitor IPS económico con certificación HDR400, al activar el HDR en Windows solo conseguirás una imagen lavada, grisácea y artificial. Si buscas HDR de verdad, apunta a certificaciones altas con HDR 600 o superior o apuesta directamente por un modelo OLED.
No tener en cuenta la ergonomía y las conexiones
Mucha gente se fija tanto en la pantalla que se olvida de la peana. El diseño de la peana del monitor puede ocupar más de la mitad del espacio del monitor en un escritorio, reduciendo el espacio disponible para colocar el ratón y teclado y poder jugar con comodidad.
También debemos asegurarnos de que el monitor permita regular la altura, algo que nuestro cuello agradecerá. Si quieres jugar con una elevada tasa de refresco, es importante conocer la versión de los puertos y del cable, siendo lo mínimo exigible DisplayPort 1.4 o HDMI 2.0.
