Si estás pensando en mejorar tu setup, una de esas cosas que marcan la diferencia es la mesa. Y pese a que mucha gente deja este gasto para el final, debería ser lo primero que escogiésemos, para poder tener el espacio y comodidad suficiente para todo lo demás.
Es por ello que, en el día de hoy, veremos las nuevas mesas gaming de Drift, pensadas para organizar nuestros dispositivos encima de ella y, al mismo tiempo, poseer un diseño muy bonito, que mezcla lo gamer con algo más clásico, sirviendo para cualquier público.
Nuevos diseños de mesa Drift
Las nuevas mesas de Drift, las DZ175 White y Wood, al final son la misma idea con dos acabados distintos. Una va a lo típico de setup limpio, blanco, todo bastante moderno y ordenado. La otra tira más a lo “hogar”, con ese acabado madera que hace que el escritorio no parezca tan frío o tan de gaming puro.
Lo bueno es que no son mesas gigantes ni tampoco pequeñas. Tienen un tamaño bastante normal, 120 cm, que da para poner el monitor, el teclado y el ratón sin estar apretado, pero sin ocuparte media habitación. Eso se agradece bastante si no tienes un cuarto enorme, pero necesitas espacio para poner los accesorios principales en ella.
También han metido lo típico que ayuda en el día a día, como un sistema para los cables. No es nada del otro mundo, pero evita que acabes con el típico lío debajo de la mesa. Y viene con una alfombrilla grande que cubre casi todo, así que tampoco tienes que andar comprando una aparte.
Luego están los detalles pequeños: el soporte para la bebida y el gancho para los auriculares. Son cosas simples, pero acaban siendo las que más usas porque te evitan tener todo por medio o dejarlo tirado en la mesa.
Y en cuanto a estabilidad, parece que no va mal. Tiene ajuste en las patas por si el suelo no está del todo nivelado, que eso pasa más de lo que parece en casas normales. El montaje tampoco parece complicado, así que en poco tiempo la puedes tener lista sin mucho lío.
Al final, son mesas bastante sencillas, pero pensadas para lo que se usa de verdad un escritorio: jugar, estudiar o trabajar sin complicarte demasiado. Y lo mejor de todo, el precio, acorde a todo lo que hemos comentado, pues su PVP es de 149,90€ para ambos modelos, no siendo la mesa más barata que podemos encontrar, pero tampoco por un precio descabellado, sobre todo por el tamaño y materiales que ofrece, los cuales están muy bien.
Y además, hay algo que no se ve tanto en las fotos, pero que al final se nota cuando la tienes montada: el espacio queda bastante más despejado de lo que parece al principio. Al no tener mil cosas innecesarias ni diseños recargados, todo encaja sin esfuerzo, incluso si eres de los que va acumulando periféricos con el tiempo. Es de esas mesas que no llaman demasiado la atención, pero que cuando llevas unos días usándola, cuesta volver a algo peor.
