Valve está de celebración: hoy, 24 de agosto de 2026, se cumplen exactamente 30 años desde la fundación de una compañía que comenzó su andadura como un pequeño estudio creado por dos antiguos empleados de Microsoft y que, tres décadas después, se ha convertido en una de las empresas más influyentes de toda la industria del videojuego.
Pero hablar de Valve es hablar de mucho más que de videojuegos. Además de Half-Life, Counter-Strike, Portal, DOTA o Left 4 Dead, también son los creadores de Steam, el mayor portal de distribución digital de juegos en PC, así como de SteamOS, su sistema operativo, o de los productos de hardware como Steam Controller, Steam Machine o Steam Deck que han colocado a Valve a la cabeza de la industria.
Pero, por supuesto, hablar de Valve también significa formular la pregunta más recurrente de los últimos años: ¿qué pasa con Half-Life 3?
De un pequeño estudio a una de las compañías más importantes del PC
Valve nació el 24 de agosto de 1996 de la mano de Gabe Newell y Mike Harrington, dos antiguos empleados de Microsoft que decidieron abandonar la compañía de Redmond para crear su propio estudio de videojuegos.
Su primer gran proyecto fue Half-Life, lanzado en 1998. El juego supuso una auténtica revolución dentro de los shooters en primera persona gracias a su forma de contar la historia, su ambientación y su apuesta por integrar la narrativa directamente dentro de la experiencia jugable en lugar de limitarse a recurrir a escenas cinemáticas tradicionales. Valve había llegado al mercado con un primer videojuego, pero aquel título iba a marcar el comienzo de una trayectoria extraordinaria.
El éxito de Half-Life permitió a Valve crecer y, al mismo tiempo, abrir las puertas a una de las características que mejor definirían su filosofía: trabajar con la comunidad. Uno de los mejores ejemplos fue Counter-Strike, que nació originalmente como un mod de Half-Life creado por Minh Le y Jess Cliffe antes de que Valve adquiriera los derechos y lo incorporara a su catálogo.
A partir de ahí llegaron algunos de los nombres más importantes de la historia del PC. Half-Life 2 volvió a revolucionar el género en 2004 gracias a su motor Source, su sistema de físicas y una narrativa todavía más ambiciosa. También aparecieron Team Fortress 2, Portal, Left 4 Dead, Dota 2 y otros proyectos que terminaron convirtiéndose en auténticos referentes.
Pero si hubo un momento que cambió para siempre el rumbo de Valve, ese fue la llegada de Steam.
Steam cambió para siempre la forma de comprar y jugar en PC
Steam comenzó como algo bastante diferente a lo que conocemos hoy. Valve lanzó el cliente oficialmente el 12 de septiembre de 2003, inicialmente como una plataforma destinada principalmente a distribuir actualizaciones y facilitar la gestión de sus propios juegos, así como para encontrar partidas online. Antes de Steam, casi todos los gamers utilizábamos una herramienta freeware llamada The All Seeing Eye para encontrar partidas online en títulos como Quake.
En aquella época, la idea de comprar videojuegos digitalmente, descargarlos directamente desde Internet y tenerlos asociados a una cuenta todavía estaba muy lejos de ser algo normal. De hecho, los primeros años de Steam estuvieron acompañados de numerosas críticas por parte de los jugadores, especialmente por la obligación de utilizar la plataforma con determinados títulos de Valve.
Sin embargo, Steam terminó convirtiéndose en una plataforma abierta a otros desarrolladores y editoras, permitiendo que cada vez más compañías utilizaran el servicio para distribuir sus videojuegos. Con el paso de los años, dejó de ser simplemente el programa necesario para jugar a Half-Life y Counter-Strike para convertirse en el auténtico centro del PC Gaming.
Desde ese momento, las tiendas físicas dejaron de ser imprescindibles, las actualizaciones podían descargarse automáticamente, las partidas y bibliotecas quedaron vinculadas a cuentas personales y, poco a poco, comprar un videojuego para PC pasó a significar simplemente abrir Steam y pulsar un botón. Y Valve no se detuvo ahí. Steam incorporó comunidades, amigos, chat, logros, Workshop, retransmisiones, Steam Cloud, Remote Play y multitud de funciones que fueron convirtiendo la plataforma en algo mucho más parecido a un ecosistema completo.
Valve también quiso fabricar su propio hardware
Durante años, Valve pareció centrarse principalmente en Steam y en mantener algunos de sus grandes juegos, pero la compañía comenzó a experimentar seriamente con el hardware durante la segunda mitad de la década de 2010. En 2015 llegaron productos como Steam Controller y Steam Link, mientras que las Steam Machines intentaron llevar SteamOS y el catálogo de PC al salón. La primera generación de Steam Machines no consiguió convertirse en el fenómeno que Valve esperaba, pero sirvió como campo de pruebas para algo que acabaría siendo mucho más importante: SteamOS y la idea de crear una experiencia de PC Gaming más parecida a la de una consola.
También llegó Valve Index, con el que la compañía profundizó en la realidad virtual, demostrando que su interés por el hardware no era una aventura puntual. Y entonces llegó Steam Deck.
Presentada en 2021 y lanzada oficialmente en febrero de 2022, Steam Deck fue probablemente el producto de hardware que mejor consiguió plasmar la filosofía de Valve. La compañía combinó una máquina portátil relativamente abierta, SteamOS, Proton y toda la biblioteca de Steam para crear una experiencia que acercaba el PC Gaming a un formato tradicionalmente dominado por las consolas.
Lo más importante no fue solamente vender una portátil. Valve consiguió demostrar que Linux podía convertirse en una alternativa viable para jugar a buena parte del catálogo de PC, gracias en gran medida al desarrollo de Proton y a la integración de SteamOS. Y esa apuesta ha terminado teniendo consecuencias que van mucho más allá de Steam Deck.
Lo que está claro es que, 30 años después, Valve ya no es solo una compañía de videojuegos.
Y sí, seguimos esperando Half-Life 3
Por supuesto, ningún repaso a los 30 años de Valve estaría completo sin hablar de Half-Life 3. La ironía es evidente. La compañía que consiguió convertir Half-Life en una de las sagas más importantes de la historia del videojuego lleva casi dos décadas sin lanzar una tercera entrega numerada. Half-Life 2 llegó en 2004 y, desde entonces, los jugadores han tenido que conformarse con episodios, proyectos cancelados y finalmente Half-Life: Alyx, lanzado en 2020 como una espectacular precuela diseñada para realidad virtual.
Los rumores sobre un proyecto conocido internamente como HLX han vuelto a ganar fuerza durante 2026, pero Valve continúa sin anunciar oficialmente Half-Life 3. Y eso tiene una consecuencia curiosa: cada movimiento de la compañía termina convirtiéndose en un acontecimiento. Un nuevo hardware, una actualización importante de Steam o cualquier rumor relacionado con Half-Life genera una atención que muchas editoras necesitarían decenas de lanzamientos para conseguir.
Treinta años después de aquel 24 de agosto de 1996, Valve sigue siendo una compañía bastante peculiar. Ha creado algunas de las sagas más queridas del PC, ha transformado radicalmente la distribución de videojuegos y ha demostrado que puede competir también en hardware. Y lo más interesante es que, a pesar de llevar tres décadas en activo, Valve todavía parece estar intentando cambiar las reglas del juego.
Ahora solo falta que alguien consiga que Gabe Newell aprenda a contar hasta tres.
