Hay una cuestión que acecha a gran parte de los jugadores al uso: ¿sale más rentable pagar una suscripción tipo Game Pass, PS Plus Extra o Ubisoft+, o seguir comprando los juegos «como siempre»? Sobre el papel, los servicios de suscripcion nos aportan cientos de títulos por una cuota mensual muy reducida. Pero no es el único factor a tener en cuenta.
Esta cuota, comparada con el precio de un lanzamiento triple A, parece ridícula. Pero si miramos los números a largo plazo, la respuesta no es tan evidente. De hecho, depende casi totalmente del perfil del jugador: de cuántos juegos complete, o de cómo aproveche las ofertas.
Varios estudios de mercado y comparativas de coste han intentado poner orden en este laberinto. Los cálculos de cuánto dinero se va en suscripciones frente a juegos «tradicionales» en distintos casos. Y los resultados apuntan a una conclusión muy específica: para los jugadores que solo jueguen pocos títulos al año, comprar sigue siendo más barato. Más aún si nos esperamos a rebaja. Pero si devoras juegos y novedades, la suscripción es tu mejor «barra libre».
Los estudios sobre el coste de los «Pass»
Con las cifras sobre la palestra, la diferencia se ve mejor. Un análisis de cinco años, de la compañía internacional Alibaba, estima que comprar unos diez juegos a precio completo (unos 60-70 dólares) supone un desembolso de unos 600 dólares. Pero en la misma franja de tiempo, durante 5 años, una suscripción de 15 dólares mensuales se acerca a los 900 dólares.
En el mismo estudio, plantea el caso de un jugador que compra tres juegos nuevos al año (rondando los 200 dólares). Frente a una suscripción anual de unos 200 dólares. En este escenario, los modelos empatan, pero solo en caso de que los juegos por separado no superen esa cifra. Todo cambia cuando el jugador compra más de quince nuevos juegos al año: un gasto que se dispara hacia los 900-1.000 dólares anuales. Mientras que la suscripción se mantiene en esos mismos 200 dólares. Es decir, un ahorro de 700 dólares y un coste de juego muy por debajo del PVP. Este mismo estudio también analiza que el auge del modelo de suscripción aumenta la fidelidad de la marca y los ingresos recurrentes para las distribuidoras. Pero en caso de un «uso moderado», el coste para el jugador supera con creces al de la compra individual de juegos. Algo que los jugadores no van a percibir hasta que pase largo tiempo.
| Servicio | Nivel | Precio Mensual | Precio Anual | Características Clave |
|---|---|---|---|---|
| Xbox Game Pass | PC / Consola | 10,99€ | ~131,88€ | Catálogo rotativo de cientos de juegos. |
| Ultimate | 14,99€ | ~179,88€ | Incluye PC, Consola, Cloud Gaming, EA Play y lanzamientos de Xbox/Bethesda día 1. | |
| PlayStation Plus | Extra | 13,99€ | 125,99€ | Catálogo de juegos de PS4/PS5. |
| Premium | 16,99€ | 151,99€ | Todo lo de Extra + clásicos de PS1/PS2/PS3 y pruebas de juegos. |
Lo importante: cuántos juegos terminas y el valor que le das a la propiedad
Obviamente, la selección de uno u otro modelo va a recaer totalmente en cuántos juegos jugamos de verdad y llegamos a completar. Y qué valor le damos a poseer uno. Muchos jugadores se mueven entre cuatro y siete juegos acabados al año, con casos extremos de gente que puede rozar los 20-30 títulos. Para los usuarios que sacan tiempo para unas cuantas campañas «single player», y quizá uno o dos juegos competitivos que se convierten en su tiempo de ocio, una suscripción permanente es mal negocio: pagas todos los meses por un catálogo «infinito», pero a final de año raramente vas a justificar los 200 dólares desembolsados». Es decir, si solo juegas a Apex Legends, LoL o Fortnite, contar con pocas horas de juegos de Game Pass es un malgasto de dinero.
Todo cambia si ese mismo jugador espera a rebajas, bundles o claves con descuento. En ese caso, puede comprar sus tres, cuatro o cinco juegos «de verdad» por importes incluso inferiores a lo que costaría una cuota anual de cualquier «Pass». Y además, te aseguras poder volver a ellos cuando quieras, sin temor alguno de que desaparezcan del servicio a la carta.
