La llegada de Asha Sharma como máxima responsable de Xbox ha servido para dejar claro que ni siquiera Microsoft tiene muy claro qué es lo que quiere hacer con Xbox Game Pass.
La suscripción Ultimate es la que más se ha visto afectada con subidas y bajadas de precio que, como era de esperar, también afectaron a las condiciones eliminando el acceso a Call of Duty. La última noticia relacionada con Game Pass apunta a un importante cambio en sus condiciones.
Microsoft cambiará por completo Game Pass en 2027
Según la información publicada en ResetEra por el usuario Slayven (prolífico filtrador de los cambios de Game Pass en el pasado), los planes de Microsoft para Game Pass pasan por eliminar los juegos de día 1, separar la función cloud gaming para ofrecerla de forma independiente y reorganizar los planes de suscripción añadiendo uno nuevo con publicidad.
El ajuste más significativo es la desaparición de los lanzamientos día uno, uno de los mayores atractivos del servicio y que, tras su desaparición, supone un cambio profundo en la propuesta más importante de esta suscripción.
A esto se suma la eliminación del servicio cloud gaming, que pasaría a costar 5,99 dólares por 25 horas de uso, y la posibilidad de que el multijugador online también se facture aparte, otros de los cambios que también baraja Xbox.
En conjunto, la estrategia parece orientada a reducir costes operativos y aumentar ingresos directos por juego vendido, alejándose del modelo “todo incluido” que definió Game Pass desde su nacimiento en 2017.
Cómo afectará a los jugadores
Para quienes utilizan Game Pass como una biblioteca de juegos antiguos o como una forma económica de descubrir títulos que no comprarían, el servicio seguirá teniendo valor. La bajada de precio del plan Ultimate a 19,99 dólares puede incluso resultar atractiva para este perfil.
Sin embargo, para el jugador que veía Game Pass como una forma de acceder a grandes lanzamientos sin tener que comprarlos, supone un importante cambio. La eliminación de los juegos día 1 rompe la promesa que convirtió al servicio en un referente del sector. Muchos usuarios justificaban su suscripción únicamente por esta ventaja, y su desaparición podría provocar una nueva caída de suscriptores similar a la que ya se produjo tras la subida del 50% en el precio.
La eliminación de la función cloud gaming también afecta a un segmento creciente de jugadores que utiliza el streaming como forma principal de acceso, especialmente en dispositivos móviles o Smart TV y que tiene, precisamente, ahora mismo una mayor relevancia por el precio del hardware por las nubes por la crisis de la DRAM.
La posibilidad de tener que pagar de forma independiente el multijugador online supone un importante problema para los jugadores de Fortnite, Call of Duty o Sea of Thieves, donde esta función es básica. Tener que pagar 10,99 dólares se percibirá como un regreso a Xbox Live Gold.
Si todos estos cambios se confirman, no cabe ninguna duda de que fragmentarán a la comunidad de Game Pass, creando una experiencia modular, más confusa y cara para los usuarios que quieran disfrutar de todas y cada una de las funciones.
Cómo quedaría en comparación con PlayStation Plus
La reestructuración de Game Pass acerca el servicio a modelos ya presentes en PlayStation Plus, pero también lo aleja en aspectos clave.
PlayStation Plus Essential, el plan base, ofrece multijugador online y juegos mensuales. En ese sentido, la nueva estrategia de Microsoft se aproxima a la de Sony: priorizar las ventas iniciales y reservar el catálogo de suscripción para juegos más antiguos.
PlayStation Plus Extra y Premium ofrecen un catálogo amplio, similar a Game Pass, pero sin ofrecer acceso a juegos desde el día 1. Sony ha mantenido una política clara: sus grandes exclusivos no llegan día 1 al servicio. Microsoft, al eliminar esta ventaja, se coloca en una posición más comparable, perdiendo el elemento diferenciador que lo hacía más atractivo para muchos jugadores.
En cuanto al cloud gaming, Sony lo incluye en el plan Premium sin límite de horas, mientras que Microsoft planea cobrar por uso. Esto coloca a PlayStation en una posición más favorable para quienes buscan streaming sin restricciones.
Si Microsoft decide cobrar el multijugador aparte, se alejaría del modelo de Sony, donde el online está incluido en el plan Essential, lo que podría convertirse en una opción mucho más cara que la solución que ofrece Sony con PlayStation Plus.
