Cuando compramos un videojuego, lo hacemos valorando el título en sí, sin plantearnos que, posteriormente, puede ampliarse con una expansión o DLC, aunque es algo normal en ciertos juegos, y muchas veces damos por hecho que esto acabará ocurriendo.
Sin embargo, la duración de ese extra puede ser muy distinta, ya que hay DLCs que apenas amplían contenido, mientras que otros acaban siendo más grandes que el título original, proporcionando muchas horas más de diversión. En el día de hoy veremos cuáles han sido los más largos de la historia.
Los DLC y expansiones más extensas que hemos visto
Hay algunos DLC que parecen hechos simplemente para añadir unas cuantas horas al juego (y vendernos más contenido), pero luego nos encontramos con auténticas barbaridades. Expansiones que tienen tantas cosas nuevas que pueden mantenernos jugando durante muchas horas y que, en algunos casos, casi parecen un juego nuevo.
Uno de los ejemplos más claros es The Witcher 3: Blood and Wine. Esta expansión nos lleva a Toussaint, una zona completamente nueva con personajes, misiones, enemigos y muchas cosas que hacer. Si vamos directamente a la historia podemos terminarla en unas cuantas horas, pero si queremos verlo todo, la cosa cambia bastante. Hay contenido de sobra para estar jugando durante mucho tiempo.
En el caso de The Elder Scrolls IV: Shivering Isles, la cosa también se fue bastante de las manos. La expansión nos llevaba a un lugar completamente nuevo dentro de Oblivion, con sus propias misiones y personajes. Además, tenía una ambientación muy diferente a la del juego principal, por lo que realmente parecía que estábamos empezando una aventura nueva.
Y luego está Monster Hunter World: Iceborne, que directamente es enorme. La expansión añadió una nueva región, muchos monstruos, armas, armaduras y una buena cantidad de misiones. No es de esos DLC que terminamos en una tarde y olvidamos, sino todo lo contrario. Puede darnos decenas de horas de juego, especialmente si queremos conseguirlo todo.
Otro buen ejemplo es XCOM 2: War of the Chosen, una expansión que añade muchísimo contenido al juego original. Incluye nuevas misiones, enemigos, mapas, clases y varias novedades que cambian bastante la experiencia. Además, no es precisamente corta: la campaña puede durar unas 35 horas, aunque haciendo todo el contenido podemos superar las 50 horas e incluso acercarnos a las 90. Por duración y contenido podríamos hablar de un juego completamente nuevo, y no un DLC.
También podemos mencionar Cyberpunk 2077: Phantom Liberty. CD Projekt RED añadió una nueva zona de Night City y una historia bastante grande, además de nuevos personajes y misiones. Para muchos jugadores fue una razón más que suficiente para volver al juego después de haberlo terminado.
Si quieres analizar otros DLC muy largos, el ranking continuaría con estos juegos:
- Fallout 4: Nuka-World
- Ghost of Tsushima: Isla de Iki
- GTA IV: Episodes from Liberty City
- Lies of P: Overture
- Monster Hunter Rise: Sunbreak
- Neverwinter Nights 2: Mask of the Betrayer
- The Elder Scrolls III: Morrowind – Bloodmoon
- The Witcher 3: Hearts of Stone
- Xenoblade Chronicles 2: Torna – The Golden Country
- Assassin’s Creed Odyssey: El destino de la Atlántida
Lo mejor de estos casos es que, a diferencia de otros DLC donde estamos pagando por cuatro misiones nuevas y poco más, estos nos ofrecen tanto nuevo contenido que es como comprar un juego nuevo. Son expansiones que realmente añaden muchísimo al título original y que pueden hacer que volvamos a él incluso después de haberlo dejado durante meses.
Y precisamente por eso algunas de ellas siguen siendo recordadas años después. Más que simples DLC, en muchos casos son prácticamente juegos nuevos dentro del juego que ya teníamos, consiguiendo engancharnos de nuevo, o vender muchas más copias, ya que para ese usuario que dudaba en adquirir un título por lo corto que era, puede que ahora ya haya cambiado de opinión, y le dé una oportunidad, pese a que el DLC sea de pago, y tenga que soltar el dinero por ambos lados.
