Si eres gamer, seguro que has sufrido, en alguna ocasión, a un hacker, es decir, una persona que, con herramientas externas, consigue ventajas sobre el resto de jugadores, y estropea toda la mecánica del propio juego, ya sea en un shooter, o en un tablero de ajedrez, ya que existen hacks para casi cualquiera.
Sin embargo, las empresas, intentando evitar esto, tienen softwares de detección de hacks, lo que consigue prohibir la entrada de personas con ellos activados, o simplemente conseguir saber que los usaron, para banearlos y que no puedan volver a entrar con ellos.
Para qué sirve el Easy Anti-Cheat
Easy Anti-Cheat (EAC) es un sistema pensado para algo muy simple, y es que las partidas sean lo más justas, posibles, ya que si alguien usa trucos, los demás jugadores legítimos podrían abandonar el juego, y eso supone pérdidas para la empresa.
Este sistema pertenece a Epic Games, la misma compañía detrás de juegos como Fortnite. Epic lo utiliza y también lo ofrece a otros estudios, por eso es tan común verlo en muchos juegos multijugador actuales. No es un “mod” ni un programa que el jugador instale porque quiera, sino una herramienta obligatoria que se ejecuta junto al juego.
Lo interesante de Easy Anti-Cheat es que no solo busca hacks evidentes. También intenta detectar programas que se quedan en segundo plano y que pueden modificar el juego sin que el jugador lo note. Por ejemplo, trucos que mejoran la puntería automáticamente, revelan enemigos a través de paredes o alteran la velocidad del personaje.
Cuando el sistema detecta algo raro, puede hacer varias cosas: desde cerrar el juego directamente hasta marcar la cuenta para una revisión más profunda. En muchos casos, los jugadores ni siquiera saben exactamente qué fue lo que activó la alarma, porque el sistema no revela todos sus métodos para evitar que los hackers lo esquiven.
Otra cosa importante es que se actualiza constantemente. Los creadores de trampas siempre buscan nuevas formas de saltarse estas protecciones, así que Easy Anti-Cheat tiene que ir un paso por delante. Es una especie de “carrera” continua entre quien hace trampas y quien intenta evitarlas.
Al final, aunque a veces pueda parecer molesto, su objetivo es mantener el equilibrio del juego y que la habilidad sea lo que realmente marque la diferencia, por lo que todos deberíamos estar contentos, al menos si queremos que, al jugar, sea justo. Sobre todo cuando hablamos de un título de pago, ya sea a través de la compra del mismo, o porque nos hemos dejado el dinero en mejoras, skins, etc, y no queremos que, además de gastar, tengamos menos ventaja que un simple hacker.
Además, este tipo de sistemas también ayuda a que las comunidades sean más sanas y que los jugadores nuevos no abandonen al encontrarse con trampas constantes. Aunque no es perfecto y a veces puede generar falsos positivos, sigue siendo una de las herramientas más importantes para mantener la competencia equilibrada en los juegos online actuales, por lo que todos los jugadores legales, deberían apoyarla e intentar que, cada vez, sea un poco mejor, pese a esos pequeños errores que siempre nos proporciona.
