Si comparamos un juego AAA de 2016 y otro de 2026, podemos ver que son completamente diferentes, y no hablamos solo de sagas como el GTA, sino de otras como el FIFA, Call of Duty, Battlefield, Assassin’s Creed, The Elder Scrolls, Pokémon o Final Fantasy.
En apenas diez años, los videojuegos han evolucionado enormemente, tanto a nivel gráfico como en sus mecánicas, el tamaño de los mundos, la inteligencia artificial, el realismo, las animaciones y la cantidad de contenido que ofrecen al jugador, pero también su coste, lógicamente. Y es el tema que vamos a analizar hoy.
Qué precio tiene desarrollar un juego AAA
Y es que en los últimos años no solo han cambiado los gráficos, el tamaño de los mapas o la cantidad de contenido. También se ha disparado el dinero necesario para realizar un juego de este tipo.
Un ejemplo muy claro es el de GTA. En 2013 apareció GTA V y su desarrollo y publicidad le costaron unos 265 millones de dólares. Para aquel entonces era ya una barbaridad, haciendo que la película se convirtiera en una de las producciones más caras que se habían realizado.
Hoy, más de diez años después, la situación ha cambiado bastante. Rockstar aún no ha anunciado oficialmente el presupuesto de GTA VI, aunque algunas estimaciones apuntan a una cantidad cercana a los 2.000 millones de dólares. Si esta cantidad resulta ser cierta, estaríamos ante casi siete veces más que GTA V. Eso sí, hay que dejar claro que esos 2.000 millones son una estimación y no una cifra confirmada por Rockstar, aunque sirve para hacerse una idea de la evolución de coste en esta década.
Y tampoco es necesario quedarse solo con GTA para ver esa evolución. Otro buen ejemplo es Call of Duty. De acuerdo a documentos desvelados durante procesos legales, Black Ops III (2015) costó más de $450 millones en gastos de desarrollo a lo largo de su ciclo de vida. Con Modern Warfare (2019) la cifra saltó por encima de los 640 millones, mientras que Black Ops Cold War (2020) superó los 700 millones.
Hay ejemplos, además, fuera de estas dos sagas. La producción de The Last of Us Parte II tuvo un costo de 220 millones de dólares, mientras que Horizon Forbidden West costó cerca de 212 millones. En ambos casos se habla únicamente del desarrollo, según documentos de Sony que salieron a la luz durante un proceso judicial. Los dos juegos también requirieron cerca de cinco años de trabajo y equipos de cientos de personas.
Y ahí está la clave. Los juegos actuales no son solamente más bonitos que los de hace diez años. Son mucho más grandes y complejos, requieren más gente, más tiempo y más contenido. Todo esto, claro está, requiere dinero, el cual sale, en muchas ocasiones, del online y sus micropagos, ya que en la era de 2010 esto no existía prácticamente, por lo que para poder ser rentable, el coste de desarrollo tenía que ser menor, pues el precio de venta apenas ha incrementado en este tiempo.
El problema es que a mayor costo de hacer un juego, más complicado resulta recuperar la inversión. Una producción de cientos de millones no puede conformarse con vender bien. Tiene que llegar a ser un éxito de verdad, ya que el riesgo es mayor.
