El juego 007 First Light está a punto de lanzarse, queda menos de una semana, y los datos sobre él son cada vez más completos. En el día de hoy conocemos uno que, por un lado, alegrará a muchos, pero por otro será una decepción para los poseedores de la Xbox Series S.
Y es que, todo apunta a que esta consola no tendrá la capacidad de llegar a los 60 FPS al ejecutar el juego, por lo que, pese a que seguirá viéndose muy bien, en otros dispositivos este título irá de manera más fluida, por lo que juntando ambos monitores, posiblemente sí notemos ese cambio.
IO Interactive le echa la culpa a la RAM y la gráfica de Xbox Series S
Y es que, aunque podríamos decir que es cosa del desarrollador, este lo tiene claro, y el problema es que la consola no es capaz de aguantar las necesidades de este juego, algo que podemos llegar a entender, ya que por eso hay dos versiones de Xbox, y una de estas es más económica.
Además, hay que entender que cuando un estudio apunta a los 60 FPS como objetivo principal, no lo hace solo por capricho. En juegos de acción y sigilo como este, la fluidez marca una diferencia real en cómo se siente todo: los movimientos son más precisos, las animaciones más suaves y, en general, la experiencia resulta mucho mejor. Por eso, el hecho de que en algunas plataformas no se alcance ese número llama tanto la atención, pues no hablamos de un Minecraft precisamente.
En el caso de Xbox Series S, todo parece reducirse a una cuestión de límites en el hardware. No es simplemente bajar un poco la calidad gráfica y listo, ya que detrás hay un trabajo complejo. Si fuerzas demasiado la máquina para llegar a esos 60 FPS, puedes acabar con bajadas de rendimiento constantes, algo que termina siendo más molesto que jugar a 30 FPS estables. Y ahí es donde entra la decisión del estudio, priorizar la estabilidad antes que la cifra, ya que al ser una consola (y ser todas iguales), se puede probar antes, y si no llegará a estos FPS, está claro que es porque comenzaba a ir mal.
También es inevitable que esto reabra el debate sobre esta consola. Desde su lanzamiento, la Series S ha sido una opción muy atractiva por su precio, pero con el paso del tiempo empiezan a notarse más las diferencias en juegos exigentes. No es algo exclusivo de este título, sino una tendencia que estamos viendo cada vez más a medida que los desarrollos son más ambiciosos, por lo que mucha gente, si está pensando en hacerse con una, puede que ya no sea tan interesante el modelo S.
Aun así, tampoco hay que dramatizar. Que no llegue a 60 FPS no significa que vaya a ser injugable ni mucho menos. Seguirá viéndose bien, seguirá siendo disfrutable y, para muchos jugadores, la diferencia ni siquiera será tan evidente si no están comparando directamente con otra plataforma.
Además, hoy en día los juegos no se quedan como salen. Es bastante habitual que con el tiempo lleguen actualizaciones que mejoren el rendimiento o ajusten ciertos aspectos técnicos. Así que, aunque el día de lanzamiento haya diferencias, no sería raro que la situación cambie más adelante.
