Desde 2022, cuando OpenAI presentó ChatGPT, la Inteligencia Artificial ha evolucionado muchísimo, no solo a la hora de crear cualquier cosa que se nos pase por la cabeza incluso en vídeos, sino también a la hora de responder haciendo que cada vez sea más complicado detectar contenido creado con IA.
Sin embargo, eso no significa que sea imposible, siempre y cuando sepamos que es lo que debemos mirar. A continuación os mostramos los pasos a seguir para comprobar si un determinado tipo de contenido ha sido creado con IA.
Texto
A diferencia de hace 4 años, cuando detectar texto generado por una IA era un proceso muy sencillo, en la actualidad es todo lo contrario debido a la evolución de los modelos de lenguaje. Si estás pensando en utilizar un detector de texto creado por IA, comprobarás como algunos dicen que todo el texto es IA mientras que otros dicen todo lo contario.
- Estructura y uso del lenguaje. La IA es muy ordenada y políticamente correcta en todos los casos, salvo que le especifiquemos en el prompt lo contrario. Si encuentras que un texto utiliza conectores tradicionales como «en resumen», «por lo tanto» o «es importante destacar», no utiliza ningún término coloquial.
- Alucinaciones. La IA se nutre del contenido público disponible en Internet, además de otras fuentes, sin embargo, en el afán de dar siempre una respuesta, puede responder cualquier tontería que le pase por la cabeza inventándose incluso fuentes y mezclar datos erróneos. Además, a pesar de estar conectada a Internet, los datos que ofrece no siempre están actualizados.
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Vídeos
Si bien es cierto que la generación de vídeos mediante IA ha mejorado muchísimo en el último año, es diversas ocasiones es fácil detectar cuando se trata de contenido real. Dejando de lado lo que es obvio, debemos fijarnos en los fondos donde los objetos pueden parpadear o incluso cambiar de posición.
Al igual que en las imágenes, debemos fijarnos en los reflejos de los objetos que deben coincidir con el foco de luz. También debemos prestar especial atención de los bordes de los objetos, que se suelen mostrar difuminados en exceso para acentuar el efecto bokeh (desenfoque de fondo).
Imágenes
Una vez superados los problemas con las caras y las manos, la creación de imágenes por Inteligencia Artificial tiene varios talones de Aquiles que hace muy fácil detectar si se trata de una imagen real o artificial.
- Puntos de fuga. En una imagen real, las líneas tienden a converger en un mismo punto en el horizonte. Si trazamos una línea imaginaria sobre varias líneas de una imagen hacia el horizonte, si la imagen es real, todas deben coincidir en un mismo punto, algo que generalmente no sucede con las imágenes creadas con IA.
- Sombras. Más o menos lo mismo sucede con las sombras. Todos los objetos deben tener la sombra al mismo lado y que las líneas que se cruzan con todos los objetos, coincidan en el horizonte.
- Reflejos. Con los reflejos pasa exactamente lo mismo. Al trazar varias líneas desde el reflejo hasta el objeto, todas deben coincidir en un mismo punto en el horizonte. Si no es así, se trata de una imagen creada con IA.
Voz
La generación de voz, al igual que el resto de IAs, también se puede detectar con cierta facilidad, aunque cada vez es más difícil ya que son capaces incluso de titubear e incluso simular la respiración. Donde todavía tienen mucho por recorrer es a la hora de demostrar emociones de forma continuada.
Si bien es cierto que la IA imita la entonación, generalmente falla en frases largas, cambiando la emoción del contenido a mitad de la misma frase, sacándonos por completo de la locución o incluso cambiando el ritmo de respiración.
