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En menos de 2 años, la Raspberry Pi 5 habría subido tantas veces de precio que ya valdría más del triple que en enero de 2025, cuando la pudimos adquirir por primera vez. Esto hace que un dispositivo que destacaba por su precio, ya no sea una compra atractiva.
Y es que, por 120$, una Raspberry Pi podía servirnos para muchas cosas, sin tener que comprar un equipo más completo. Sin embargo, actualmente, tras una nueva subida de 80$, ya la podemos ver por 385$ (en su versión de 16 GB de RAM), algo que no tiene nada que ver con lo que buscaba la empresa al principio.
La Raspberry Pi 5 sube 80$ más (otra vez)
Lo curioso es que esta no es la primera vez que sube de precio. De hecho, si miramos lo que costaba hace apenas unos meses, vemos que la diferencia es enorme. La Raspberry Pi 5 de 16 GB ha ido encadenando varias subidas y, cada vez que parecía que el precio se estabilizaba, llega otra nueva.
Así ha cambiado su precio desde que salió a la venta:
| Fecha | Precio | Subida |
|---|---|---|
| Enero de 2025 | 120 $ | — |
| Diciembre de 2025 | 145 $ | +25 $ |
| Febrero de 2026 | 205 $ | +60 $ |
| Abril de 2026 | 305 $ | +100 $ |
| Noviembre de 2026 | 385 $ | +80 $ |
Es decir, hemos pasado de pagar 120 dólares a tener que desembolsar 385 (o más de 400€ si lo convertimos a euros y al mercado europeo). Y no parece que vaya a parar por ahora. El motivo es el mismo que llevamos viendo en otros productos tecnológicos: la memoria RAM (así como otros componentes) está cada vez más cara y conseguir chips DRAM se ha convertido en un problema para los fabricantes. No es que las compañías quieran ganar más, es que si siguen produciendo, necesitan pagar las nuevas piezas, y lo que buscan, al menos, es no perder dinero fabricándolas.
La inteligencia artificial tiene mucho que ver con esto. Los centros de datos necesitan cantidades enormes de memoria y eso está presionando los precios y el suministro. Raspberry Pi tampoco puede escapar de esta situación y, al final, somos los compradores quienes acabamos pagando la diferencia, por lo que ni un dispositivo así nos resulta económico (y mucho menos si hablamos de la versión de 16 GB de RAM).
La empresa espera que todo esto mejore y que los precios puedan bajar cuando el mercado se normalice. Pero, mientras tanto, la Raspberry Pi 5 empieza a perder aquello que la hacía tan interesante. Porque una cosa es pagar 120 dólares por un ordenador pequeño con un montón de posibilidades y otra muy distinta es gastarse 385 dólares. A ese precio, hay alternativas mucho más completas que merece la pena mirar antes de comprar, como un mini PC que, pese a consumir más energía, nos deja hacer cosas que una Raspberry no, y ya de gastar dinero, al menos hacerlo en algo mejor.
La mayoría de usuarios se están yendo a modelos más antiguos y con menos prestaciones, sobre todo si lo que buscan no necesita gran hardware, ya que, de segunda mano, la mayoría de usuarios (pese a que hay algún especulador), lo ofrecen por valores más razonables, y muchos de ellos en gran estado, siendo la única alternativa si nos queremos montar un servidor, o automatizar una tarea sin acabar pagando 400 euros por ello.
