Aunque todavía queda tiempo para ver la próxima generación de PlayStation, parece que la PS6 saldrá con un objetivo, y es conseguir que el precio no se dispare tras la subida de ciertos componentes, aunque el diseño tenga que adaptarse en función de ello.
Y es que, aunque todos quisiéramos ver una consola espectacular, seguro que preferimos que sea funcional, y su precio no llegue a superar los 1000 euros, algo que muchos rumores sugieren, y que a ningún gamer le gustaría ver hacerse realidad, pese a que sigue estando en el aire que ocurra.
Cómo será la nueva PS6
Todo el debate surge a raíz de unas declaraciones del conocido filtrador KeplerL2, una fuente que en los últimos años ha acertado bastante con información relacionada con el hardware de AMD, por lo que podríamos creernos sus palabras. Según explica, es muy poco probable que Sony lance una PS6 con un precio cercano a los 1.400 dólares, como han llegado a afirmar algunos rumores. En su opinión, la compañía ya estaría trabajando precisamente para evitar que eso ocurra.
La clave estaría en el propio diseño de la consola. En lugar de centrarse únicamente en montar el hardware más potente posible sin mirar el coste, Sony buscaría una forma de fabricar una consola más eficiente y barata de producir. Esto no significa recortar prestaciones, sino optimizar aspectos como la distribución de los componentes, el sistema de refrigeración o incluso el tamaño del chasis para reducir el coste de cada unidad, por lo que podría no llegar a ser tan premium como muchos esperan, pese a que sí es funcional.
Tiene bastante sentido si miramos lo que pasó con PS5. Su diseño llamó mucho la atención desde el primer momento, pero también era una consola grande y con un sistema de refrigeración bastante elaborado. Todo eso tiene un coste, y si además sumamos que componentes como la memoria siguen siendo más caros que hace unos años, el precio final podría dispararse fácilmente si Sony no cambia de estrategia, aunque sea a costa de no hacerla de tanta calidad.
Hay que recordar, además, que las consolas no funcionan igual que un PC. Mientras que un fabricante de tarjetas gráficas necesita obtener beneficios con cada unidad que vende, Sony puede permitirse ganar muy poco, o incluso perder dinero al principio, porque después recupera esa inversión con la venta de juegos, las suscripciones a PlayStation Plus o la comisión que recibe por cada juego vendido en su tienda digital. Precisamente por eso, poner una PS6 a un precio de cuatro cifras no tendría demasiado sentido, ya que reduciría mucho el número de compradores desde el primer día, lo que influiría en los demás ingresos.
Por supuesto, todavía estamos hablando de información sin confirmar. Sony no ha dado ningún detalle oficial sobre PS6 y aún queda tiempo para conocerla. Sin embargo, si el rumor de KeplerL2 acaba siendo cierto, parece que la compañía tiene claro que mantener un precio razonable será una prioridad, incluso aunque eso implique cambiar la forma en la que diseña su próxima consola, algo que seguro que agradecen los clientes, ya que al final la consola es solo el principio, y posteriormente habría que gastarse más dinero para jugar, por lo que no nos interesa pagar más de 1000 euros inicialmente.
