Pese a que hace años una consola portátil o de sobremesa era un equipo que tenías que comprar específicamente, y del que no había muchos modelos, en la actualidad la cosa cambia, y tenemos dispositivos desde pocos euros en webs como AliExpress, hasta inventos como el que veremos hoy. Y es que un usuario, ha aprovechado su Pixel 8 con la pantalla rota, ya que el hardware interno funciona, y es capaz de emular juegos de muchas consolas antiguas, por lo que podría convertirse en una consola portátil y de sobremesa en pocos minutos, y por poco dinero.
Se suele decir que, hoy en día, cualquiera lleva en su smartphone un hardware más potente que el que llevó inicialmente a la humanidad a la Luna. Y es literalmente cierto. Y si cualquier smartphone tiene esa potencia, con toda probabilidad puede convertirse en una consola portátil si se tiene tiempo y ganas de hacer las modificaciones oportunas, como ha sido este el caso.
Crea una consola reutilizando su móvil
Para conseguirlo, realmente no hizo falta meterse en modificaciones raras ni abrir el móvil. En lugar de gastar dinero en arreglar la pantalla (que era lo que tenía roto), optó por algo mucho más práctico, conectarlo a una pantalla externa usando un adaptador USB-C. Así, el Pixel 8 funciona como “cerebro” mientras todo se ve en un monitor o tele, casi como si fuera una consola de sobremesa. ¿Si el móvil podía bajar emuladores y jugar en su propia pantalla, por qué no usarlo como consola?
A partir de ahí, la experiencia mejora muchísimo con mandos físicos. El móvil permite conectar fácilmente controladores por Bluetooth, como los de Xbox o PlayStation, así que en pocos minutos ya tienes una forma de jugar mucho más cómoda que con la pantalla táctil. Y claro, el otro ingrediente clave son los emuladores: en Android hay un montón, y permiten jugar a títulos de consolas clásicas sin demasiadas complicaciones. El Pixel 8 tiene potencia de sobra para mover muchos de ellos sin problema.
Eso sí, hay un detalle importante que no se suele tener en cuenta, y por el que no todo el mundo hace esto, ya que es muy sencillo, y es el calor. Cuando usas el móvil durante mucho rato para emular juegos, sobre todo algunos más exigentes, la temperatura puede subir bastante. Para evitar bajadas de rendimiento o posibles problemas, este usuario añadió algo tan simple como un sistema de refrigeración externo, por ejemplo, un ventilador acoplado. No es nada sofisticado, pero ayuda bastante a mantener todo estable. Para iPhone existen, incluso, por MagSafe, los cuales se pegan a su parte trasera, y listo.
Al final, lo interesante de este invento no es solo el resultado, sino la idea que el usuario tuvo detrás. Un móvil con la pantalla rota normalmente acaba olvidado o directamente en la basura, pero en realidad sigue siendo un dispositivo bastante potente. Reutilizarlo de esta forma no solo te ahorra dinero, también le das una segunda vida a algo que todavía tiene mucho que ofrecer.
Y es que, con un poco de maña y accesorios bastante baratos, puedes montarte una especie de consola casera sin complicarte demasiado. No será lo mismo que una dedicada, pero para juegos retro y partidas ocasionales, cumple de sobra, y hacerlo en un monitor o TV grande, y no en una pantalla pequeña de móvil, hace que cambie, y mucho, esa experiencia de juego, olvidándote de comprar consolas retro en otras webs, ya que posiblemente tengas en tu casa uno de estos Android, y ni te habías planteado esto.
