Harto de que su familia usase su consola, este usuario habría creado un ingenioso sistema para que nadie pueda tocarla sin su permiso, evitando así que se la quiten cuando quiera echarse una partida o navegar con ella, algo curioso pero muy útil a la vez.
Y es que habría colocado pinchos, un taser y una Raspberry Pi, todo unido de forma muy lógica, intentando conseguir el objetivo de que nadie le robe su Steam Deck. Vamos a ver cómo lo hizo, y si realmente es algo que sorprende desde fuera, o tiene utilidad real.
¿Un Steam Deck antirrobos?
La idea del usuario era muy simple, conseguir que nadie volviese a utilizar su Steam Deck sin permiso. Estaba cansado de que sus familiares usaran la consola cuando él no estaba y, sobre todo, de encontrarse luego con que la batería estaba prácticamente agotada cuando él quería jugar. Decidió buscar una solución algo más original que esconderla, o pedirles que no la tocasen.
Para ello, construyó una carcasa personalizada mediante impresión en 3D, a la cual le añadió varios pinchos. De esta manera, tomar la consola ya no es tan sencillo como lo es normalmente, ya que cualquier persona que quiera tomarla tendrá que enfrentarse primero a esta extraña protección.
Pero el usuario quiso ir más allá. El proyecto también cuenta con un taser y una Raspberry Pi que controla los diferentes elementos del sistema. Estos incluyen una cámara, un altavoz y una alarma que sirven para detectar si alguien se acerca a la consola y alertar de que no debería tocarla.
La idea, por tanto, es que el Steam Deck sea capaz de detectar a la persona que intente cogerlo y reaccionar ante la situación. Primero puede lanzar una advertencia a través del altavoz y si esto no es suficiente entran en juego el resto de elementos que ha añadido a su sistema de seguridad particular.
I Built a Security System for My Steam Deck
byu/ConroyyJenkinss inSteamDeck
Puede parecer una forma bastante exagerada de proteger una consola (sobre todo por el taser), pero parece que consiguió su propósito. Tras crear este Steam Deck prácticamente imposible de coger sin llamar la atención, sus familiares habrían dejado de utilizarlo cuando él no estaba delante (por miedo a lo que pudiera ocurrir),
Hay que reconocer que el resultado final no parece especialmente cómodo. Los pinchos hacen que sea mucho más complicado coger la consola, además todo el sistema añadido ocupa un espacio que normalmente no tendría un Steam Deck normal. Aun así, si el objetivo era que nadie se la llevase a jugar y terminase gastando la batería, parece que la solución funcionó, aunque para él también sea más incómodo.
En resumen, el usuario consiguió crear una especie de Steam Deck antirrobo usando una Raspberry Pi, una cámara, una alarma, impresión 3D y un taser. Un curioso combo para proteger una consola portátil, pero que demuestra hasta dónde puede llegar una persona cuando está harta de que le cojan las cosas sin permiso. No es el mejor método ni la mejor manera, pero oye, curiosa al menos es, y su familia se habría quedado sin poder jugar.
