Así podrás ampliar la GPU de tu portátil en el futuro con PCIe Óptico

El PCI Express óptico es una variante del puerto PCI Express que se basa en utilizar interfaces ópticas para comunicar el PC con los periféricos. Por lo que tiene el potencial de permitir nuevos factores forma en los PCS y añadir capacidades de expansión a aquellos que no disponen de capacidades de ampliación en cuanto al hardware.

Una de las ventajas de los PCs de sobremesa por encima de los portátiles es la capacidad de expansión de los primeros respecto a los segundos, en un portátil no puedes agregar ni quitar el hardware que viene de serie. Pero, ¿qué ocurriría si os dijéramos que la tecnología que le puede dar a los portátiles y ordenadores similares la capacidad para expandirse existe?

La limitación general de los puertos de expansión

Tanto si hablamos de los clásicos puertos de expansión para periféricos convencionales como pueden ser los puertos USB, como otras interfaces como SATA o PCI Express, todas ellas tienen el mismo problema y es que la calidad de la señal se degrada con la distancia, lo que provoca que tengamos que por ejemplo en el caso de las tarjetas gráficas enchufar de manera directa los pines de estas a los zócalos PCI Express de la tarjeta gráfica.

Esto provoca que sea imposible por ejemplo poder conectar una tarjeta gráfica nueva a nuestro portátil e impide tener un portátil gamer de mayor potencia. Y aunque hay cajas externas para tarjetas gráficas, estas tienen menor ancho de banda y un enorme cuello de botella. Pero, ¿se trata de un problema que no se puede solucionar? Pues no y existe una interfaz que está siendo desarrollada e implementada en el mercado de los servidores que podríamos ver en el mercado del PC.

El PCI Express óptico al rescate

En el mercado de los servidores y los centros de datos existe una variante de la interfaz PCI Express en forma de cables ópticos que entregan cada uno de ellos el ancho de banda un puerto PCI Express de 8 líneas de tercera generación. El uso de estas interfaces ópticas en el mercado del PC permitiría por tanto construir PCs modulares en los que no haría falta que todos los componentes de expansión estuviesen en la misma caja.

En el mundo de los centros de datos y servidores se suelen utilizar las GPUs de manera conjunta para solventar problemas que por su tamaño requerirían que una sola GPU necesitará cantidades de tiempo que no serían rentables. Por eso se utiliza la computación distribuida para ello, siendo el factor limitante la distancia entre GPUs. Problema el cual se solventa gracias al uso del PCI Express basado en interfaces ópticas, lo que permite que GPUs no conectadas en la misma placa base se puedan comunicar a la misma velocidad sin latencias y pérdidas de la señal que afectan al ancho de banda.

Dicha tecnología podría llegar en unos años al mercado de sobremesa. Imaginad tener un PC portátil con una puerto PCI Express óptico o varios, el cual podéis utilizar para conectar una tarjeta gráfica externa de forma tan fácil como hoy en día se conecta un disco duro externo a través de USB.