Parece ser que el aumento del coste de los componentes de un ordenador no va a frenar, o al menos no por ahora, y es que NVIDIA ha dado una mala noticia a todos, ya que subirá en 300 dólares el coste de sus RTX 5090 a los ensambladores de las mismas.
Esto quiere decir que, el producto final, el que nosotros podríamos llegar a tener, también se encarecerá, y no hablamos ya de un componente barato, como para encima subirle ese valor, el cual debería verse reflejado en los próximos días, en cuanto el stock disminuya.
¿Por qué siguen subiendo las RTX 5090?
El principal problema que existe a la hora de fabricar estas gráficas, es la memoria. La VRAM GDDR7, que es la que usan estas nuevas gráficas, está cada vez más cara y más difícil de conseguir. Esto no ocurre porque sí, sino porque la producción no da abasto frente a la demanda actual.
El gran “competidor” del mercado gaming ahora mismo es la inteligencia artificial. Los fabricantes de memoria están destinando buena parte de su producción a centros de datos y empresas de IA, que pagan más y compran en grandes cantidades. Como resultado, queda menos stock para tarjetas gráficas para usuarios comunes, y eso hace que los precios vayan hacia arriba. Es normal, ya que vendernos una gráfica a cualquiera de nosotros, es mucho menos beneficioso que decenas o cientos de ellas a una empresa.
Además, cuando un componente sube de precio, se nota en todos los demás que van relacionados con este. En el caso de las GPUs, la memoria es una parte muy importante del coste total, así que cualquier subida se traduce directamente en un producto final más caro. NVIDIA, en lugar de asumir ese aumento, lo traslada a los ensambladores (ASUS, Gigabyte, MSI, etc.), que a su vez no tienen otra opción que repercutirlo en el usuario final, ya que de no hacerlo, podrían no tener ni siquiera margen, y nadie vende para perder dinero.
Esto explica por qué estamos viendo subidas incluso antes de que la RTX 5090 esté ampliamente disponible en el mercado. No es tanto una cuestión de “inflar precios” sin más, sino de costes reales que están cambiando en la cadena de producción. NVIDIA tiene mucho poder para hacerlo, por la falta de competidores reales, pero tampoco lo está usando como forma de ganar más, sino porque a ellos también les cuesta más producirlas.
El problema es que no parece algo puntual. Todo apunta a que la demanda de memoria seguirá alta durante los próximos meses, especialmente por el crecimiento del sector de la IA. Y si eso continúa así, es bastante probable que los precios no solo no bajen, sino que sigan subiendo o se mantengan altos durante bastante tiempo.
En resumen, la RTX 5090 no se está encareciendo por capricho, sino por un mercado de componentes donde la memoria se ha convertido en un recurso escaso y muy disputado, lo que hace que todo a su alrededor también suba, ya que se usa para fabricar consolas, ordenador, móviles y hasta Smart TVs o automóviles.
