Análisis: Sharkoon SKILLER SGM1

Sharkoon SKILLER SGM1 analisis

Después de analizar los auriculares gaming Sharkoon B1, que ofrecen buen sonido y gran micrófono a un precio bastante ajustado, hoy os traemos el análisis del Sharkoon SKILLER SGM1, su ratón gaming con iluminación RGB. Este ratón destaca por tener una gran cantidad de botones, sobre todo en la zona del pulgar. Gracias a ello, podremos asignar una gran cantidad de macros cuando estemos jugando.

Sharkoon Skiller SGM1: características técnicas

El SKILLER SGM1 tiene un diseño ergonómico que se adapta cómodamente a la mano. El sensor que utiliza es el PixArt PMW3336, que alcanza hasta 10.800 DPI y es una versión que deriva del PMW3330, la cual no se sitúa en la gama alta de sensores. Los clicks principales cuentan con interruptores Omron con una durabilidad de mínimo 10 millones de clicks. La rueda tiene desplazamiento lateral.

El resto de características son las siguientes (sacadas de la web oficial)

  • Máx. DPI: 10.800
  • Sensor: Óptico
  • Chip: PixArt PMW3336
  • Iluminación: RGB
  • Tasa máx. de sondeo: 1.000 Hz
  • Distancia lift-off: 2 mm
  • Cuadros por segundo: 8.000
  • Pulgadas por segundo: 150
  • Máx. aceleración: 30 g
  • Sistema de ajuste de peso: 6 x 4 g
  • Pies de ratón: 5, PTFE
  • Peso sin cable: 130 g
  • Dimensiones (L x An x Al): 122 x 82 x 42 mm
  • Sistemas operativos compatibles: Windows 7/8/10
  • Número de botones: 12
  • Botones programables: 12
  • Cable: USB de 1,8 metros
  • Pasos DPI por defecto: 10.800, 8.200, 5.200, 3.600, 2.400, 1.600, 800
  • Perfiles máximos: 6
  • Memoria integrada: 16 Kb

Análisis externo y unboxing

En la parte frontal de la caja encontramos una tapa que nos permite ver el interior de la caja a través del plástico que lo sujeta. Al sacarlo, tenemos el ratón, una bolsa de transporte de plástico, un CD con los drivers, el manual, y unos pies de recambio; algo que deberían incluir más fabricantes con sus ratones.

El ratón cuenta con un cable mallado de 1,8 metros, bastante largo y que nos asegurará una gran durabilidad. Además, tenemos una pequeña brida de velcro para poder guardarlo convenientemente o atarlo a alguna parte por donde queramos que pase. Quizá para algunos el cable sea demasiado rígido, pero en mi caso al tener hueco tras la mesa no me supone un impedimento.

Nada más sacarlo vemos que tiene un tamaño que se adapta mejor a maños grandes, donde destaca especialmente su anchura y la posibilidad de tener toda la mano y los dedos en el ratón sin tocar la alfombrilla. En el lateral izquierdo encontramos cinco botones totalmente programables, ya sea con acciones individuales o con macros.

El ratón cuenta con un sistema de pesas intercambiables para personalizar el ratón a nuestro gusto. Incluidas encontramos seis pesas de 4 gramos cada una. Con todas las pesas en su interior (tal cual viene al sacarlo de la caja) tenemos un peso de 130 gramos, y sin ellas el peso baja a 106 gramos. Para extraer las pesas tenemos que pulsar el botón deslizador que encontramos a la izquierda del sensor, y se abrirá una placa que contiene las pesas, la cual está situada donde iría el dedo meñique cuando cogemos el ratón.

Prueba

Los botones programables son realmente prácticos para una gran variedad de juegos. Por ejemplo, en Fortnite podemos ponernos acciones rápidas como reparar construcciones, e incluso programar macros para construir más rápido (por ejemplo, rampa y pared a la vez). Sin embargo, la ubicación de estos botones hace que haya que mover mucho el dedo gordo. Los botones M2 y M3 son fáciles de pulsar, mientras que el M1 está demasiado alejado. En el caso de M4 y M5 al final acabamos pulsándolos con la parte media e inferior del pulgar antes que con la punta.

Al lado de los botones tenemos cuatro luces blancas que nos muestran los ajustes de DPI que usamos. Se iluminará un color individual con los cuatro primeros perfiles, mientras que con el resto se encienden varias luces. En cuanto a la iluminación, podemos elegir entre 16,8 millones de colores como veremos en la sección de software, quedando como vemos en las siguientes imágenes.

Los clicks son muy agradables de pulsar, y destacan por su solidez gracias a usar interruptores Omron. El recorrido podría ser más corto para el juego competitivo, pero aún así no nos supondrá un grave problema excepto si somos Global en CS:GO. La rueda es muy sólida y precisa, con pasos bastante marcados que permiten girarla con facilidad pero que no da pie a errores, además de incluir clicks laterales.

Su precisión es buena, sin aceleración y con un movimiento muy certero. Sin embargo, al empezar a moverlo tiene una zona muerta algo elevada, lo cual puede causarte algún problema a la hora de ser preciso con pequeños y lentos movimientos. Más allá de eso, el ratón se comporta con soltura y como cabría esperar en un dispositivo de este rango de precio, aunque no tan bien como otros ratones de gama alta que le superan en precio.

Inicialmente lo configuré con 1.600 DPI (manteniendo la sensibilidad de Windows en 6), pero tuve que bajarlas a 1.200 porque notaba que iba demasiado rápido frente a mi G502. Tenedlo en cuenta si os lo compráis y notáis que funciona demasiado rápido.

Software

El software, que se puede descargar en la web oficial junto con el manual, tiene el mismo nombre del ratón (Skiller SGM1), y está diseñado exclusivamente para este ratón. Es muy ligero, usando sólo 10 MB de RAM cuando está abierto. Además, encontramos una cantidad abrumadora de opciones que nos van a permitir personalizar los botones con todo tipo de acciones.

Al abrir el programa tenemos los ajustes de DPI, en cuyo menú podemos cambiar también el color en función del perfil que elijamos. El ajuste de DPI, en saltos de 50, es mejorable, y sería más cómodo poder poner con un número el dato que queremos o poder hacerlo con las flechas del teclado, ya que es difícil acertar en la barra la cantidad que queremos. De hecho, fui incapaz de poner 1.200 DPI, ya que de un pixel en 1.150 pasaba a 1.250.

Para cambiar el color tenemos que pulsar en el pequeño cuadrado que hay debajo del círculo de cada barra, y podemos elegir los predefinidos o crear uno personalizado. En cuanto a modos de iluminación, podemos elegir entre color fijo (pudiendo elegir el brillo o apagarlo), modo pulsante (entre 4 y 8 segundos de pulsación entre encendido y apagado), o cambiando de color con tiempo entre 3 y 15 segundos.

Debajo podemos ajustar la tasa de sondeo, la velocidad del ratón (que sustituye a los ajustes de sensibilidad de Windows, por lo que es más cómodo hacerlo todo desde el mismo programa), la velocidad del doble click, la velocidad de desplazamiento de la rueda, y el angle snapping.

En la parte izquierda podemos asignar funcionalidades a los botones, pudiendo cambiar la función de todos y cada uno de los doce tiene el ratón (incluyendo los dos clicks principales). Entre las funciones que podemos asignar tenemos click principal, secundario, adelante, atrás, rueda, comandos multimedia, comandos básicos (copiar, pega, guardar, etc), teclas del teclado, ejecutar un programa, y un largo etcétera.

Debajo tenemos la opción de Macro manager, donde podemos crear nuestros propios macros, pudiendo elegir incluso que se guarde o no el retardo al pulsar entre teclas. Debajo podemos asignar la sensibilidad del eje X o Y si queremos que se mueva más lento o más rápido el cursor en horizontal o en vertical.

Por último, en la parte inferior izquierda podemos crear perfiles para el tipo de programa o juego que vayamos a usar, lo cual es muy cómodo para no tener que andar reconfigurando botones.

Conclusión

El Sharkoon Skiller SGM1 es un completísimo ratón de gama media, con todas las opciones de personalización que los usuarios más exigentes pueden esperar de un dispositivo de este tipo, con personalización de iluminación y funcionalidades en sus 12 clicks. Como único inconveniente encontramos una precisión menor que con ratones de gama alta, aunque por su precio es de esperar.

Pros

  • Ergonómico
  • Sistema de pesas intercambiables
  • Gran cantidad de botones programables
  • RGB
  • Pies de repuesto

Contras

  • No se puede cambiar la intensidad de la luz de los botones laterales
  • Podría ser más preciso

nota sharkoon sgm1 skiller

Por ello, el Sharkoon Skiller SGM1 recibe la medalla de oro. Se puede comprar en Amazon por 44,58 euros y en PcComponentes por 44,95 euros.

Revisado por Alberto García el 08 junio 2018

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