Los SSD de más de 8 TB ya se venden, pero todavía no te interesa comprar uno

Los SSD de más de 8 TB ya se venden, pero todavía no te interesa comprar uno

Juan Diego de Usera

Aunque la mayoría de unidades de almacenamiento sólido que podemos comprar los usuarios en las tiendas, suelen tener una capacidad máxima de 1 o 2 TB, con algunos modelos de hasta 4 TB para los muy pudientes, también hay unidades de mayor tamaño fuera de este mercado. Sin embargo, es muy poco probable que lleguemos a ver SSD de 8 TB en las tiendas online normales de manera inmediata. Por no contar que este tipo de tecnología no es la que más nos puede interesar a nivel de usuario.

Aunque el precio de los SSD haya ido bajando de manera constante desde el pasado año 2018, a la par que se incrementaban las capacidades de almacenamiento interno de éstos, la realidad es que el precio de las unidades con capacidades altas todavía sigue siendo prohibitivo para la gran mayoría de usuarios de escritorio.

Así, mientras que el precio de los SSD de 1 TB suelen ser unos bastante asequibles 130 euros, el precio de las unidades de 2 TB suele rondar los 300 euros. Mientras que, si lo que queremos es buscar unidades de más capacidad, como 4 TB, el precio sube hasta los 650 euros.

Sin embargo, fuera del mercado de usuarios, especialmente en el referido a Centros de Datos y servidores industriales, se pueden encontrar SSD de mucha mayor capacidad interna. Pero estos SSD tienen dos problemas: no suelen ser compatibles con nuestras placas base y el riesgo que representan para el usuario es muy alto, con lo que no interesa demasiado que salgan de ese entorno.

Los SSD mayores de 8 TB todavía no son demasiado fiables

Los SSD de gran capacidad que se están produciendo hoy en día suelen hacerlo en dos tipos de formatos: en carcasas externas similares a las de los discos duros, o bien en el formato tipo regla de Intel. Y ambos formatos tienen sus propios problemas:

  • Los que se fabrican en el formato de 3,5 pulgadas, suelen emplear una conexión al sistema de tipo SAS (Serial Attached SCSI) que no es un tipo de conexión que se suela ver demasiado por las placas bases de la gama de escritorio. Aunque sí es más o menos común ver este tipo de conexiones en las placas base de la gama HEDT.
  • Los que se fabrican siguiendo el formato regla de Intel, emplean un formato propietario. Aunque se puedan conectar empleando un conector M.2 de los que ya conocemos, su formato lo hace imposible de utilizar en una placa base normal (se diseñaron para ser empleados en racks de tipo 1U).

Luego está el tema del tamaño del almacenamiento. Aunque la fiabilidad de los SSD siga aumentando con cada tecnología que se implementa, reduciendo el desgaste de las células de memoria, es innegable que tener back up de un SSD de 8 TB en tu casa no es algo que tengamos todos nosotros.

Y, sinceramente, perder 8 TB de datos porque el SSD se estropea,  no creo que le vaya a hacer mucha gracia a ninguno de los que estáis leyendo el artículo en estos momentos. Así que las empresas comercializadoras todavía no van a sacar SSD de gran capacidad para el mercado desktop, porque saben que este mercado no tiene necesidad ninguna de SSD de 8 TB.