VGA, DVI, HDMI o DisplayPort: qué diferencias hay entre las principales salidas de vídeo

Escrito por Juan Diego de Usera

Hoy en día, las tarjetas gráficas pueden llevar hasta tres conectores para salida de vídeo diferentes incorporados. Sin embargo, no todos funcionan de la misma manera, ni son capaces de alcanzar la misma resolución o de funcionar a las mismas frecuencias de refresco. En este tutorial daremos un repaso a las principales salidas de vídeo y sus características.

La salida de vídeo de una tarjeta gráfica es el componente fundamental para poder ver la información que procesa el ordenador, de alguna manera que nos permita interactuar con él. Básicamente, gracias a ellas podemos ver algo en la pantalla de nuestro monitor. A ella es a la que conectamos el cable que une nuestro monitor con nuestra tarjeta gráfica.

Salidas de vídeo: principales tipos

Actualmente hay cuatro tipos principales de salidas de vídeo que podemos encontrar en una tarjeta gráfica: VGA, DVI, HDMI y DisplayPort. Dependiendo de las especificaciones de cada uno de ellos, llevan asociados, se pueden conseguir diferentes resultados con ellas.

VGA (Video Graphics Array)

Esta salida de vídeo es la más conocida y, aunque actualmente ya no está a la altura de las demás ni se incluye en tarjetas gráficas de gama alta, sí se sigue incluyendo en las de gama baja y algunas de la gama media.

La salida de vídeo por VGA (o D-Sub15, por el tipo de conector que emplea) solo puede llevar información analógica de tipo RGBHV (Red, Green, Blue, frecuencia Horizontal, frecuencia Vertical), pero no puede transportar señal de audio. Curiosamente, esta interfaz de vídeo no se desarrolló para que se pudiera conectar y desconectar en caliente (hot-plug) pero, en la practica, los usuarios lo suelen hacer, aunque desconocen que, al hacerlo, pueden dañar la tarjeta gráfica o el monitor por subidas de tensión en la línea de tierra del cable.

En cuanto al máximo que es capaz de alcanzar esta salida de vídeo, puede alcanzar los 2048 x 1536 píxeles a 85 Hz, aunque esto va a depender bastante de la calidad del cable. Generalmente, los cables más gruesos suelen emplear cables coaxiales apantallados en su interior, con lo que la señal de vídeo tiende a ser superior en calidad.

Uno de los problemas que presenta esta salida de vídeo es que, al ser completamente analógica, no se lleva nada bien con los monitores LCD que empleamos hoy en día. La calidad de imagen es visiblemente inferior, con bastante menos definición de los bordes de los objetos que si empleamos una salida digital, como las otras tres. Esto se debe al conversor analógico-digital integrado que lleva el monitor en su interior, que debe de transformar la señal analógica en digital para que el monitor, que es digital (todos los LCD lo son), pueda entenderla. Esto hace que, si queremos comprar un adaptador de VGA a HDMI o DiplayPort, haya que comprar, sí o sí, un adaptador activo que convierta la señal de analógica a digital antes de llegar al monitor.

DVI (Digital Visual Interface)

Estas salidas de vídeo son posteriores en el tiempo a la VGA y se caracterizan por ser, en parte analógica, en parte digital. Su cuerpo principal está destinado a llevar las señales digitales de la tarjeta gráfica al monitor, mientras  que en su lado derecho están los pines destinados a transmitir la señal analógica. Esto permite que los adaptadores de VGA a DVI no requieran de ningún tipo conversor integrado en el cuerpo del adaptador. Lo que no puede transmitir son señales de audio desde la gráfica hasta el monitor, al igual que la VGA.

De los conectores DVI más empleados con las tarjetas gráficas, los que nos interesa conocer son el DVI-I SL (Single Link, enlace simple), el DVI-I DL (Dual Link, doble enlace), el DVI-D SL y el DVI-D DL. El DVI-A solo se emplea para equipos de sonido.

La diferenciación entre una salida de vídeo DVI-I y una DVI-D es que la DVI-I es universal y es capaz de transmitir datos tanto digitales como analógicos, mientras que la DVI-D solo es capaz de transmitir señal digital. El hecho es que, hasta no hace mucho tiempo, la salida digital de vídeo que más se podía ver en las tarjetas gráficas era la DVI-I, hasta que tanto AMD como NVIDIA decidieron dejar de lado este conector y centrarse solamente en las salidas digitales de sus tarjetas gráficas.

La otra diferenciación en estas salidas de vídeo estriba en si son SL o DL. Las salidas que son SL solo admiten una resolución máxima de 1920  x 1200 píxeles y una tasa de refresco de 60 Hz, mientras que las DL son capaces de alcanzar los 2560 x 1600 píxeles a estos mismos 60 Hz. Eso sí, ninguna de ellas admite la variación de la frecuencia de refresco de la señal de vídeo.

Algunos portátiles (especialmente de Apple) han empleado salidas de vídeo de tipo mini-DVI y micro-DVI, aunque no han sido nunca muy comunes.

HDMI  (High-Definition Multimedia Interface)

Esta salida de vídeo se desarrolló originalmente para ser la sustituta por completo de las salidas VGA y DVI aunque, a diferencia de las anteriores, no es capaz de transportar señal de vídeo analógica. Por ello, los conversores de VGA a HDMI son conversores activos, y no pasivos como los conversores de DVI a HDMI. De hecho, la salida de vídeo HDMI es completamente compatible, pin a pin, con la salida de vídeo DVI, no produciéndose ningún tipo de pérdida de calidad de imagen al realizarse la conversión de formato.

La gran ventaja que posee la señal de vídeo HDMI sobre las dos señales de vídeo anteriores, es que también es capaz de transmitir una señal de audio por el mismo cable, lo que permite que, si nuestro monitor tiene altavoces o conectamos la señal a un televisor, podamos escuchar lo que estamos viendo, usando un único cable.

El cable que emplean las señales de vídeo HDMI tiene una limitación de longitud de 5 metros de distancia para cables con conexión pasiva. Aunque estas distancia puede incrementarse bastante si se emplean salidas activas de señal de vídeo. Aun así, los cables HDMI baratos suelen perder más calidad de señal a medida que incrementamos la distancia entre el emisor y el receptor. Como para la mayoría de cables, cuanto más corto sea el cable y mejores sean sus materiales de construcción, mejor calidad de señal tendremos.

Otra ventaja de estos tipos de salidas de vídeo, es que admite mayores resoluciones y tasas de refresco vertical de la pantalla, en función  de la revisión del conector y del cable que empleemos:

  • Versión 1.0: la máxima resolución que soportaba eran 1920 x 1200 píxeles con un refresco máximo de 60 Hz.
  • Versión 1.1: misma resolución y frecuencias que la anterior.
  • Versión 1.2: añadió soporte para 720p a 100 o  120 Hz.
  • Versión 1.3: máxima resolución de 2560 x 1600 píxeles a 60 Hz.
  • Versión 1.4: añadió soporte para las resoluciones de 4096 x 2160 píxeles a 24 Hz, 3840 x x2160 píxeles hasta 30 Hz y 1920 x 1200 píxeles a 120 Hz.
  • Versión 2.0: añadió soporte para la resolución 4K a 60 Hz y el soporte para el formato de vídeo de 21:9. La revisión a añadió el soporte para el HDR, mientras que al revisión b añadió un soporte extendido del HDR.
  • Versión 2.1: añade soporte para la resolución 4K a 120 Hz y 8K a 120 Hz.

Las siglas DSC de la anterior tabla se refieren al Display Stream Compression, que es un método de baja latencia empleado para enviar señales que requerirían un alto ancho de banda, de una manera efectiva y empleando un menor ancho de banda.

Por tanto, si nuestra tarjeta gráfica es antigua y su revisión del HDMI es también antigua, da igual que le pongáis un cable HDMI 2.0, que no os va a dar la resolución 4K que queréis.

DisplayPort (DP)

Este tipo de salida de vídeo se diseñó en su momento para ser el sucesor de la VGA y de la DVI, aunque su adopción por parte de los fabricantes de monitores ha sido mucho más lenta. Estos fabricantes veían a esta salida como un producto de lujo, dado que, en su desarrollo, siempre tuvo características técnicas superiores a las que tenía la HDMI en su momento (aunque la última revisión de la HDMI, la 2.1, las ha dejado a la par en características y capacidades).

De igual manera que la salida HDMI, la señal que viaja por un cable DisplayPort puede ser de imagen y sonido a la vez, pero el empleo de este tipo de salidas de vídeo solo se ha centrado en su uso con monitores de ordenador. Eso sí, la longitud máxima de un cable DisplayPort ha de ser de 2 m si queremos que la conexión sea pasiva, dado que la atenuación de la señal es bastante más importante en este tipo de salida. Lo que no quita que, con un buen cable activo, el usuario pueda instalar las longitudes necesarias para sus necesidades. También es verdad que la resolución de 1920 x 1080 píxeles sí es soportada hasta una longitud total de 15 m, en un cable con conexión pasiva.

Ya que estamos hablando de cables DisplayPort, hay que decir que hay cuatro tipos de cables, cada uno de los cuales soportan diferentes anchos de banda:

  • RBR (Reduced Bit Rate): es el cable más básico, con un ancho de banda de 6,4 Gb/s.
  • HBR (High Bit Rate): el cable estándar para DisplayPort, con un ancho de banda de 10,80 Gb/s.
  • HBR2 (High Bit Rate 2): otro cable estándar para DisplayPort, con el doble de ancho de banda que el anterior, 21,60 Gb/s.
  • HBR3 (High Bit Rate 3): este es el cable más moderno, que soporta señales para resoluciones 8K y con el triple de ancho de banda que los dos anteriores, 32,40 Gb/s.

Como ya sabemos, el estándar 2.1 de HDMI ha conseguido elevar la resolución máxima soportada hasta los 8K. Se suponía que, durante el pasado año 2017, VESA sacaría una nueva especificación DisplayPort que mejoraría la 1.4 actual pero, al final, no se acabó lanzando ninguna nueva.

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  • Álvaro Lázaro Laín

    Gracias por el artículo. Muy interesante e instructivo.

  • yomimmo

    Quizás no hubiera venido mal añadir en esa lista el USB-C como puerto de salida de video, más aún ahora cuando las últimas tarjetas de Nvidia le han dado el pistoletazo de salida a esta conexión. Saludos 🙂

    • Dreadnought

      Créeme que lo pensé, pero no hay casi datos sobre el USB C usado como salida de vídeo, ni de las resoluciones que soporta ni de las frecuencias. Por otro lado, como digo en el artículo, el objetivo eran las salidas de vídeo más empleadas y el USB C no es casi empleado como salida de vídeo.

    • Es que como salida de video su participación es y sera testimonial, como paso con el USB 2.0/3.0 a video. El USB-C hoy es mas un conversor que una salida, los cables directos de USB-C a HDMI/DVI/DP son inexistentes (los USB-C a USB-C para video, menos) y depende mucho de los 2 puntos, entrada y salida, deber ser compatible el USB 3.1 sino no sirve de nada. Si ya lanzaron 3 monitores con USB-C y ninguno funciona como portador de video, por algo sera; tiene ancho de banda para tener DVI+HDMI+DP+VGA+datos, pero no, tiene entradas esos monitores cada una por separado y en USB-C aparte

  • Roco

    Interesante, otro artículo para el archivo, gracias!