¿Qué es el chipset de una placa base y por qué es tan importante?

Uno de los elementos que mejor debemos conocer de nuestra placa base es su chipset, ya que este es fundamental para conocer la compatibilidad de nuestro procesador con ella. ¿Pero sabemos todas las funciones que realiza este chip en nuestra placa base? El chipset es fundamental en nuestro sistema y os vamos a explicar por qué.

¿Qué hace el chipset de nuestras placas base?

chipset z370

El chipset hace la función de hub de comunicaciones y de centro de control de tráfico en la placa base. Al tener estas dos funcionalidades, se convierte en el elemento más importante ya que facilita la comunicación entre casi todos los componentes de nuestro ordenador.

Según el chipset que tengamos, nuestro sistema será compatible con diferentes procesadores, modelos de discos duros, SSD y tarjetas gráficas. También determina que y cuántos periféricos soporta el sistema.

El chipset ha sufrido un importante cambio en los últimos años

Antes, el chipset estaba formado por dos chips, el North Bridge, puente norte, y el South Bridge, el puente sur.

Al puente norte llegaban las comunicaciones más importantes: la memoria RAM, los puertos PCIe x16 y las salidas de vídeo del sistema. El NB estaba conectado directamente al procesador, mientras que el SB se comunicaba con el procesador a través del NB. El puente norte tenía un bus bastante más grande que el puente sur, ya que los datos más importantes se gestionaban desde él. Al puente sur llegaban las comunicaciones de los controladores de USB, discos duros, SSD, audio, Ethernet…

g33 chipset

Actualmente se ha redibujado el mapa del chipset, consiguiendo que el puente norte desaparezca y las conexiones que ante se hacían desde él ahora se hagan directamente desde el procesador.

Esto consigue que los datos se transporten mucho más rápido y nuestro procesador maximice el rendimiento. Por lo que el chipset está formado por lo que antes se conocía como puente sur y ahora como PCH (Platform Controller Hub).

z370 chipset

El bus que conecta el PCH con el procesador ha de operar muy rápido, sin embargo, no llega a tener la frecuencia a la que operan los procesadores, de hecho, ningún elemento de nuestro ordenador es tan rápido, por lo que reducir al máximo la latencia ha sido uno de los objetivos principales de las empresas.

Para conseguir mejorar el rendimiento y conseguir una comunicación más directa de la CPU con los componentes, fue necesario eliminar un bus: el que conectaba el puente norte con el procesador ya que sus bajas frecuencias hacían cuello de botella y ralentizaban el procesamiento de datos hacia la CPU.

Cada vez más buses y puertos usan este dispositivo integrado en placa

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Un chipset actual engloba un gran cantidad de buses de la placa base, que han pasado de tener sus propios controladores independientes a englobarse dentro del propio PCH. Por ejemplo, ahora vemos los controladores SATA 6 Gb/s, las tarjetas Ethernet por PHY, buses de audio que no sean dedicados con chips profesionales, y ciertas líneas PCIe que no puede albergar el propio procesador por pura arquitectura.

Además, controla las salidas de vídeo como HDMI, DisplayPort, DVI e incluso VGA mediante las líneas PCIe que tiene delimitadas. No podemos olvidar que también ofrece control sobre distintos sistemas de I/O, como pueden ser tarjetas de red inalámbricas, sistemas Bluetooth, puertos de infrarojos.