Estas son las primeras placas H370, B360 y H310 para procesadores Coffee Lake

Escrito por Juan Diego de Usera

Por fin van a empezar a llegar al mercado las placas base con los chipsets H370, H310 y B360 al mercado. Estas placas base formarán la oferta de la gama de entrada para los procesadores Coffee Lake de Intel que, aunque carecerán de la capacidad de overclock de sus hermanas Z370 actuales, tendrán más sentido para los usuarios.

Desde su lanzamiento a finales del año pasado, si una cosa se ha podido criticar de los procesadores Intel con núcleo Coffee Lake (aparte de sus más que excesivas temperaturas de funcionamiento, claro), es la falta de oferta de placas base de gamas que no fueran la alta. Y es que, con una oferta de mercado que se reducía a las placas base con chipset Z370, y teniendo en cuenta que la gran mayoría de procesadores de Intel no admiten el overclock, la compra de éstas era bastante incongruente. Más si tenemos en cuenta que la gran mayoría de usuarios de ordenadores personales ni hacen overclock a sus procesadores y ni siquiera saben qué es eso.

Parece ser que la espera está comenzando a llegar a su fin, dado que varias tiendas de Tailandia han comenzado a listar varios modelos de placas base de los fabricantes ASRock y Gigabyte que llevan los nuevos y muy esperados chipsets H370, H310 y B360, pertenecientes todos a la gama de placas base de entrada de Intel.

Coffee Lake necesita estos nuevos chipsets para poder despegar definitivamente

Entre los problemas de stock inicial que hubo con estos procesadores y las placas base inadecuadas a las necesidades de los usuarios, el nacimiento de los Intel Coffee Lake no puede denominarse otra cosa que… apresurado, como mínimo. Apresurado porque, por primera vez en años, Intel vio como las ventas de sus procesadores Kaby Lake se habían detenido por completo y los usuarios se estaban pasando a la nueva plataforma AM4 de AMD que, si bien no era la mejor para juegos (por poco, todo hay que decirlo), sí era bastante superior para el resto de actividades que hacían los usuarios.

En cualquier caso, la llegada de los nuevos chipsets más baratos, desde luego supondrá un alivio para los usuarios que ya no se verán obligados a desembolsar una gran cantidad de dinero para poder tener su procesador Coffee Lake (probablemente sin capacidad de overclock) en una placa base que sí tiene una serie de funciones que el usuario no necesita y por las que habrá pagado bastante.

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