AMD arreglará por completo la vulnerabilidad Spectre con los Zen 2

AMD arreglará por completo la vulnerabilidad Spectre con los Zen 2

Juan Diego de Usera

Durante la sesión de preguntas y respuestas durante la presentación de los resultados financieros del pasado 2017, AMD dejó claro que la solución definitiva para la vulnerabilidad Spectre detectada hace unos meses tendría que esperar a la arquitectura Zen 2, dado que Zen+ no es más que un cambio en el nodo de fabricación y pequeñas mejoras.

Está claro que a AMD le ha ido especialmente bien este pasado año 2017, terminando todo el año con cifras en negro, en lugar de en rojo, como veníamos viendo desde hace años. Sin embargo, hay otro problema que preocupa a los usuarios más que las cuentas de AMD y es la vulnerabilidad Spectre que afecta a los procesadores de AMD. Un a vulnerabilidad que, por H o por B, se resiste bastante a ser parcheada desde Windows.

Lo que en realidad les interesa a los usuarios es cuándo se parcheará el problema directamente en la fuente, es decir, en la arquitectura interna del procesador. Recordemos todos que los parches que han ido saliendo son solo parches por software, cuando lo realmente importante es que el problema se corrija en su fuente de una manera efectiva y que no requiera un parche posterior para que el usuario esté a salvo.

La vulnerabilidad Spectre se corregirá con la nueva arquitectura interna de Zen 2

El problema de corregir la vulnerabilidad Spectre es que para hacerlo hay que modificar la arquitectura interna del procesador. Dado que Zen+ tan solo es un cambio de nodo de fabricación, incluyendo ciertas mejoras en el procesador, la vulnerabilidad no se ha podido corregir en este nuevo modelo de AMD. Así que habrá que esperar al lanzamiento de Zen 2, que estrenará una nueva arquitectura interna para ver el problema definitivamente corregido. Esto significa que no la veremos hasta el año 2019, cuando se produzca su lanzamiento.

En otro orden de cosas, AMD también ha confirmado que está aumentando el ritmo de producción de núcleos gráficos para sus tarjetas para intentar suplir un poco la enorme demanda que hay en el mercado de ellas, aunque también ha precisado que ese es solo una parte del problema. La otra parte, tan importante como la primera, es la poca cantidad de memoria RAM que hay en el mercado para montar en las gráficas, fruto principalmente de la perenne carestía de todo tipo de memoria que aqueja al mercado desde hace ya más de un año. Espero que con el incremento de producción de AMD los precios de las tarjetas gráficas comiencen a bajar a niveles algo más aceptables.