Ya sabéis que el Thermal Throtting es un fenómeno mediante el cual los SSDs en formato M.2 reducen notablemente su rendimiento cuando alcanzan cierta temperatura para preservar su integridad, y esto es un problema bastante acusado hoy en día. El especialista en soluciones de refrigeración Silverstone ya nos propuso en el pasado algunas soluciones para paliar el thermal throttling, pero no ha sido hasta ahora que ha presentado un disipador para SSDs en formato M.2 con todas las de la ley, el nuevo TP02-M2.
El TP02-M2 tiene un cuerpo de aluminio pintado de negro con tan solo 1 centímetro de altura para evitar posibles problemas de compatibilidad, incluyendo en aquellos zócalos M.2 de las placas base que se sitúan por debajo del PCI-Express principal, en el que instalamos normalmente la tarjeta gráfica. Tiene en total siete láminas gruesas (tres altas y cuatro bajas) para que el calor generado por el SSD se distribuya uniformemente por toda su superficie, bajando notablemente la temperatura.
