Si se te estropea el SSD, ¿hay forma de recuperar sus datos?

Si se te estropea el SSD, ¿hay forma de recuperar sus datos?

Rodrigo Alonso

Cuando las unidades de estado sólido (SSD) llegaron al mercado, fueron aclamadas por su velocidad y fiabilidad. Muchos usuarios suponen que debido a que un SSD no tiene partes móviles, es menos probable que sufra un fallo, y esto es así cuando hablamos de «fallo mecánico», pero igual que cualquier otro componente electrónico puede llegar a fallar. Todos sabemos que de un disco duro estropeado se pueden recuperar los datos pero, ¿y si se estropea un SSD? ¿Podremos recuperar su contenido?

Es cierto que por norma general nunca tendrás que preocuparte de los componentes mecánicos de tu SSD porque no los tiene, y por lo tanto no hay desgaste de este tipo. Sin embargo, las celdas de memoria sí que sufren desgaste, y es que como muchos sabréis los chips de memoria de los SSD tienen un número máximo de escrituras y borrados que soportan, así que llega un momento en el que el dispositivo queda inutilizable.

¿Se pueden recuperar los datos de un SSD estropeado?

La respuesta fácil y rápida es que «normalmente» sí. Sí, sí el SSD ha «muerto» por causas naturales (las celdas de memoria han llegado al fin de su vida útil), pero como bien sabéis hay más motivos por los que un dispositivo puede fallar, en cuyo caso la respuesta es que depende, ya que no es lo mismo un fallo por corte eléctrico o sobre tensión, o porque se te ha caído al suelo y se ha golpeado, produciendo daños físicos.

Recuperar datos de un SSD destruido

En este último caso desde ya te decimos que le digas adiós a tus datos, y solo empresas especializadas que cobran unas tarifas muy elevadas serán capaces de recuperar tus datos.

A diferencia de los discos duros mecánicos, los SSD no emiten ningún tipo de ruido, así que no nos darán muestras ostensibles de que están a punto de fallar; simplemente, de repente dejan de funcionar. Si el problema es que han llegado al final de su vida útil, aparecerán errores en el sistema operativo indicándonos que el SSD está en modo «solo lectura», en cuyo caso como su definición pone de manifiesto, sí que podremos acceder y leer esos datos.

Una manera sencilla de recuperar los datos de un SSD que ha llegado al final de su vida es simplemente clonarlo en una unidad nueva, aunque también podremos conectarlo a otro PC como dispositivo secundario y acceder a él para extraer los datos sin ningún tipo de problema. Solo lectura implica que no podemos escribir ni borrar nada más en el SSD, pero sí que podremos acceder a los datos y copiarlos a otro dispositivo.

Ahora bien, si tu SSD se ha estropeado por otros motivos, como hemos mencionado antes la cosa dependerá de cuál ha sido la causa del fallo, y por lo tanto el recuperar los datos podría no ser posible. Por ejemplo, si el SSD se ha «quemado» por una subida de tensión (algo que es bastante raro, todo sea dicho), será complicado recuperar los datos, pero hay empresas que se dedican a ello que no tendrán mucha dificultad en hacerlo ya que pueden acceder chip a chip a los datos. Ahora bien, si abres el SSD y ves que los chips de memoria están perforados, entonces los daños son irreversibles y los datos han quedado inaccesibles para siempre.

En resumidas cuentas, cuando un SSD deja de funcionar siempre será posible recuperar los datos siempre y cuando haya llegado al límite de escrituras de sus celdas de memoria, y de hecho es muy sencillo hacerlo. Si el SSD ha «muerto» de manera prematura por algún otro motivo, dependerá del tipo de daños que tenga, pero si tiene daños físicos será extremadamente complicado recuperar nada.