Mitos de la Inteligencia Artificial, ¿qué es verdad y qué mentira?

Mitos de la Inteligencia Artificial, ¿qué es verdad y qué mentira?

Rodrigo Alonso

La creciente necesidad de incrementar nuestra productividad diaria ha dado lugar a la creación y evolución de la Inteligencia Artificial. Y, como cualquier otra tecnología importante, existen conceptos erróneos que deben corregirse, amén de leyendas urbanas y otros mitos que resultan ser falsos. En este artículo vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre este asunto.

Independientemente de qué sensación le de a la población (ya que muchos desconfían) la Inteligencia Artificial, está aquí para quedarse, y de hecho cada vez más personas confían en ella a medida que pasa el tiempo. Esta desconfianza está causada en gran parte por esas series y películas de ciencia-ficción que han introducido conceptos sobre la IA que no son reales, así que vamos a ver en cuáles de estos mitos deberías dejar de creer.

Los mitos más extendidos sobre la Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial es, simplemente, una imitación de la inteligencia humana reproducida por máquinas. Uno de sus objetivos es que las máquinas sean capaces de razonar, y no solo de sacar conclusiones e hipótesis lógicas a partir de diversas variables.

Inteligencia Artificial

Los productos que utilizan Inteligencia Artificial son bastante evidentes en el mercado de consumo moderno, y los encontramos en smartphones, ordenadores y dispositivos IoT sin ir más lejos. Un escenario bastante prometedor es, no obstante, la industria y la astronomía; por ejemplo, ha jugado un papel muy importante en el descubrimiento del planeta Kepler-90i en 2017 por parte de la NASA/Google, y de hecho fue el debut de esta tecnología en la astronomía.

Sin embargo, los conceptos erróneos sobre la IA han creado alguna preocupación a lo largo de los años, y hay mucha gente que piensa que el potencial de la IA es ilimitado y que podríamos vivir una situación como la vista en las famosas películas de Terminator, con Skynet. Vamos a ver cuánto de todo esto es mentira y qué verdades hay en estas creencias y mitos.

Las máquinas reemplazarán a los humanos en el trabajo

Este es uno de los mitos más controvertidos sobre la Inteligencia Artificial. Sostiene una noción de que existe una competencia entre trabajadores y máquinas, y sorprendentemente este es un mito que parece ser más popular entre la población más joven.

Según Fox Business, a pesar de los más de 200.000 robots que actualmente trabajan en los almacenes minoristas de Amazon desde 2019, su tasa de contratación de empleados humanos aumentó un 23% entre 2019 y 2020, y de hecho sigue subiendo. Visto esto, ¿cuál es la importancia de los robots? Una respuesta evidente a esta pregunta es que las empresas buscan la manera de reducir la carga de trabajo de sus empleados; no para reemplazarlos por completo, pues se considera imposible.

De hecho, la «colaboración» entre humanos y máquinas viene de muy lejos, y otro ejemplo lo tenemos en las empresas de mensajería, donde un sistema automatizado cataloga los paquetes por peso y tamaño, encargándose las máquinas de transportar los paquetes más pesados automáticamente para liberar de este esfuerzo a los humanos. Así pues, en un sentido práctico esto es más una alianza que un reemplazo, pues como hemos mencionado antes se considera que ninguna IA puede reemplazar a un ser humano.

La Inteligencia Artificial dominará el mundo

Debemos tener cuidado a la hora de lidiar con este mito de manera lógica. Si bien algunos expertos notables en IA han advertido sobre los peligros inminentes que representa el hecho de que una máquina pueda llegar a razonar, ¿llegamos a entender de verdad sus puntos de vista?

La idea de la creación de máquinas que sean más inteligentes que los hombres y mujeres es controvertida. Personas como Stephen Hawking y Nick Bilton creen que la IA podría llegar a escaparse de nuestro control en el futuro, incrementando el temor de un inminente apocalipsis de las máquinas como se muestra en muchas películas de ciencia-ficción.

Como contraargumento, el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, hizo unas declaraciones más lógicas sobre las regulaciones, controles y equilibrios de la IA. Ha comparado la IA con un demonio del que podríamos perder el control si no hacemos las cosas adecuadamente, pero todo dependerá de lo lejos que quiera llegar el ser humano a la hora de crear algo que no puede controlar.

Aunque la eficiencia y la precisión son los puntos fuertes de la IA, sigue siendo un hecho evidente que nunca podrá alcanzar el nivel de intuición y emoción de una persona, así que su «golpe místico» (que no lógico) está influenciado por lo que hagamos con ello. Otro argumento bastante sólido diría que la IA podría fallarnos y, de hecho, ha habido ya pruebas concluyentes del fracaso de la IA en medicina, como la recomendación fallida de tratamiento contra el cáncer de WATSON, el super ordenador de IBM.

Los mitos sobre «super humanos» con Inteligencia Artificial

La película de 2014 llamada «La máquina» presenta a un personaje robot femenino que se vuelve loco tras alcanzar un alto nivel de inteligencia emocional. Las películas de ciencia-ficción como esta tienden a moldear la opinión de las personas sobre el futuro de la IA, pero establecer nuestras creencias en meras imaginaciones no es algo lógico.

Está claro que la Inteligencia Artificial ahora influye en los procesos de toma de decisiones a nivel empresarial, astronomía, medicina y farmacia, pero el hecho es que no importa lo bien que «entrenes» a una máquina (porque al fin y al cabo su aprendizaje depende del entrenamiento que se le de), ya que no puede pensar por sí misma al fin y al cabo.

Esta es una limitación de la IA que tardará muchísimos años en superar, y de hecho no son pocos los que opinan que es una barrera que nunca se logrará superar. Como tal, la mayoría de procesos que utilizan IA siempre dependerán de un veredicto final de las personas para tomar las decisiones.

Por lo tanto, el pensar que el potencial de la IA puede llegar a crear super humanos o a dominar el mundo es algo actualmente ridículo e impensable. Tiene más sentido retratar a la IA como servidores modernos que llevan a cabo tareas que serían abrumadoras para los humanos de manera precisa y eficiente, pero no de manera más inteligente que nosotros.

La IA y el Machine Learning son lo mismo

Otro de los mitos sobre la Inteligencia Artificial es pensar que es lo mismo que el Machine Learning, y aunque son términos relacionados, no son lo mismo. El origen de la Inteligencia Artificial y el Machine Learning viene de la década de 1950 (de hecho el término Machine Learning fue acuñado por primera vez por Arthur Samuel, de IBM, en 1952) tras desarrollar satisfactoriamente un programa capaz de jugar al ajedrez.

Inteligencia Artificial chip

En resumen, la IA es una máquina capaz de imitar el razonamiento humano, mientras que el Machine Learning es un subconjunto de IA donde las personas «entrenan» a las máquinas para reconocer patrones basados en datos y poder hacer predicciones, ni más ni menos.

Los robots son los únicos productos de la Inteligencia Artificial

Nuevamente, debemos este falso mito a las películas y series de ciencia-ficción. Debido a cómo hacen que este concepto aparezca en nuestra imaginación, las palabras Inteligencia Artificial hacen que se nos vengan imágenes de robots a la mente. Sin embargo, la IA se aplica a todas las esferas de la tecnología. Más allá del concepto de la robótica, la IA ofrece creaciones mucho más complejas, como por ejemplo el sistema de reconocimiento facial y de huellas dactilares de los smartphones, los dispositivos «smart» que muchas personas tienen en sus hogares, los equipos inteligentes para el cuidado de salud y la inteligencia empresarial, etc.

La robótica es solo uno de los aspectos que puede depender de la IA. En algunos casos podemos separar el término robótica para referirnos a máquinas capaces de realizar tareas físicas (y necesariamente físicas) automáticamente, motivo por el que robótica e IA se usan muchas veces conjuntamente como si fueran lo mismo.

En esencial, los robots no tienen por qué ser necesariamente productos de Inteligencia Artificial, pues a veces pueden ser simplemente una combinación de componentes mecánicos y eléctricos (por ejemplo, el brazo robótico de una cadena de montaje que simplemente suelda un componente a otro). La IA solo puede influir en cómo se comportan estos robots cuando se aplica, pero un robot no necesariamente tiene que estar dotado de IA.

Estos son 5 de los mitos sobre la Inteligencia Artificial más extendidos en la actualidad, y esperamos que este artículo os haya ayudado a disipar algunas de las dudas o temores que pudiérais tener al respecto.