¿Influye la longitud de los cables SATA en el rendimiento de un SSD?

¿Influye la longitud de los cables SATA en el rendimiento de un SSD?

Javier López

El uso de SSD está más que generalizado hoy en día, donde los HDD han quedado para otras tareas secundarias. Tras la revolución que supuso el salto a los discos de estado sólido, muchos se preguntaron sobre las limitaciones que podía tener la interfaz SATA 3.0 en un apartado clave para ciertos sectores: la pérdida de rendimiento por la mayor longitud del cable de datos. ¿Qué hay de real en esto? ¿existe dicha pérdida?

Este factor no se aplica en principio a los HDD tradicionales por simple lógica: no llegan a colapsar la interfaz. Pero igualmente sería interesante de existir pérdida comprobar cul es en estos discos duros mecánicos.

Como sabemos, los SSD SATA 3.0 actualmente llevan al límite a su interfaz y por ello el factor distancia podría suponer una pérdida más en según qué cables. Esto hasta ahora no se había comprobado, así que vamos a conocer la respuesta.

Cinco cables SATA de distinta longitud puestos a prueba

Longitud-cables-SATA-3

Aunque creemos que estamos muy avanzados, los cables SATA actuales son una de las mayores fuentes de problemas para los PC tradicionales. Es un componente que falla más de lo que debería y por ello muchos técnicos y usuarios siempre compran cables de calidad.

Algunos fabricantes se toman muy en serio esto e introducen con sus placas base cables realmente buenos, duros y bien apantallados que nos durarán décadas sin problemas. Pero lo que no hacen es incluir distintas longitudes, por lo que la pregunta del rendimiento siempre ha quedado en el aire.

Los cables probados han sido de cinco longitudes diferentes: 20 cm, 30 cm, 50 cm, 70 cm y 100 cm, donde del más corto al más largo hay 5 veces su distancia total. Los datos pertenecen a la web japonesa Akiba-PC, donde además han medido el tiempo de acceso para descartar posibles incongruencias en los datos.

El SSD probado es el archiconocido Crucial MX500 con NAND Flash Micron y con una solvencia fuera de toda duda.

Como vemos, los datos son realmente sólidos, incluso bajo 4KQ1T1, donde este SSD como todos sufre realmente para maximizar el rendimiento. Si nos atenemos a los porcentajes, las diferencias entre cables apenas superan el 1%, por lo que estamos ante una métrica que entra dentro de los posibles valores y errores de medición típicos.

Tiempos de acceso, otro factor determinante en un SSD

Tiempo-de-acceso-cables-SATA-3

Tal y como era de esperar, los tiempos de acceso son todavía más precisos en cuanto a diferencias se refiere frente al rendimiento del SSD. Todos marcan con precisión 0,029 ms, por lo que podemos decir con total seguridad que, a día de hoy y con cables de calidad, no hay diferencia de rendimiento o tiempo de acceso entre los cables más cortos y los más largos.

La siguiente comparativa sería enfrentar cables de baja calidad contra cables blindados, con clip y buena conexión, es decir, de alta calidad. Así podríamos saber si efectivamente vale la pena gastar un poco más en este tipo de cables (seguridad aparte) o en cambio unos baratos pueden hacernos el apaño durante un tiempo.

Y es que recordemos, los cables SATA son la principal fuente de problemas de los SSD SATA 2,5″ actuales en millones de PCs al cabo de cada año.