¿Es real la guerra de precios entre NVIDIA y AMD por las GPU?

¿Es real la guerra de precios entre NVIDIA y AMD por las GPU?

Rodrigo Alonso

Desde hace mucho tiempo se habla de que hay una guerra encubierta de precios entre AMD y NVIDIA, relativa a sus GPUs. La teoría dice que el uno siempre está presionando al otro para rebajar los precios según el segmento de mercado pero, ¿es esto cierto? ¿Existe de verdad una guerra de precios en las GPUs entre AMD y NVIDIA, o es tan solo un mito?

La competencia entre dos compañías que se dedican al mismo segmento del mercado -en este caso las GPUs- es algo que técnicamente nos beneficia a los usuarios, porque si una compañía obliga a la otra a bajar los precios de sus productos para ser más competitiva, al final los beneficiados somos nosotros porque podremos comprar el producto más barato. Esa es la teoría pero, ¿cuánto tiene de verdad?

La supuesta guerra de precios en las GPUs

Pongamos como ejemplo esta última generación de tarjetas gráficas. AMD ya era altamente competitiva con respecto a NVIDIA en el segmento de gráficas de entre 300 y 500 dólares (hablaremos en dólares ya que es la moneda que utilizan originalmente ambas marcas), y con los últimos lanzamientos NVIDIA parece que no sintió ninguna presión porque no movió los precios de su catálogo.

Por ejemplo, la RTX 2060 tenía una relación de rendimiento por dólar idéntico a la GTX 1060, y con el lanzamiento de las AMD Radeon RX 5700 a 350 dólares con un 10% de incremento de rendimiento al mismo precio que las RTX 2060, o las Radeon RX 5700 XT por 400 dólares con un incremento de rendimiento del 27% respecto a éstas, NVIDIA no movió ni un dedo. De hecho, con las RTX 2060 SUPER ya en el mercado, introdujo una mejora del 15% en rendimiento pero también con un incremento de precio del 15%.

RX5700vsRTX2060Super

En otras palabras, la supuesta guerra de precios en las GPUs parece no importarle ni lo más mínimo a NVIDIA. Se podría argumentar que el precio de las RTX 2070 SUPER por 500 dólares -lo mismo que las RTX 2070 originales- fue posible gracias a la presión por el lanzamiento de las RX 5700 XT, pero incluso siendo así, NVIDIA lanzó esta gráfica 100 dólares más cara que la gráfica de mismo rendimiento de la competencia. En todo caso, la RTX 2080 SUPER también trajo una mejora en cuanto a la relación rendimiento por dólar, pero es difícil argumentar aquí una competencia de precio porque AMD no tiene gráficas en el segmento de los 700 dólares.

A NVIDIA no le interesa la competencia de AMD

Y ahí está el quid de la cuestión. El hecho de que AMD solo tenga productos en la gama media o media alta (siendo generosos) para el mercado gaming le pone las cosas tremendamente fáciles a NVIDIA. NVIDIA se enfoca mucho más en la gama más alta del mercado y simplemente no le interesa competir con AMD en la gama baja, media, o incluso en la gama media-alta. O al menos eso es lo que parece.

Por supuesto, incluso aunque AMD tuviera gráficas que rivalizaran en rendimiento con la gama alta de NVIDIA (e incluyéramos el aliciente del hardware dedicado para Ray Tracing) no implicaría necesariamente una guerra de precios en el mercado de GPUs, ya que depende de la comercialización de AMD, la confianza de los usuarios en la marca -cosa que ha disminuido últimamente a causa de los problemas en sus drivers- y la eficiencia de su proceso de fabricación.

RTX 2080 Ti

Desde luego, si AMD pone en el mercado una gráfica con mayor rendimiento que, por ejemplo, la RTX 2080 Ti y la vende a mejor precio, NVIDIA quizá tendría que mover ficha en cuanto a precio para hacer sus tarjetas gráficas más atractivas, pero hay muchos otros factores que influyen en la decisión final de los usuarios. Hay buenas razones para pensar que los precios de las gráficas terminarán bajando, ya que al fin y al cabo no se han vendido demasiadas RTX 2080 Ti (siguiendo con el ejemplo) ya que no muchos usuarios pueden gastar 1.200 euros en una tarjeta gráfica, pero cuando llegue por fin Big Navi de AMD creemos que será el detonante para ver por dónde se encauza la política de precios de ambas compañías.

En resumidas cuentas, parece que lo de la guerra de precios es más un mito que una realidad, o al menos por parte de NVIDIA. Ya sabéis el dicho, «dos no se pelean si uno no quiere«, y parece que NVIDIA no quiere, desde luego.