Cómo añadir puertos USB-C a un PC o portátil que no los tiene

Cada vez más dispositivos y periféricos utilizan el conector USB-C, y según pase el tiempo la adopción de esta interfaz será cada vez mayor. No obstante, si tu PC o portátil no lo tiene no es motivo para cambiarlo por otro, máxime cuando como te vamos a contar a continuación tienes formas de añadir puertos USB-C a tu ordenador sin gastarte mucho dinero.

El conector USB-C está sustituyendo poco a poco a los convencionales Type-A, y lo están haciendo por muchos motivos: son más pequeños y manejables, son reversibles, tienen una mayor tasa de transferencia de datos, admiten daisy-chain, y un largo etcétera. Por estos motivos, cada vez más dispositivos los incorporan, y el tener al menos uno de estos puertos en el PC está empezando a ser algo casi necesario.

Es por ello que os recomendamos ampliar la cantidad de puertos USB-C de vuestros PCs. ya que cada vez hay más dispositivos que utilizan este tipo de conectores, especialmente buena parte de los smartphones que están abandonando de manera progresiva el clásico Micro-USB a favor del USB-C.

Opciones si tienes un portátil

Lamentablemente, si tienes un ordenador portátil y no cuenta con puertos USB-C te va a tocar pasar por caja y comprar adaptadores. A este respecto, tienes simples cables USB-C a USB-A que te permitirán conectar dispositivos a tu ordenador, aunque con esto simplemente estaremos añadiendo compatibilidad física pero seguiremos teniendo las limitaciones técnicas del antiguo conector.

Cable USB-C

Por supuesto, estos adaptadores los tienes tanto en forma de cable como en forma de simple adaptador, pero la opción más lógica para un portátil es adquirir, ya que te pones, un hub USB que incluya alguno de estos puertos.

Adaptador USB-C

Opciones para añadir puertos USB-C a un PC de sobremesa

Cuando tienes un PC de sobremesa la cosa cambia (aunque lógicamente también podemos usar las opciones para portátil de igual manera), dado que es mucho más versátil al permitirnos añadir o cambiar componentes. En este caso una opción muy sencilla es adquirir una tarjeta de expansión PCIe con puertos USB-C como esta que os proponemos a continuación.

Las hay de muchos tipos y con diversas opciones de conectividad, así que ahí ya os invitamos a que exploréis las opciones que más se ajustan a lo que necesitáis y a vuestro presupuesto. De todos modos ya veis que no es una inversión demasiado grande, porque por menos de 30 euros podemos añadir un puerto Type-C y otro Type-A de una sola vez.

Claro que este tipo de tarjetas de expansión lo que hace es añadir puertos en la parte trasera del PC, así que otra opción que tenemos para añadir puertos en un PC pero en la parte frontal es precisamente con un adaptador para el frontal, con el que podemos añadir varios puertos si tenemos bahías de 5,25″ / 3,5″ disponibles en la caja.

En este caso necesitaremos también un conector SATA de la fuente de alimentación, y un conector interno USB 3.0 de la placa base para que funcione.

Por último, otra opción que tenemos es directamente cambiar la caja por una que ya incorpore puertos USB-C en el frontal, y las hay muchas como la Corsair Crystal 680X por ejemplo. Eso sí, debéis cercioraros de que vuestra placa base cuenta con el conector correspondiente ya que de lo contrario este puerto quedaría inutilizado al no disponer de un cabezal en la placa al que poder conectarlo.

Ya hemos visto las diferentes formas de añadir puertos USB-C al PC pero, ¿para qué querrías tenerlos? Esto y mucho más es lo que os vamos a contar en la siguiente sección del artículo.

¿Para qué añadir puertos USB-C a tu PC?

Monitores USB-C

Hoy en día, el USB-C reversible se está convirtiendo en el estándar, y ya no solo en PC sino que también (y muy especialmente) en dispositivos externos: a día de hoy los smartphones, tablets, auriculares, discos duros externos y prácticamente cualquier dispositivo que tenga que conectarse por USB, ya utiliza este tipo de conector.

Esto hace cada vez más importante (y hasta el punto de ser casi imprescindible) el contar con este tipo de puertos en el PC, ya no solo para conectarlos y acceder a sus datos sino también para poder cargar su batería. Por poner algunos ejemplos, la mayoría de SSD externos con conexión USB ya utilizan puerto USB-C, y aunque suelen incluir adaptadores para conectarlos a un puerto USB-A convencional, llegará el momento en el que dejen de hacerlo.

Otro ejemplo son los auriculares, como por ejemplo los Corsair Virtuoso, cuyo conector ya es USB-C en el lado de los auriculares (sigue siendo USB-A en el lado que se conecta al PC). Esto no requiere que tengas un puerto USB-C en el PC, pero nuevamente llegará el momento en el que sí que sea necesario… al fin y al cabo la industria está evolucionando hacia esto y es a lo que tienden ya todos y cada uno de los fabricantes de hardware de PC.

Con todo, el USB-C no solo nos facilita la conexión de dispositivos para transmisión de datos como puede ser un SSD externo o para cargar su batería como puede ser un smartphone, sino que dota al PC de una mayor versatilidad de conexión ya que hoy en día incluso los monitores de PC están comenzando a incorporar este estándar. Y es una gran ventaja, pues recordemos que muchos de estos monitores prescinden completamente del cable de corriente ya que pueden tomar toda la energía que necesitan de los puertos USB-C, lo que nos permite tener un menor número de cables y enchufes necesarios.

En definitiva, el estándar USB-C se está imponiendo poco a poco en nuestras vidas, cada vez son más los dispositivos y fabricantes que lo utilizan y el contar con algunos puertos disponibles en el PC está comenzando a convertirse prácticamente en una necesidad; por lo tanto, si tu PC o portátil no incorpora este tipo de puertos de serie, ahora ya sabes cómo añadirlos para «estar al día» en términos de conectividad en el PC.

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