Todo lo que debes saber antes de comprar un monitor con NVIDIA G-SYNC

A la hora de elegir un monitor muchos parámetros se nos vienen a la cabeza, algunos de ellos serán más o menos importantes dependiendo de las prioridades de cada usuario, pero si a esto le añadimos la tecnología G-SYNC, el problema se agranda. ¿Qué tipo de monitor con la tecnología de NVIDIA elegir? ¿qué debemos tener en cuenta? ¿cómo acertar sin poder ver siquiera el monitor en persona?

NVIDIA ofrece hasta tres tecnologías distintas

G-SYNC

Lo primero que debemos tener claro a la hora de mirar cualquier monitor con dicha tecnología es tener una tarjeta gráfica NVIDIA o estar dispuestos a comprar una dentro de las últimas series disponibles. Esto puede parecer una obviedad, pero algunos usuarios no saben que la tecnología de NVIDIA es propietaria para sus tarjetas gráficas.

Sobre el modelo a elegir de tarjeta gráfica, no lo discutiremos en este artículo, pero si hay que tener claro que las versiones de HDMI y DisplayPort son importantes en ciertos monitores con G-SYNC por los anchos de banda en según qué pantallas y resoluciones.

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Por ello, lo recomendable sería tener o escoger en resoluciones muy grandes y con muchos hercios GPU basadas en la última o penúltima arquitectura de NVIDIA, lo cual garantizaría su total compatibilidad.

Explicado esto, lo interesante dentro de la tecnología G-SYNC llega mediante tres versiones distintas de las cuales ya hemos hablado en otras ocasiones y que se dividen en G-SYNC Compatible, G-SYNC y G-SYNC Ultimate.

G-SYNC Compatible

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Ha sido el último en llegar y representa la gama más baja de las tres tecnologías existentes. Se basa en Adaptive SYNC de VESA al igual que FreeSync, siendo su competidor natural y directo, con la salvedad que al igual que en el caso de AMD, NVIDIA debe soportarlo mediante drivers.

Pero hay más particularidades que lo diferencian de FreeSync. Aunque ofrece soporte para VRR, NVIDIA quiso garantizar que los monitores que tuviesen dicha tecnología pasasen una serie de pruebas para «homologar» y demostrar que eran aptos a los términos fijados por los de Huang.

Y es que VRR solo puede funcionar en rangos estrechos de framerate, por lo que para NVIDIA era importante validar cada monitor para darles su visto bueno. Además, NVIDIA se asegura que la calidad del panel, su visualización, que no contenga Blanking, artifacts, ghosting u otros problemas derivados, para así garantizar su funcionamiento.

Por ello, tal y como vimos ahora casi hace un año, el 95% de monitores actuales no pasan la primera validación para la tecnología G-SYNC, es decir, no son aptos para portar G-SYNC Compatible. Hasta tal punto es exigente NVIDIA, que la propia compañía ofrece un listado para los usuarios, donde los monitores aptos están incluidos en ella.

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Por lo tanto, lo primero que tenemos que tener en cuenta con esta tecnología mediante Adaptive SYNC + driver es que los monitores están testeados por NVIDIA y garantizados para gaming bajo sus premisas, sean de la marca que sean.

El mayor problema que encontramos en esta gama de tecnología NVIDIA es que la mayoría de paneles son TN, lo que supone unos peores ángulos de visión y un contraste reducido, pero por norma un tiempo de respuesta inferior. Esto está cambiando poco a poco a medida que los fabricantes lanzan modelos nuevos y de mayor calidad, pero en el listado todavía predominan los primeros.

Otro aspecto a tener en cuenta es la resolución, donde al igual que el tipo de panel, abundan las resoluciones 1080p por encima del resto. Es otra tendencia que está cambiando, pero con menor velocidad. El último detalle a tener en cuenta es que casi todos los monitores (menos tres) son compatibles con esta tecnología mediante DisplayPort.

Los tres que no lo son corresponden a los últimos modelos de LG y se han validado mediante HDMI.

G-SYNC

NVIDIA-G-SYNC

Fue la primera en llegar allá por el 2013, pero supuso un cambio en el sector muy importante. Lo primero que debemos saber de ella es que esta tecnología a diferencia de G-SYNC Compatible no se basa en un driver en exclusiva, sino que incluye un módulo de sincronización físico en el propio monitor, lo cual asegura una perfecta sincronización entre el monitor y la tarjeta gráfica.

Ahora el monitor espera a la GPU y no a la inversa, lo que garantiza una jugabilidad mucho más suave que lo ofrecido por G-SYNC Compatible.

A diferencia de esta última, y aunque NVIDIA pasa las mismas pruebas para ambos, los de Huang suman más de 300 pruebas en total a cada monitor que quiere optar al certificado de la compañía. Entre ellas y siendo las más destacadas son: soporte para el rango completo de VRR, variable overdrive, función de overclocking (si fuera preciso), Ultra Low Motion Blur y calibración mejorada de serie.

Como se puede fácilmente entender, estamos ante el siguiente paso en la escala de la tecnología, lo cual lleva a elevar el precio de todo monitor que lo incluya por todo lo nombrado. A cambio, los fabricantes ofrecen muchas más opciones de resolución, tamaños de pantalla y tipos de panel disponibles, así como un rango de hercios mucho mayor que en algunos casos incluye opciones de overclock.

Como curiosidad, todos lo monitores G-SYNC funcionan mediante DisplayPort en exclusiva.

G-SYNC Ultimate

NVIDIA G-Sync Ultimate

Ha sido el último en llegar, y por ello es el que más novedades incluye dentro de las tres tecnologías. Cabe mencionar que por ello solo se incluye en los monitores de gama más alta y por lo tanto el precio de estos será muy superior a lo que podemos encontrar en sus dos hermanos.

La principal diferencia entre estos dos y esta versión Ultimate es la incorporación del soporte para HDR. Esto implica otra serie de mejoras clave como un brillo de hasta 1000 nits, soporte de serie para DCI-P3, un rango extendido de HZ (desde 75 hasta 240) y un soporte mejorado para pantallas de altas resoluciones y tamaños.

Como era de esperar, obtiene las mejoras que han incluido sus dos tecnologías hermanas.

Por desgracia y de momento, solo tres monitores han sido lanzados con este certificado para esta nueva tecnología, donde los tres modelos son del fabricante ASUS (PG65, PG27UQ y PG35VQ).

Conforme los fabricantes vayan lanzado monitores BFGD (Big Format Gaming Displays) es más que probable que comencemos a ver más modelos con dicho soporte, donde en cualquier caso no serán nada baratos.