Qué es TRIM y cómo ayuda aumentando el rendimiento de tu SSD

Qué es TRIM y cómo ayuda aumentando el rendimiento de tu SSD

Juan Diego de Usera

Seguramente,, muchos de vosotros habréis escuchado hablar del comando TRIM. Este es un comando específico para los SSD, dando igual si el SSD usa el protocolo de datos SATA o el NVMe. TRIM es una instrucción que le manda el sistema operativo al SSD y que nos puede ayudar a recuperar el rendimiento de nuestra unidad de almacenamiento sólido cuando comprobamos que flojea. Pero, ¿cómo lo hace? y ¿por qué es necesario poder disponer de este comando? En este artículo, os lo explicaremos.

¿Qué es TRIM?

Los SSD leen y almacenan los datos en grupos denominados páginas. Cuando juntamos 128 de estas páginas, lo que tenemos es un bloque de datos. Esto es algo que nos debe de quedar claro desde el principio. Podríamos imaginarnos que cada bloque de datos es un libro, pero ¿qué sucede si queremos prescindir de una de la páginas de nuestro libro?

Bueno, si el libro está almacenado en un SSD, la unidad copiará todas las páginas del libro, menos la que queremos borrar a un buffer o a una caché temporal, luego eliminará el libro original. Y volverá a meter todas las páginas que ha copiado en otro libro.

trim

Estaréis con nosotros en que es un método bastante poco eficiente, especialmente si lo comparamos con lo que se suele hacer con los discos duros. Donde lo único que sucede es que se eliminan los datos directamente del plato donde se han grabado.

TRIM lo que hace es marcar aquellos bloques del SSD que están listos para ser borrados, es decir, en lugar de tener al SSD todo el rato realizando operaciones de lectura y escritura, marca los bloques para su borrado de manera posterior, o lo que es lo mismo, todas las operaciones de borrado se realizan a la vez. Esto optimiza bastante el rendimiento del SSD ya que dichas operaciones de borrado se realizan cuando el equipo no está utilizando el SSD.

¿Cómo activarlo en Windows?

La suerte que tenemos los usuarios es que el comando TRIM está permanentemente activado en Windows. Desde el momento en que instalemos una unidad de almacenamiento sólido dicho comando se activará. Claro que, el hecho de que esté activo, no significa que nos tengamos que despreocupar del mismo.

No, el TRIM es algo que, como el desfragmentador de discos duros, deberemos pasar con una cierta asiduidad. Para ello, en Windows, en la lupa del buscador escribiremos «Optimizar». Y, en la pantalla que se desplegará seleccionaremos «Desfragmentar y optimizar unidades».

Se nos abrirá esa aplicación de Windows, la cual corresponde al antiguo desfragmentador de discos que Microsoft lleva arrastrando más de 10 años.

Como podéis ver, la aplicación detecta correctamente cuáles de las unidades de almacenamiento son SSD y cuales son discos duros. A los SSD de este equipo se les pasó el comando TRIM hace tan solo 10 días, con lo que no es necesario volver a pasárselo a todos ellos otra vez.

Sin embargo, sí hay una unidad a la que se nos ha olvidado pasarlo. Windows nos advierte de ello con el epígrafe de «Requiere optimización». Lo único que deberemos de hacer es seleccionar la unidad en cuestión y presionar el botón de «Optimizar».

Hecho esto, tendremos nuestras unidades correctamente optimizadas para funcionar en Windows.

La frecuencia con la que hay que ejecutar este comando, es variable. Si es una unidad en la que estamos todo el día grabando y borrando datos, sí será necesario ejecutarlo con cierta frecuencia. Pero, en caso contrario, con hacerlo una vez al mes es más que suficiente. También podemos programar su uso y optimización en la parte inferior del mismo programa, pulsando en Activar.

Ahí nos dejará seleccionar la frecuencia: diaria, semanal o mensual, así como seleccionar las unidades a las que queremos que afecte, por lo que todo quedaría de forma automática sin que tengamos que estar pendientes de esta tarea.