Una de las sagas más reconocidas de la historia de los videojuegos ha estrenado su última entrega. Black Ops 7 llega prácticamente un año después del lanzamiento de Black Ops 6, siguiendo el esquema de lanzamiento anual que llevamos viendo desde hace tiempo. Pero las críticas no han tardado en aparecer.
Call of Duty es una de las sagas más importantes que hay actualmente en la industria de los videojuegos. Comenzó manteniendo un rigor histórico centrado en hechos reales como la segunda guerra mundial, pero con el paso de los años ha evolucionado hasta convertirse en una saga futurista. Dentro de esta encontramos los que pertenecen a Black Ops, que comenzaron con historias sobre la guerra fría… y ha terminado dando un paseo hacia un abismo del que no sabemos si se recuperará.
Campaña: insípida y casi innecesaria
Uno de los mayores problemas que puede tener un juego que termina creando una campaña surrealista está en apoyarse en los cimientos de los títulos que lo convirtieron en lo que es. Black Ops 7 es precisamente un título que hace esto y es que la campaña es «supuestamente» una secuela directa a lo que sucede en Black Ops 2.
La campaña tiene una duración de aproximadamente 5 horas, pero aun siendo corta deja al jugador con la sensación de haber perdido el tiempo. Y aunque parezca imposible, el sistema que ofrece haciendo que parezca más un título en línea moderno que una campaña de CoD no es ni lo peor que tiene.
En este caso la narrativa es probablemente la peor que hemos visto en la saga y es que se centra en revivir a personajes míticos para destrozarlos a base de incoherencias. La base de la historia se centra en cómo la toxina denominada «La Raíz» es capaz de convertir a las personas en monstruos, centrándose en «la guerra psicológica» debido a que afecta directamente a la percepción de las personas.
Pero aquí encontramos el primer gran problema que tiene, es una excusa para convertir la temática del juego en un mundo surrealista a base de misiones que no son capaces de entrelazarse. Ya en otros títulos como Black Ops 6 vimos cómo la compañía trataba de aplicar algo similar, haciendo que el jugador se enfrentase a zombis en la propia historia precisamente causada por la toxina, pero dura un único episodio.
En el caso de BO7 intenta aplicar esta narrativa a lo largo de todo el juego, algo que, combinado con las mecánicas de multijugador (en una campaña) termina hundiendo toda la inmersión que podría tener. No es suficiente con enfrentarse a hordas de zombis en la historia de una saga que empezó hablando de la guerra fría, ahora también hay que controlar las placas, la calidad de las armas y las mejoras como si fuese el Warzone.
Y todo esto ni si quiera es tan grave como el intento de modelo cooperativo que la compañía ha intentado realizar. Si juegas solo no ves nunca a los demás personajes, no te apoyan pero hablan de lo que sucede como si estuviesen presentes. La historia además de que no se puede pausar tampoco tiene guardado de progreso porque si sales se reinicia el episodio entero.
Las cinco horas de sufrimiento que dura se centran en intentar apelar a la nostalgia del jugador presentando a personajes míticos de la saga. Lo mejor es el final, porque aunque sea extremadamente genérico por lo menos sabes que se ha acabado.
Jugabilidad: un Black Ops 6 con mecánicas nuevas, pero nada que no hayamos visto ya
Dejando de lado lo pésima que es la experiencia de la campaña cuando entramos al multijugador y al modo zombis encontramos algo completamente distinto. Si bien es cierto que nunca será como los juegos originales que mantenían un movimiento equilibrado, vemos que la saga ha avanzado para adaptarse a las nuevas generaciones.
Empezando por el multijugador es lo que podemos esperar de un shooter de nueva generación. Call of Duty es una saga que se ha caracterizado desde hace años por ofrecer un ritmo de juego frenético. Con la llegada del movimiento omnidireccional de BO6 se volvió todavía más loco, pero es algo que atrae mucho a las nuevas generaciones de jugadores.
Es por ello que es fácil predecir que la compañía nunca volverá a sistema de movimiento que tenía, por ejemplo, Black Ops 3 donde los jugadores corrían, no esprintaban. Las armas que encontramos en el título ofrecen una personalización bastante dinámica y aunque los camuflajes se nota que han bajado de calidad, la combinación con cada modelo sigue haciendo que cada una siga siendo prácticamente única.
El mayor problema que podemos encontrar en el multijugador está en cómo algunos mapas resultan demasiado grandes. Es algo comprensible teniendo en cuenta que el movimiento es extremadamente rápido, pero una de las características de este modo era no poder pasar más de 10 segundos sin que alguien de disparara.
Las rachas por su parte continúan evolucionando y ofreciendo una clara ventaja. Aunque algunas como el Gravemaker han causado bastante polémica, al final es un sistema que está diseñado para ofrecer una gran ventaja. Y obviamente ver a los enemigos a través de las paredes es algo que parece una locura al principio, pero que al final sigue en la norma de funciones que aporta esta mecánica.
Además de todo esto también tenemos el modo zombis que incluye distintos modos de juego, como sucede en el multijugador. En este caso sabemos que la desarrolladora lleva tiempo intentando recrear lo que llegaron a ofrecer los Black Ops originales, pero todavía no termina de conseguirlo.
Black Ops 7 nos ofrece cuatro modos de juego distintos dentro del zombis, uno de ellos representa un gran mapa con muchas misiones. El segundo es un modo supervivencia tradicional en una parte recortada del mapa anterior. Luego tenemos el tercero que se centra en una experiencia más clásica en la que se puede aumentar la dificultad conforme juegas y por último tenemos la vuelta de Dead Ops Arcade, el modo más caótico que hay en la saga.
Siguiendo con lo que comentamos sobre el juego en general, todos los modos del zombis siguen en la línea y pese a que no terminan de recrear la esencia de los juegos de hace años, no van por mal camino. Obviamente la decisión de desarrollar mapas gigantescos con una gran cantidad de mecánicas es algo que proviene directamente de juegos como Black Ops 3, pero los nuevos no terminan de capturar la esencia que tenían los originales
Las mecánicas de estos modos también evolucionan y vemos cómo aparecen nuevos tipos de armas además de distintas mejoras. Aunque resulta entretenido hay algunos aspectos que son completamente innecesarios, precisamente algunos de los que hemos hablado anteriormente que también encontramos en la campaña.
Tener que depender en gran medida del sistema de placas así como de mejorar el chaleco para aguantar más es algo que está bien en un modo PvP, pero en los PvE no tiene demasiado sentido. La parte positiva que encontramos está en el patrón que está siguiendo este modo. Al final en BO6 vimos cómo la compañía quería devolver a los jugadores lo que había en títulos como BO3 y es posible que en próximas entregas lo logren.
Gráficos: uno de sus puntos fuertes, pero con ciertos problemas
El potencial gráfico que tienen los juegos de nueva generación (y en especial los triple A) resulta extremadamente grande. Resulta complicado quejarse de cómo se representan estos títulos que buscan ofrecer una calidad relativamente realista. Y esto combinado con animaciones que parecen una película obviamente es el toque ideal para conseguir una mayor inmersión (si dejamos de lado lo mala que es la campaña).
No tiene muchas diferencias frente a los juegos que hemos visto anteriormente, pero es cierto que hay algunos fallos con respecto al juego anterior. En el modo tercera persona es fácil ver que algunas animaciones son bastante malas, mientras que otras directamente no tienen prácticamente sentido. Aunque sinceramente, el modo en tercera persona es algo que tampoco debería estar presente en este tipo de juego.
El diseño de personajes mantiene la esencia que encontramos en otros títulos de la saga, pero no es ni de lejos algo que a todo el mundo le guste. Puede que haya usuarios a los que ver un zombi acabando con otros zombis o a un robot en medio de una batalla de multijugador les guste, pero también hay personas a las que estas skins les desagradan bastante.
Esto es algo que encontramos de forma similar en el diseño de las armas. Los aspectos básicos resultan extremadamente buenos, pero cuando vemos las skins que hay y cómo cambian por completo el aspecto del arma ya es otra cosa diferente. A todo esto hay que sumarle las que incluirán con el paso del tiempo, pero eso ya es algo de lo que se hablará en un futuro.
El rendimiento del juego es realmente bueno y es algo que debería definir a todos los triple A, ya que tienen un gran presupuesto por lo menos deberían funcionar en una gran cantidad de ordenadores distintos. En una configuración con una gráfica RTX 3080 a 1440p y los gráficos al máximo logra alcanzar unos 70-80 FPS, con DLSS activado es fácil superar los 110 FPS.
Sonido y audio: un aspecto técnico que no está a la altura de otros Call of Duty
Para conseguir que un juego presente una buena inmersión es necesario que el audio sea claro y bueno. En este aspecto Black Ops 7 no destaca demasiado, encontramos que el juego tiene bastante fallos a nivel general en este aspecto. No solo con los sonidos que hacen los personajes y que muchas veces no tienen sentido ya que no pegan con la voz del doblaje. También en las propias armas.
El feedback que se recibe a la hora de disparar con un arma es algo que en títulos como Call of Duty siempre ha sido satisfactorio. Pero en las últimas entregas ha tenido una bajada de calidad extremadamente grande, algo que Black Ops 7 no logra recuperar. No es que se sientan genéricas, sino que tiran por la borda todo lo que consigue el apartado gráfico.
Las líneas de voz y la actuación de doblaje tanto en la campaña como en los demás modos de juego están realmente bien. La cosa es que esto debería ser un requisito básico en juegos que son una superproducción, el hecho de que como mínimo lleguen con la capacidad de representar a los personajes de la forma más realista posible, que no solo se note en los gráficos.
En general es un apartado que hace muchas cosas bien, pero que también falla de forma catastrófica en otras.
Precio: el coste estándar de nueva generación que un lanzamiento anual no debería tener
Estamos acostumbrados a que se lancen juegos por más de 60€ al mercado, desde que vimos el aumento de precio a 70€ y posteriormente a 80€ cada vez más títulos se han unido a esta moda. El problema está en que los lanzamientos anuales terminan convirtiéndose en máquinas de generar dinero para prácticamente estafar a los usuarios.
Los cambios que implementan juegos como este nuevo Call of Duty no son tan grandes como para lanzarlo siendo una nueva edición. Hace años la compañía por lo menos se ocultaba un poco creando juegos con distintas temáticas, teníamos Modern Warfare, Black Ops, vimos incluso juegos como Ghosts e Infinite Warfare que trataban de crear nuevas historias.
Pero no es difícil ver que la compañía lo que busca es exprimir al máximo una de las más famosas como es Black Ops. Con Modern Warfare vimos cómo hicieron un cambio en la trilogía que terminó con un título que no tuvo precisamente una buena acogida. Esta vez llevamos dos Black Ops seguidos en menos de un año y es algo que se nota en lo mala que es la historia.
Para quienes disfrutan del multijugador los 80€ pueden ser una inversión a tener en cuenta, pero para quienes buscan una campaña interesante y un modo zombis como los originales, no es el caso.
Conclusión: no es el mejor Call of Duty de los últimos tiempos
Parece que está bastante claro que Call of Duty: Black Ops 7 no ha tenido una buena acogida y los motivos son obvios. Incluso cuando vimos que Black Ops 4 se saltó la campaña no hubo un revuelo tan grande como el hecho de lanzar una como la que tiene esta entrega. Activision lleva años centrándose en vender un juego al año para exprimir el dinero de los fans, pero realmente sin una historia decente y un multijugador que es igual al anterior tampoco es que exista un motivo real para comprarlo.
Incluso si hablásemos de la experiencia de los zombis encontramos que muchas veces sería incluso más interesante volver a Black Ops 3 ya que por lo menos tiene una gran variedad de mapas gracias a la workshop. Y en términos gráficos tampoco habría problema por jugar a este título ya que se ha conservado bastante bien con el paso de los años.
Al final es un juego que tiene un público concreto y sabemos que incluso después de tantas críticas no es una saga que vaya a desaparecer, ni mucho menos. Pero es cierto que debería servir como un toque de atención a la compañía para que, por lo menos si van a hacer un juego con campaña, que no sea peor que una película soporífera emitida en televisión un domingo por la tarde.

