Análisis: Razer Mamba Wireless

Hace poco tiempo, el especialista en periféricos gaming Razer anunció una nueva campaña llamada “Raise the level cap, mediante la que ofertaban un pack de periféricos consistente en el ratón Razer Mamba Wireless, el teclado Razer BlackWidow Elite y los auriculares Razer Kraken Tournament Edition, todos ellos en una caja conjunta para que los usuarios puedan adquirir todo al mismo tiempo a precio reducido. En el día de hoy, os vamos a mostrar nuestro análisis del Razer Mamba Wireless, el ratón gaming que forma parte de este conjunto.

El Mamba Wireless mantiene la misma estética y por lo tanto ergonomía que sus predecesores, pero de lo que Razer presume en este ratón es de contar con la tecnología inalámbrica más avanzada existente hasta la fecha; quizás sea mucho decir, pero para eso vamos a someterlo a nuestro análisis para ver si realmente es tan bueno como el fabricante quiere vendérnoslo.

Lo que sí es cierto es que, sobre el papel, el Mamba Wireless tiene efectivamente unas características inalámbricas muy atractivas, como por ejemplo su autonomía de hasta 50 horas de uso con una sola carga de batería, o su tecnología AFT (Adaptive Frequency Technology), una tecnología que el fabricante estrenó con el Razer Lancehead y que mejora la estabilidad de la señal inalámbrica, todo esto utilizando el habitual sensor óptico 5G del fabricante, considerado uno de los mejores del mercado gaming actual.

Por lo demás, encontramos más o menos lo habitual en esta familia de ratones de la marca, con sus 7 botones programables, iluminación Chroma y sensor de hasta 16.000 DPI de sensibilidad, todo configurable desde el software Razer Synapse que el fabricante utiliza desde hace ya bastante tiempo para todo su ecosistema de productos.

Índice

Características técnicas

En las características técnicas encontramos resumido todo lo que ya os hemos explicado en la introducción, y comparte la gran mayoría de ellas con el Mamba Elite, así que no vamos a entrar en demasiados detalles.

Análisis externo

Este “Raise the level cap” de Razer viene embalado en una caja de grandes dimensiones y peso, de cartón duro y color negro sobre neutro con el logo de la marca, además del eslogan “For gamers. By gamers” habitual, pero nada nos da una pista de qué encontraremos en el interior hasta que no la abrimos, en forma de cofre, para encontrarnos con una cubierta de verde fosforescente con serigrafiado a láser cubriendo los productos del interior.

En el interior, y protegidos en todos lados por gomaespuma de color negro, encontramos los tres productos que forman parte de este pack: el Mamba Wireless, el Kraken Tournament Edition y el BlackWidow Elite.

Vamos a ver, como indicábamos al principio, el Mamba Wireless en este análisis. En este caso los periféricos carecen de embalaje propio, ya que como habéis podido ver vienen los tres en la misma caja de grandes dimensiones, así que vamos a pasar directamente al producto y, en este caso, a sus accesorios.

Junto con el Mamba Wireless, Razer incluye el habitual cable USB con mallado de hilo de nailon, así como el receptor inalámbrico y un adaptador para conectarlo al cable si queremos. No puedo evitar echar en falta una base de carga, puesto que en este caso para cargar la batería al ratón no tendremos más remedio que conectarlo al cable.

Y aquí está el Mamba Wireless en una vista a tres cuartos; como se puede apreciar, Razer mantiene su diseño y estética, la misma prácticamente sin variación desde el famoso DeathAdder.

El ratón cuenta con siete botones programables, los habituales clics izquierdo, derecho y clic en la rueda del scroll, mas dos en la zona central de la palma y dos en el lateral izquierdo, por lo que estamos ante un ratón diseñado para usuarios diestros. Estos botones laterales mantienen su generoso tamaño, así como las inserciones de goma en ambos laterales. En este caso, la iluminación la encontraremos solo en el logo de la palma y en la rueda del scroll.

En la zona inferior del dispositivo tenemos las habituales patas de teflón de generosas dimensiones, con el sensor en el centro. En la zona de abajo tenemos una tapa tras la que podremos guardar el receptor inalámbrico, así como el interruptor de encendido y apagado y un botón para cambiar de perfil.

Visto el ratón, es hora de ponerlo en funcionamiento y ver qué tal se comporta, pero no sin antes enseñaros un poco su iluminación.

El software

Ya conocemos de sobra Razer Synapse, el software unificado de Razer que nos permite controlar y configurar todos los periféricos de la marca. En este caso vamos a ver las opciones que nos interesan, las del Mamba Wireless, que básicamente son las mismas que en el resto de ratones del fabricante.

Así, en la primera pestaña encontramos la asignación de botones, con acceso al editor de macros y, por supuesto, la posibilidad de “jugar” con los perfiles, asignándoles aplicaciones o juegos específicos y guardándolos en la memoria interna del dispositivo.

La segunda pestaña nos lleva al rendimiento del sensor, pudiendo configurar aquí los perfiles de sensibilidad hasta en 5 saltos, así como la tasa de sondeo.

En la siguiente pestaña tenemos las opciones de iluminación, donde podremos controlar el brillo, los colores y los efectos. Desde aquí tendremos acceso al Chroma Studio para las opciones avanzadas de iluminación.

La cuarta pestaña es la de calibración, que aprovechando el sensor óptico, es capaz de reconocer la superficie -alfombrilla- sobre la que movemos el ratón para adaptarse mejor a ella.

Finalmente, tenemos la parte de alimentación, en la que podremos configurar el ahorro de energía, y cuándo queremos que el ratón nos advierta de que le queda poca batería.

Razer Mamba Wireless: pruebas

Visto el ratón y su software, es la hora de conectarlo para ver qué tal se comporta, y como siempre vamos a empezar a hablar de su ergonomía. Personalmente, soy un usuario de manos bastante grandes y que sujeto el ratón con agarre de tipo garra, por lo que los ratones ambidextros son siempre mi preferencia. No obstante, y aunque este Mamba Wireless está diseñado para usuarios diestros, su agarre me resultó bastante cómodo desde el primer momento, en parte también porque utilicé en su día un DeathAdder 2013 durante un par de años. La sujeción es firme, incluso tras varias horas de uso continuado, y se agradecen mucho las inserciones de goma laterales. Además, personalmente creo que esos botones laterales sobredimensionados le hacen mucho bien a este ratón, porque resultan excepcionalmente cómodos de utilizar.

El uso que le he dado al ratón ha sido principalmente para juegos (Final Fantasy XIV, League of Legends, Battlefield 1), así como para una utilización normal de navegación por Internet y demás, y lo primero que he de alabar es de nuevo la ergonomía del ratón, dado que tras varias horas de uso intensivo no sufrí cansancio en la mano en ningún momento. Por supuesto, en cuanto al sensor óptico 5G de hasta 16.000 DPI que Razer monta en sus ratones, no tengo ninguna pega puesto que funciona a las mil maravillas en cualquier tipo de uso que le demos. El fabricante mantiene su mejor sensor en todos sus productos porque si ya tienen un producto que es excelente, ¿para qué cambiarlo?

Finalmente, vamos a hablar del rendimiento inalámbrico del ratón. Gracias a la tecnología AFT, no se nota input lag en ningún momento, y el ratón responde de manera instantánea a todos los movimientos y pulsaciones, y es que al contrario que las primeras versiones del Mamba, en este caso sigue funcionando a esos 1000 Hz (o casi) en modo inalámbrico, por lo que su rendimiento es óptimo. Además, esta misma tecnología colabora en mejorar la autonomía del ratón, y en nuestra prueba el Mamba Wireless ha durado 18 horas de uso, aunque eso sí, con todas las opciones de ahorro de energía desactivadas y el brillo al máximo o, en otras palabras, en las peores condiciones posibles. Si reducimos el brillo y activamos las opciones de ahorro de energía, seguramente su autonomía aumente hasta las 50 horas que Razer dice que tiene.

Conclusión

Con el Mamba Wireless, Razer ha cogido su mejor tecnología de sensor y su mejor ratón y les ha dotado de tecnología inalámbrica para darnos a los gamers la mayor comodidad y rendimiento posibles en nuestros juegos, manteniendo la mayor sencillez para que todo sea lo más sencillo posible.

Todo esto combinado con un software potente, liviano y fácil de manejar, hacen del Mamba Wireless una de las mejores opciones posibles en el mercado si buscamos un ratón inalámbrico para juegos.

PROS:

  • Excelente rendimiento con y sin cable.
  • Gran calidad de materiales y construcción.
  • Botones laterales sobredimensionados muy cómodos.
  • Muy cómodo.
  • Gran autonomía.

CONTRAS:

  • Precio (99 euros comprado de forma individual).
  • Se echa de menos una base de carga; nos obliga a conectar el cable.

Por todo ello, este Razer Mamba Wireless se lleva nuestro galardón de Oro, así como nuestra recomendación por su rendimiento.

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