No todos necesitamos un portátil de 2.000 euros para trabajar, estudiar o utilizar Windows en nuestro día a día. De hecho, para muchos usuarios es preferible tener un equipo con un procesador decente, suficiente memoria RAM y una pantalla de buen tamaño antes que pagar por características que probablemente nunca van a aprovechar. Y precisamente en este segmento es donde quiere competir TECNO con el MEGABOOK T15RA, el portátil de 15,6 pulgadas que hemos recibido para analizar en HardZone.
En resumen
- El TECNO MEGABOOK T15RA integra un procesador Intel Core i5-13420H de 13ª generación, 16 GB de RAM LPDDR4x y un SSD de 512 GB para tareas de productividad.
- El TECNO MEGABOOK T15RA incorpora una pantalla IPS Full HD de 15,6 pulgadas, 350 nits de brillo y cobertura del 100% del espacio sRGB.
- El TECNO MEGABOOK T15RA monta una batería de 70 Wh, pesa aproximadamente 1,48 kg y obtiene 5.718 puntos en el benchmark PCMark 10.
Aunque TECNO es una marca bastante conocida en determinados mercados por sus teléfonos móviles, en España todavía tiene mucho camino por recorrer, especialmente en el mercado de los ordenadores. Su gama MEGABOOK pretende cambiar esto con portátiles de precios ajustados que no tienen nada que envidiar a otros equipos de características similares.
El modelo que vamos a analizar es el MEGABOOK T15RA, en concreto la unidad que monta un Intel Core i5-13420H de 13ª generación, 16 GB de RAM y un SSD de 512 GB. No es un hardware especialmente moderno, ni tampoco precisamente de gama alta, pero tampoco estamos hablando de un procesador básico de bajo consumo. De hecho, la elección de un chip de la serie H en vez de la típica serie U resulta bastante interesante para un equipo de estas características.
Vamos a ver qué ofrece este portátil y hasta qué punto tiene sentido apostar por una marca menos conocida frente a los fabricantes habituales.
TECNO MEGABOOK T15RA: características y especificaciones técnicas
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Modelo | TECNO MEGABOOK T15RA |
| Procesador | Intel Core i5-13420H |
| Arquitectura | Intel Raptor Lake (13ª generación) |
| Núcleos / Hilos | 8 núcleos / 12 hilos |
| Frecuencia máxima | 4.6 GHz |
| Memoria caché | 12 MB |
| TDP del procesador | 45 W |
| Tarjeta gráfica | Intel UHD Graphics |
| Memoria RAM | 16 GB LPDDR4x |
| Velocidad RAM | 4266 MT/s |
| Almacenamiento | SSD de 512 GB |
| Pantalla | 15.6 pulgadas IPS |
| Resolución | 1920 × 1080 píxeles (Full HD) |
| Relación de aspecto | 16:9 |
| Conectividad inalámbrica | Wi-Fi y Bluetooth |
| Puertos USB-A | 3 |
| Puertos USB-C | 2 |
| Salida de vídeo | HDMI 1.4 y USB-C |
| Lector de tarjetas | MicroSD |
| Audio | Jack combinado de 3.5 mm |
| Webcam | Integrada |
| Batería | 70 Wh |
| Dimensiones | 358.2 × 235.5 × 14.8 mm |
| Peso | 1.48 kg aproximadamente |
| Sistema operativo | Windows 11 Home |
El TECNO MEGABOOK T15RA es un portátil de 15,6 pulgadas que busca hacerse un hueco en la gama media con una configuración bastante equilibrada. En lugar de recurrir a uno de los procesadores de bajo consumo que solemos encontrar en este tipo de equipos, el fabricante ha elegido un Intel Core i5 de la serie H, acompañado de 16 GB de memoria RAM y un SSD de 512 GB. No es un hardware de última generación, pero tampoco es lo que busca ser. TECNO ha preferido apostar por componentes que llevan tiempo en el mercado, suficientemente conocidos y con potencia para trabajar con Windows 11, aplicaciones de ofimática, navegación y otras tareas algo más exigentes sin disparar el precio.
Lo interesante es que, pese a montar un procesador de 45 W, el fabricante ha conseguido mantener un chasis relativamente fino y ligero, con una batería de 70 Wh y bastantes conexiones físicas. Vamos a ver con más detalle qué encontramos en su interior.
Procesador Intel Core i5-13420H
El componente más importante de este portátil es su Intel Core i5-13420H, un procesador perteneciente a la familia Raptor Lake de 13ª generación que Intel lanzó a principios de 2023. Este está fabricado mediante el proceso Intel 7 y utiliza una arquitectura híbrida, combinando núcleos de alto rendimiento con otros de alta eficiencia. Concretamente, encontramos cuatro P-Cores y cuatro E-Cores, para un total de 8 núcleos y 12 hilos de procesamiento.
Los núcleos de rendimiento pueden alcanzar una frecuencia máxima de 4,6 GHz, mientras que los eficientes llegan hasta los 3,4 GHz. También dispone de 12 MB de caché L3 y otros 8 MB de caché L2. Esta distribución permite que el procesador reparta las tareas en función de sus necesidades. Los núcleos de rendimiento se encargan de las aplicaciones más exigentes, mientras que los eficientes pueden asumir procesos secundarios y tareas que no necesitan tanta potencia.
Además, cuenta con Intel Thread Director, una tecnología que ayuda a Windows 11 a distribuir las cargas de trabajo entre los distintos tipos de núcleos.
Otro aspecto interesante es su consumo. Intel establece una potencia base de 45 W, aunque el procesador puede alcanzar hasta 115 W durante el funcionamiento turbo. Esto no significa que el MEGABOOK vaya a consumir necesariamente esa cantidad, ya que TECNO puede establecer límites inferiores para controlar las temperaturas y el ruido.
También debemos tener presente su antigüedad. Aunque sigue siendo un procesador perfectamente válido, no incorpora las mejoras de eficiencia de las últimas generaciones de Intel ni una NPU dedicada para acelerar determinadas funciones de inteligencia artificial. Por tanto, no estamos ante un equipo de la categoría Copilot+ PC.
Gráficos Intel UHD Graphics
TECNO tampoco ha incorporado una tarjeta gráfica dedicada, por lo que todo el apartado gráfico depende de la GPU integrada en el propio procesador. El Core i5-13420H utiliza una Intel UHD Graphics de 13ª generación, equipada con 48 unidades de ejecución y una frecuencia dinámica máxima de 1,4 GHz. Es una solución bastante básica si la comparamos con las Intel Iris Xe de mayor capacidad o las Intel Arc integradas en procesadores más recientes.
No obstante, tampoco debemos olvidar para qué está pensado este portátil. Para mover Windows 11, utilizar varios monitores, reproducir contenido multimedia o trabajar con programas de ofimática, esta gráfica debería ser suficiente. También incorpora Intel Quick Sync Video, que permite acelerar por hardware determinadas operaciones de codificación y decodificación de vídeo.
La cosa cambia cuando hablamos de juegos o aplicaciones que necesitan mucha potencia gráfica. Los títulos modernos van a ser su principal limitación, especialmente si queremos jugar a resolución Full HD con una calidad gráfica elevada. En juegos antiguos, independientes o poco exigentes tendremos más posibilidades, aunque habrá que comprobar el rendimiento real antes de valorar su capacidad para jugar. Tampoco es la mejor opción para trabajar con aplicaciones de renderizado 3D, proyectos complejos de edición de vídeo o inteligencia artificial local que dependan de la GPU.
En pocas palabras, es una gráfica suficiente para el público al que se dirige este ordenador, pero bastante más limitada que su procesador.
Memoria RAM y almacenamiento
Nuestra unidad del TECNO MEGABOOK T15RA cuenta con 16 GB de memoria RAM LPDDR4x a 4266 MT/s, una cantidad que consideramos adecuada para un portátil de estas características. Aunque actualmente existen equipos que utilizan memoria DDR5 o LPDDR5x, la LPDDR4x sigue ofreciendo un rendimiento suficiente para trabajar con Windows 11 sin problemas, especialmente en las tareas habituales de productividad. Y teniendo en cuenta la crisis con el precio de la RAM que vivimos actualmente, apostar por LPDDR4x es la mejor opción para no disparar el precio.
Los 16 GB nos permitirán mantener varias aplicaciones abiertas, trabajar con documentos relativamente grandes y utilizar navegadores con numerosas pestañas sin encontrarnos tan rápidamente con las limitaciones de los equipos de 8 GB. Eso sí, hay un detalle importante a tener en cuenta: la memoria está soldada a la placa base. Esto significa que no podremos ampliarla posteriormente, algo que debemos tener en cuenta si pensamos utilizar el portátil durante muchos años o si trabajamos con aplicaciones que consumen grandes cantidades de memoria.
También conviene recordar que la gráfica integrada utiliza parte de la RAM del sistema, puesto que no dispone de memoria de vídeo dedicada. En cuanto al almacenamiento, encontramos un SSD de 512 GB en formato M.2 2280.
La capacidad nos parece razonable para instalar Windows, las aplicaciones habituales y guardar documentos, aunque puede quedarse corta si almacenamos grandes cantidades de fotografías, vídeos o juegos. A diferencia de la RAM, el SSD utiliza un formato estándar, por lo que debería ser posible sustituirlo por una unidad de mayor capacidad.
Pantalla IPS de 15,6 pulgadas
El MEGABOOK T15RA incorpora una pantalla IPS de 15,6 pulgadas con resolución Full HD (1920 × 1080 píxeles), una relación de aspecto de 16:9 y una frecuencia de actualización de 60 Hz. No encontramos aquí ninguna de las pantallas OLED, de alta resolución o elevada frecuencia de actualización que están llegando a los portátiles más caros. TECNO ha optado por una configuración más tradicional, suficiente para el uso general al que está destinado el equipo.
Sin embargo, más allá de lo que encontramos en la caja, la ficha del fabricante recoge algunos detalles interesantes. El primero es su brillo máximo anunciado de 350 nits, una cifra razonable para trabajar en interiores e incluso utilizar el ordenador en determinadas condiciones de iluminación ambiental elevada. También cuenta con una cobertura del 100 % del espacio de color sRGB, algo importante si tenemos en cuenta que muchos portátiles económicos siguen utilizando paneles con una reproducción de color bastante limitada.
Esta cobertura debería permitir una representación adecuada de los colores para consumo multimedia, edición fotográfica ocasional y trabajos que no requieran una calibración profesional. Además, el panel tiene un acabado mate, pensado para reducir los reflejos cuando trabajamos cerca de ventanas o bajo iluminación artificial.
La frecuencia de 60 Hz tampoco supone ningún problema para trabajar, aunque sí queda por detrás de los paneles de 90, 120 o 144 Hz que ya encontramos en numerosos portátiles actuales.
Batería y alimentación
Uno de los apartados que más llama la atención es la batería. TECNO ha instalado una unidad de 70 Wh, una capacidad bastante generosa para un portátil que pesa aproximadamente 1,48 kg y tiene un grosor de solo 14,8 milímetros. Esta batería debería ayudar a compensar el consumo de su procesador de la serie H, aunque no podemos sacar conclusiones sobre la autonomía únicamente por su capacidad.
El consumo del Core i5-13420H dependerá de la carga de trabajo, el perfil energético, la pantalla y los límites configurados por el fabricante. Por ejemplo, no es lo mismo utilizar el portátil para escribir documentos o reproducir vídeos que mantener el procesador trabajando a pleno rendimiento durante una tarea de renderizado.
Según la ficha técnica, el equipo admite carga mediante USB-C con USB Power Delivery y es compatible con carga rápida. La potencia del adaptador especificado para esta configuración es de 65 W, aunque debemos tener en cuenta que, al menos las unidades que se venden en España, vienen sin cargador.
Conectividad y conexiones
Otro de los puntos interesantes del T15RA es que TECNO no ha reducido demasiado el número de conexiones para conseguir un equipo fino. Encontramos un total de cinco puertos USB: tres USB-A y dos USB-C. Según la ficha técnica de esta configuración, los USB-A se distribuyen entre dos conexiones USB 3.2 Gen 1 y una USB 3.2 Gen 2. Los USB-C, por su parte, incluyen una conexión USB 3.2 Gen 1 y otra USB 3.2 Gen 2×2, con velocidades teóricas de hasta 20 Gbps en esta última.
También tenemos una salida HDMI 1.4, que permite conectar el portátil a un monitor externo, un televisor o un proyector. Es importante distinguir esta conexión HDMI de las capacidades gráficas del procesador. Aunque Intel admite versiones más modernas de HDMI en su plataforma, la salida física implementada por TECNO se anuncia como HDMI 1.4.
Además, encontramos un lector de tarjetas microSD y una conexión combinada de audio de 3,5 milímetros.
En cuanto a las conexiones inalámbricas, la ficha oficial de esta configuración indica Wi-Fi 5 (802.11ac) y Bluetooth 5.0. Es uno de los apartados donde más se nota que no estamos ante un equipo de última generación. Wi-Fi 5 sigue siendo suficiente para navegar, realizar videollamadas y utilizar servicios en la nube, pero no ofrece las mejoras de Wi-Fi 6, 6E o Wi-Fi 7.
Por último, el portátil dispone de una webcam de 2 MP, dos micrófonos integrados y altavoces estéreo. El teclado cuenta con bloque numérico independiente y retroiluminación blanca.
Diseño, dimensiones y sistema operativo
Por último, merece la pena detenernos en las dimensiones del equipo. El MEGABOOK T15RA mide 358,2 × 235,5 × 14,8 milímetros y tiene un peso anunciado de aproximadamente 1,48 kg. Son cifras interesantes para un portátil de 15,6 pulgadas, especialmente si tenemos en cuenta que incorpora una batería de 70 Wh.
El fabricante también ha apostado por una construcción en aluminio, con un acabado gris y un diseño bastante discreto. Es un diseño adecuado tanto para entornos profesionales como para estudiantes o usuarios domésticos.
El sistema operativo instalado es Windows 11 Home, por lo que el ordenador llega preparado para utilizarse sin necesidad de instalar un sistema operativo por nuestra cuenta.
Su precio, en tiendas como MediaMarkt podemos encontrarlo por 599 euros.
Análisis externo
El TECNO MEGABOOK T15RA nos llega en una caja de cartón bastante sencilla, de color marrón, con el nombre de la familia MEGABOOK ocupando prácticamente todo el frontal. No hay fotografías del portátil ni demasiados adornos, algo que tampoco nos parece especialmente importante.
En uno de los laterales encontramos una pegatina con las características de nuestra unidad, donde se confirma el Core i5-13420H, los 16 GB de RAM, el SSD de 512 GB y la batería de 70 Wh.
Una peculiaridad del empaquetado es que no incluye adaptador de corriente. De hecho, en uno de los laterales de la caja aparece el correspondiente aviso.
Lo que sí encontramos es un cable USB-C a USB-C de color blanco, con recubrimiento textil y una longitud bastante generosa. Por tanto, necesitaremos un cargador USB-C compatible (de entre 60 W y 100 W) para alimentar el equipo, algo que debemos tener presente si no tenemos ya uno en casa.
Una vez fuera de la caja, lo primero que nos llama la atención es su diseño. TECNO ha apostado por un acabado gris oscuro, denominado Space Grey, que recuerda bastante al de otros portátiles de corte profesional. No hay iluminación RGB ni elementos decorativos que destaquen especialmente, más allá del logotipo de TECNO situado en el centro de la tapa.
El chasis tiene un acabado metálico que le da una apariencia bastante elegante. Los bordes son prácticamente rectos, con las esquinas ligeramente redondeadas, y el conjunto resulta bastante fino para tratarse de un portátil de 15,6 pulgadas. Además, con sus aproximadamente 1,48 kg de peso, tampoco resulta especialmente pesado para llevarlo de un lado a otro.
Si nos fijamos en la parte trasera, encontramos una bisagra que recorre buena parte del ancho del equipo. La tapa queda ligeramente separada del cuerpo del portátil cuando está cerrada, dejando un pequeño espacio en la zona posterior. La apertura se realiza mediante una bisagra central alargada, que permite mantener el diseño bastante limpio.
En los laterales encontramos una conectividad más completa de lo que estamos acostumbrados a ver en algunos portátiles modernos. Empezando por el lateral izquierdo, tenemos una ranura de seguridad Kensington, un USB-C, una salida HDMI, un USB-A y otro USB-C. Nos parece acertado que TECNO haya repartido las conexiones USB-C y que no haya eliminado las conexiones tradicionales, puesto que todavía utilizamos muchos periféricos que dependen de ellas.
En el lateral derecho encontramos el lector de tarjetas microSD, otros dos puertos USB-A y el conector combinado para auriculares y micrófono. También podemos apreciar un pequeño indicador LED.
En total tenemos tres USB-A, dos USB-C, HDMI y lector de tarjetas, una cantidad de conexiones que nos parece bastante buena para un equipo de este grosor. Eso sí, echamos de menos un puerto Ethernet RJ-45, por lo que tendremos que recurrir a la conexión inalámbrica o a un adaptador si queremos conectarlo por cable a la red.
Si le damos la vuelta al portátil, encontramos una cubierta inferior bastante sencilla, también de color gris. En la zona más cercana a la bisagra tenemos una rejilla de ventilación bastante larga, mientras que en las esquinas inferiores aparecen otras dos rejillas más pequeñas, correspondientes a los altavoces.
También encontramos tres patas de goma que mantienen el portátil ligeramente elevado de la superficie sobre la que lo coloquemos. Las dos delanteras son independientes, mientras que en la parte posterior tenemos una tira alargada que recorre buena parte del ancho del equipo.
La cubierta inferior está sujeta mediante varios tornillos convencionales, algo que agradeceremos cuando queramos acceder al interior para realizar tareas de mantenimiento.
Pantalla, teclado y touchpad
Al abrir el TECNO MEGABOOK T15RA encontramos una pantalla IPS de 15,6 pulgadas con resolución Full HD. Los marcos laterales son relativamente finos, mientras que el superior tiene algo más de grosor para alojar la webcam. El marco inferior es bastante más grande, aunque queda parcialmente disimulado por la zona de la bisagra.
En el marco superior encontramos la cámara de 2 MP, acompañada de sus micrófonos y de un pequeño obturador físico de privacidad. Es un detalle que nos gusta encontrar en los portátiles, puesto que permite tapar completamente la cámara cuando no estamos utilizándola. Cuando cerramos el obturador aparece una pequeña marca de color naranja indicando que está bloqueada.
El acabado de la pantalla es mate, por lo que no tenemos los reflejos tan marcados que encontramos en los paneles con acabado brillante. En las fotografías podemos apreciar que la imagen mantiene unos colores bastante vivos.
Pasando al teclado, TECNO ha aprovechado bien el espacio disponible. Tenemos un teclado completo de distribución española, con la tecla Ñ y un bloque numérico independiente situado en la parte derecha. Esto último es especialmente práctico si utilizamos habitualmente hojas de cálculo o trabajamos introduciendo números.
Las teclas son negras, de perfil bajo y con caracteres blancos, que contrastan bastante bien con el acabado gris del chasis. También disponemos de retroiluminación, algo que podemos apreciar claramente al activar el teclado. No es una característica imprescindible, pero se agradece si solemos utilizar el ordenador por la noche o en entornos con poca luz.
El botón de encendido está separado del resto del teclado, situado en la esquina superior derecha. Además, integra un lector de huellas dactilares que permite iniciar sesión en Windows sin necesidad de introducir continuamente nuestra contraseña.
Debajo encontramos un touchpad de dimensiones generosas, ligeramente desplazado hacia la izquierda para quedar centrado con la parte principal del teclado. Su superficie tiene el mismo tono gris que el reposamuñecas, por lo que queda bastante integrado en el diseño.
Un detalle curioso es que TECNO ha colocado una pegatina bastante grande en la zona derecha del reposamuñecas, donde destaca algunas características del ordenador, como la pantalla, la batería, el sistema de sonido DTS y la apertura de la tapa con una mano. No afecta al funcionamiento, pero personalmente preferimos retirar este tipo de pegatinas para mantener el diseño lo más limpio posible.
En líneas generales, el MEGABOOK T15RA nos ha parecido un portátil bastante bien resuelto visualmente. No tiene un diseño especialmente original, pero tampoco lo necesita. Es fino, relativamente ligero, tiene una buena cantidad de conexiones y aprovecha el espacio para incorporar un teclado completo.
Análisis interno
Una vez terminado el repaso exterior, hemos retirado la cubierta inferior para comprobar cómo ha distribuido TECNO los componentes y qué posibilidades de mantenimiento ofrece este portátil. La tapa está fijada mediante varios tornillos de estrella y, una vez retirada, deja prácticamente todos los componentes principales a la vista.
Lo primero que destaca es la batería, que ocupa buena parte de la mitad inferior del equipo, mientras que la placa base y el sistema de refrigeración quedan situados en la zona superior, junto a la bisagra. Esta distribución es bastante habitual en los portátiles modernos, ya que permite aprovechar buena parte del espacio interior para instalar una batería de mayor capacidad. Y por eso precisamente empezaremos por ella.
El TECNO MEGABOOK T15RA monta una batería de 70 Wh, una capacidad bastante interesante para un portátil de este tamaño y peso. De hecho, ocupa prácticamente todo el espacio disponible entre los dos altavoces, situados en las esquinas inferiores del chasis. En la propia batería podemos leer la inscripción High Energy Density Battery, junto al logotipo del fabricante y su capacidad de 70 Wh. Su conexión con la placa se realiza mediante un cable situado en el extremo derecho.
La batería está instalada como un módulo independiente, por lo que no parece especialmente complicado sustituirla si en el futuro pierde capacidad, aunque naturalmente tendremos que utilizar un repuesto compatible.
A ambos lados encontramos los altavoces, instalados en unos recintos independientes de color negro. Están colocados de forma que el sonido sale hacia la parte inferior del portátil, aprovechando las aberturas que habíamos visto anteriormente en la cubierta. Por tanto, la superficie sobre la que apoyemos el equipo puede influir en cómo percibimos el sonido.
Sistema de refrigeración
Subiendo hacia la mitad superior, encontramos uno de los componentes más interesantes de este portátil: su sistema de refrigeración. TECNO ha instalado dos ventiladores de tipo turbina, colocados uno al lado del otro y conectados mediante un conjunto de heatpipes que recorren buena parte de la placa base.
La elección de dos ventiladores nos parece interesante teniendo en cuenta que estamos ante un ordenador sin tarjeta gráfica dedicada. Eso sí, conviene recordar que el Intel Core i5-13420H es un procesador de la serie H, con una potencia base de 45 W, por lo que necesita una refrigeración más seria que la de los típicos procesadores de bajo consumo.
Los dos ventiladores comparten el sistema de disipación, que utiliza varios conductos de calor planos de color negro para transportar el calor desde los componentes hasta la zona de expulsión de aire situada junto a la bisagra. En las fotografías podemos ver claramente cómo estos heatpipes recorren la zona central y derecha del equipo, quedando sujetos mediante una placa metálica con varios tornillos.
No hemos desmontado el disipador, por lo que no podemos comprobar directamente el contacto con el procesador ni el compuesto térmico utilizado. Sin embargo, sí podemos apreciar que TECNO ha dedicado una parte importante del interior a la refrigeración.
También encontramos varias protecciones de color negro que cubren determinadas zonas de la placa y ayudan a mantener el cableado recogido. Ahora bien, que tengamos dos ventiladores no significa necesariamente que el portátil vaya a funcionar más fresco o hacer menos ruido. Habrá que comprobarlo durante las pruebas, especialmente cuando sometamos el procesador a cargas prolongadas y veamos si consigue mantener sus frecuencias sin reducir el rendimiento por temperatura.
Almacenamiento y componentes
En la esquina superior derecha encontramos el SSD, instalado en una ranura M.2 y sujeto mediante un tornillo.
En nuestra unidad se ha utilizado un Yangtze Memory Technologies PC41Q de 512 GB, concretamente el modelo PC41Q-512GB-B. Se trata de una unidad NVMe PCIe 4.0 x4 en formato M.2 2280, por lo que no estamos ante un SSD SATA ni una solución de almacenamiento soldada a la placa.
Esto es una buena noticia, puesto que podremos sustituirlo por otro SSD de mayor capacidad si los 512 GB terminan quedándose cortos. No obstante, no vemos una segunda ranura M.2 libre en las fotografías, por lo que, si queremos ampliar el almacenamiento, lo normal será reemplazar la unidad instalada.
Justo al lado del SSD encontramos el módulo de conectividad inalámbrica, una pequeña tarjeta independiente a la que llegan los dos cables de antena. Es otro componente que, al menos por su instalación, no está integrado permanentemente en la placa base.
En cuanto a la memoria RAM, no encontramos ranuras SO-DIMM accesibles. Esto encaja con las especificaciones del equipo, que utiliza 16 GB de memoria LPDDR4x integrada en la placa. Por tanto, no podremos ampliarla posteriormente instalando otros módulos. Esto es algo que debemos tener presente antes de comprarlo. Los 16 GB son suficientes para el uso al que va dirigido el portátil, pero si en el futuro necesitamos 32 GB tendremos que cambiar de ordenador.
La placa base también ocupa bastante menos espacio del que cabría esperar en un equipo de 15,6 pulgadas. Buena parte de su superficie queda cubierta por los elementos del sistema de refrigeración y las protecciones internas, mientras que los conectores de la batería, altavoces y otros componentes quedan repartidos por sus extremos.
En general, el interior está bastante ordenado. Los cables están sujetos y guiados por los bordes del chasis, sin cruces innecesarios por encima de la batería o de los ventiladores.
Después de ver el equipo por dentro, nos quedamos especialmente con dos cosas: la batería de 70 Wh y el sistema de refrigeración de doble ventilador. Son dos elementos que tienen bastante sentido en un portátil que intenta combinar un procesador de la serie H con un chasis fino y un peso contenido. La parte menos positiva está en la memoria RAM soldada, aunque al menos el almacenamiento sí utiliza un formato estándar y accesible.
En cualquier caso, el desmontaje nos ha permitido comprobar que TECNO no ha recurrido a un diseño especialmente extraño ni a soluciones propietarias para los componentes que habitualmente podemos sustituir. Ahora nos queda comprobar si toda esa refrigeración consigue mantener el Core i5-13420H a raya.
Pruebas de rendimiento
Después de repasar el portátil por fuera y por dentro, llega el momento de comprobar qué tal funciona. Nuestro TECNO MEGABOOK T15RA monta un Intel Core i5-13420H, un procesador de 13ª generación con 8 núcleos y 12 hilos, acompañado de 16 GB de memoria LPDDR4x y una gráfica Intel UHD integrada. No es precisamente una configuración pensada para jugar, pero sí debería tener potencia suficiente para trabajar con Windows 11 y ejecutar aplicaciones relativamente exigentes sin demasiados problemas.
Para comprobarlo, hemos pasado nuestra batería habitual de benchmarks, utilizando CPU-Z, AIDA64, Cinebench, CrystalDiskMark, PCMark 10 y 3DMark. Además, hemos revisado las herramientas de configuración que incluye TECNO, ya que el fabricante incorpora su propio software para controlar algunos aspectos del portátil.
CPU-Z y GPU-Z
Empezamos con CPU-Z, que nos permite comprobar las características del procesador, la memoria y la placa base. Como esperábamos, el programa identifica correctamente el Core i5-13420H, con sus cuatro núcleos de rendimiento, cuatro de eficiencia y 12 hilos. También confirma los 12 MB de caché L3 y una potencia base de 45 W. La memoria aparece configurada en cuatro canales de 64 bits, con una velocidad efectiva de 4266 MT/s y unas latencias CL36. CPU-Z también identifica chips de memoria Samsung, por lo que, al menos en nuestra unidad, TECNO ha utilizado componentes de este fabricante.
En la prueba de un solo hilo hemos conseguido 679,4 puntos, mientras que al utilizar todos los núcleos la puntuación sube hasta los 4.493,7 puntos. Son resultados bastante razonables para este procesador, especialmente teniendo en cuenta que no estamos utilizando un equipo gaming con una refrigeración de grandes dimensiones.
En la propia comparativa de CPU-Z, nuestro Core i5 consigue superar al Core i7-8700K que aparece seleccionado como referencia, tanto en rendimiento monohilo como multihilo. No debemos olvidar que hablamos de un procesador de sobremesa bastante antiguo, pero nos sirve para hacernos una idea de lo que ha avanzado el rendimiento de las CPU para portátiles.
También hemos utilizado GPU-Z para conocer mejor los gráficos integrados. Aquí encontramos una Intel UHD Graphics basada en Raptor Lake, con 48 unidades de ejecución, 192 shaders y una frecuencia máxima de 1.400 MHz. La GPU no dispone de memoria dedicada, sino que utiliza la RAM del sistema.
Como veremos en las pruebas gráficas, este será uno de los componentes que más limiten al ordenador.
AIDA64
Continuamos con AIDA64, donde hemos analizado el rendimiento de la memoria RAM y las cachés del procesador. La prueba de memoria nos ha dejado los siguientes resultados:
Lo primero que llama la atención es que la memoria consigue superar los 52 GB/s en lectura y alcanzar los 65 GB/s en escritura. Son cifras bastante buenas para una configuración LPDDR4x, y muestran que TECNO ha aprovechado una configuración de memoria con bastante ancho de banda. La copia de memoria también se mantiene cerca de los 60 GB/s, por lo que no encontramos ninguna limitación evidente de velocidad en este apartado.
Donde los resultados son menos favorables es en la latencia, que alcanza los 151,7 ns. Es una cifra elevada y bastante alejada de lo que podemos conseguir con otras configuraciones de memoria más rápidas o con menores latencias. No significa que el portátil vaya a funcionar mal al abrir aplicaciones o trabajar con documentos, pero sí puede afectar a determinadas cargas, especialmente sensibles a los accesos a memoria.
También hemos revisado el rendimiento de las cachés del procesador. La L1 alcanza los 1.646 GB/s en lectura, mientras que la L2 se queda en 482,6 GB/s y la L3 en 237,43 GB/s. Son resultados que nos permiten comprobar el comportamiento de los distintos niveles de caché del Core i5, sin que aparezca ninguna anomalía evidente en estas mediciones.
AIDA64 también incluye una prueba de rendimiento GPGPU, que hemos aprovechado para comprobar la capacidad de cálculo de los gráficos Intel.
En esta prueba hemos obtenido 1.068 GFLOPS en precisión simple, un resultado bastante modesto si lo comparamos con el de una tarjeta gráfica dedicada, pero que tampoco sorprende teniendo en cuenta la GPU que monta este portátil.
En las pruebas de transferencia de memoria de la propia GPU se registran aproximadamente 14.750 MB/s en lectura, 14.523 MB/s en escritura y 53.433 MB/s en copia. Como la gráfica comparte la memoria con el procesador, su rendimiento también depende de la configuración RAM del sistema.
En resumen, la memoria ofrece un buen ancho de banda, aunque con una latencia mejorable. Por su parte, la gráfica integrada cumple con lo que podemos esperar de una Intel UHD de esta generación, sin destacar especialmente en capacidad de cálculo.
Antes de acabar con AIDA64, hemos querido pasarle el test de stress al ordenador. Según nuestras pruebas, el equipo ha sido capaz de mantener bastante bien la temperatura, aunque a costa de pasar de un silencio casi total a un ruido que, aunque entra dentro de lo esperado, es ya bastante notable. Eso sí, la buena noticia es que, durante las pruebas, no hemos notado ningún tipo de throttling, por lo que está claro que el diseño de disipación de este equipo merece la pena.
Cinebench 2024 y Cinebench 2026
Para comprobar el rendimiento del procesador en tareas más exigentes, hemos utilizado dos versiones de Cinebench, el conocido benchmark de Maxon que mide la capacidad de renderizado mediante CPU.
En Cinebench 2024 hemos obtenido 93 puntos en la prueba de un solo núcleo y 408 puntos al utilizar todos los núcleos disponibles.
Son resultados modestos si los comparamos con los procesadores más modernos, pero perfectamente coherentes con lo que ofrece un Core i5-13420H. La CPU mantiene una capacidad de procesamiento suficiente para trabajar con aplicaciones convencionales, aunque no debemos esperar el rendimiento de un procesador de gama alta en trabajos de renderizado prolongados.
También hemos pasado Cinebench 2026, que utiliza una metodología de puntuación diferente y, por tanto, no podemos comparar directamente sus cifras con las de la versión anterior. En esta nueva versión hemos conseguido 531 puntos en CPU Single Core, 383 puntos en Single Thread y 2.080 puntos en la prueba multihilo.
Lo que vemos en ambas versiones es que el procesador se desenvuelve razonablemente bien cuando utilizamos uno o varios núcleos, pero queda lejos de los chips más potentes del mercado actual.
Tampoco debemos olvidar que este Core i5 combina cuatro núcleos P-Core con otros cuatro E-Core. Aunque Intel anuncia ocho núcleos, no todos ofrecen el mismo rendimiento, algo que se refleja especialmente cuando ejecutamos aplicaciones capaces de aprovechar todos los hilos disponibles.
En cualquier caso, para el tipo de ordenador que tenemos entre manos, el resultado nos parece adecuado. No es un portátil que compraríamos específicamente para renderizar escenas 3D durante horas, pero sí tiene capacidad para afrontar trabajos ocasionales de este tipo sin depender exclusivamente de los núcleos de bajo consumo.
CrystalDiskMark
El almacenamiento es otro de los componentes importantes de este portátil, ya que influye directamente en los tiempos de carga de Windows, la apertura de aplicaciones y la velocidad a la que podemos mover archivos grandes.
Como vimos durante el desmontaje, nuestra unidad monta un SSD Yangtze Memory Technologies PC41Q de 512 GB, con interfaz PCIe 4.0. Para conocer su rendimiento hemos utilizado CrystalDiskMark 9.0.3, configurado con un tamaño de prueba de 1 GiB.
Aquí tenemos unos resultados bastante buenos. El SSD alcanza los 5.618 MB/s en lectura secuencial y los 4.490 MB/s en escritura, cifras que aprovechan la interfaz PCIe 4.0 y que quedan muy por encima de las unidades SATA que todavía podemos encontrar en algunos equipos económicos.
También nos han gustado los resultados en las pruebas de acceso aleatorio, especialmente los 211 MB/s que hemos conseguido en escritura 4K Q1T1. Este tipo de operaciones es habitual cuando Windows y las aplicaciones trabajan con muchos archivos pequeños, por lo que nos sirve para conocer mejor el comportamiento del almacenamiento fuera de las transferencias secuenciales.
Es cierto que existen SSD PCIe 4.0 bastante más rápidos, capaces de superar los 7.000 MB/s en lectura, pero para un portátil de este segmento nos parece una unidad bien elegida. No tendría demasiado sentido pagar más por conseguir velocidades que apenas notaríamos al navegar, trabajar con Office o abrir programas.
La única pega es su capacidad. Los 512 GB son suficientes para instalar Windows y las aplicaciones habituales, pero pueden quedarse algo cortos si queremos guardar muchos vídeos, fotografías o juegos.
Eso sí, estas pruebas son de corta duración y no nos permiten conocer cómo se comporta el SSD al escribir grandes cantidades de información de forma continuada. Para comprobar eso necesitaríamos una prueba de transferencia más larga.
PCMark 10
Para conocer el rendimiento general del equipo hemos utilizado PCMark 10, uno de nuestros benchmarks habituales cuando analizamos ordenadores portátiles. A diferencia de Cinebench, que se centra en medir la capacidad de procesamiento de la CPU, PCMark ejecuta diferentes cargas de trabajo que intentan reproducir algunas de las tareas que solemos realizar con un ordenador: abrir aplicaciones, navegar, hacer videollamadas, trabajar con documentos o editar contenido multimedia.
El TECNO MEGABOOK T15RA ha conseguido una puntuación global de 5.718 puntos.
Es un resultado bastante bueno para un equipo orientado a la productividad, y posiblemente uno de los que mejor refleja las posibilidades reales de este portátil. El Core i5-13420H tiene potencia suficiente para las tareas habituales de Windows, los 16 GB de RAM evitan que la memoria sea una limitación inmediata y el SSD PCIe 4.0 ayuda a mantener unos tiempos de acceso al almacenamiento reducidos.
En las pruebas de productividad, que incluyen trabajar con hojas de cálculo y documentos, el equipo también obtiene buenos resultados. Esto encaja con el tipo de usuario al que TECNO dirige este modelo, especialmente estudiantes y profesionales que necesitan utilizar aplicaciones ofimáticas durante buena parte del día.
El rendimiento es más limitado cuando entramos en tareas de creación de contenido digital. Aunque el procesador puede afrontar trabajos ocasionales de edición de fotografías o vídeo, la gráfica integrada no tiene demasiada potencia para acelerar determinadas operaciones.
Por tanto, PCMark confirma que el T15RA está bastante mejor preparado para trabajar con documentos, navegar y utilizar aplicaciones convencionales que para afrontar proyectos de creación de contenido especialmente complejos.
3DMark
Llegamos a las pruebas gráficas, donde ya esperábamos encontrar las principales limitaciones del equipo. El Core i5-13420H incorpora una Intel UHD Graphics con 48 unidades de ejecución. No es una de las soluciones gráficas más modernas de Intel y tampoco dispone de memoria dedicada, por lo que no podemos pedirle el mismo rendimiento que a una GPU independiente.
Para comprobar hasta dónde llega hemos utilizado Night Raid y Time Spy, dos pruebas de 3DMark con exigencias bastante diferentes. En Night Raid, un benchmark diseñado especialmente para ordenadores con gráficos integrados, hemos obtenido una puntuación global de 13.527 puntos, con 14.416 puntos en gráficos y 10.026 puntos en CPU.
Night Raid no es una prueba especialmente exigente, pero nos sirve para conocer el rendimiento de esta GPU en cargas gráficas relativamente ligeras. La puntuación indica que el equipo puede ejecutar aplicaciones 3D sencillas y que determinados juegos poco exigentes deberían funcionar, siempre que ajustemos sus opciones gráficas.
La situación cambia bastante al ejecutar Time Spy, que utiliza DirectX 12 y somete a la tarjeta gráfica a una carga mucho más elevada.
Aquí el resultado cae hasta los 1.147 puntos, con 999 puntos en gráficos y 7.210 puntos en CPU. Esta diferencia entre la puntuación gráfica y la del procesador deja bastante clara la situación: el Core i5 tiene capacidad de procesamiento, pero la GPU integrada no está a la misma altura.
No significa que no podamos jugar con este ordenador, pero sí que tendremos que ser bastante selectivos. Para títulos independientes, juegos antiguos o propuestas con requisitos gráficos modestos puede servirnos, aunque seguramente tengamos que reducir la resolución o la calidad gráfica.
Lo que no podemos esperar es ejecutar los últimos juegos AAA a 1080p con una calidad elevada y mantener una velocidad de fotogramas fluida.
Software y configuración de TECNO
Además de los benchmarks, hemos estado revisando TECNO PC Manager, la aplicación que el fabricante incluye para gestionar algunas de las funciones del ordenador. Su interfaz es bastante sencilla y está organizada mediante un menú lateral desde el que podemos acceder a la información del equipo, los ajustes rápidos, las herramientas de optimización y las funciones de conexión con otros dispositivos TECNO.
En la pantalla principal encontramos información sobre el estado del portátil, incluyendo la temperatura del procesador, el uso de CPU y la memoria RAM ocupada. También tenemos accesos directos a algunas herramientas del fabricante.
Sin embargo, la parte que más nos interesa es Quick Settings. Desde aquí podemos elegir entre tres perfiles de funcionamiento: Power Saving, Balance y Performance. Estos modos permiten modificar el comportamiento energético del portátil en función de si queremos priorizar el consumo o el rendimiento.
También tenemos un control para ajustar la retroiluminación del teclado, así como diferentes opciones relacionadas con el micrófono y el sonido DTS. En este apartado encontramos un modo específico para reuniones que permite modificar el volumen del micrófono y activar algunos efectos de procesamiento de voz. Por ejemplo, podemos utilizar funciones para reducir el ruido ambiental o mejorar la captación de nuestra voz durante una videollamada.
También disponemos de herramientas de conexión con dispositivos móviles, que permiten compartir archivos y utilizar algunas funciones de integración entre el ordenador y determinados teléfonos TECNO compatibles.
Por último, PC Manager incluye un apartado de optimización desde el que podemos acceder a funciones relacionadas con los controladores, los programas que se ejecutan al iniciar Windows, la limpieza de archivos y otras tareas de mantenimiento.
También dispone de una herramienta de migración de datos para facilitar el traslado de archivos desde otro ordenador.
En general, no es un software especialmente complejo, pero reúne varias funciones que normalmente tendríamos repartidas entre diferentes apartados de Windows. Por ejemplo, nos parece especialmente útil poder cambiar el perfil energético desde una misma aplicación, aunque no podemos conocer con precisión cuánto influye cada modo en el rendimiento.
Conclusión: ¿merece la pena el TECNO MEGABOOK T15RA?
El TECNO MEGABOOK T15RA tiene unas características bastante interesantes para quienes buscan un portátil de uso general y no quieren gastar demasiado dinero. El Core i5-13420H continúa siendo un procesador perfectamente válido para un portátil de productividad. Los resultados de CPU-Z y Cinebench demuestran que tiene capacidad para afrontar tareas que necesitan cierta potencia de cálculo, mientras que los 5.718 puntos de PCMark 10 respaldan su orientación hacia el trabajo cotidiano.
Nos ha gustado el rendimiento del almacenamiento. El SSD alcanza velocidades bastante buenas para un equipo de estas características, especialmente en lectura y escritura secuencial. Por su parte, los 16 GB de RAM ofrecen un ancho de banda elevado, aunque la latencia que hemos registrado en AIDA64 es bastante mejorable.
También nos parece acertada la decisión de utilizar una pantalla de 15,6 pulgadas y mantener un teclado numérico independiente. Son características que resultan especialmente prácticas para trabajar durante muchas horas. A esto debemos sumar una conectividad bastante completa, con varios USB-A, dos USB-C, HDMI y lector de tarjetas. Tampoco está nada mal que su peso ronde los 1,5 kg.
Donde más se nota el paso del tiempo es en los gráficos integrados. La Intel UHD Graphics queda bastante lejos de las soluciones actuales, especialmente cuando ejecutamos pruebas exigentes como Time Spy. Por tanto, este no es un portátil que recomendaríamos para jugar habitualmente ni para trabajar con aplicaciones que dependan mucho de la GPU.
Además, hay otra cosa que tampoco nos ha gustado mucho: que los 16 GB de RAM están soldados a la placa. Es suficiente para el uso al que va dirigido, pero limita las posibilidades de ampliación de cara al futuro.
Poniendo todo en la balanza, tenemos clara una cosa: el TECNO MEGABOOK T15RA tiene argumentos para convertirse en una alternativa interesante dentro de la gama económica, especialmente para estudiantes, usuarios domésticos y quienes necesitan un ordenador para trabajar y no quieren gastar más de 600 euros. Y por ello, hemos decidido darle nuestro galardón de oro, destacando, especialmente, su relación calidad-precio.

