Oculus Rift CV1, review: ¿cómo han envejecido las gafas de realidad virtual?

Hoy os traemos un análisis sobre un gadget muy codiciado: las gafas de realidad virtual Oculus Rift CV1, el primer modelo comercial que la compañía lanzó al mercado en 2016 después de los dos kits de desarrollo que tantas expectaciones crearon. Estas gafas están a punto de desaparecer del mercado, y en muchos sitios ya no están en stock debido a que las Oculus Rift S están a la vuelta de la esquina.

Índice

Oculus Rift DV1: características técnicas

Las características técnicas de las Oculus Rift CV1 son ya por todos conocidas. Cuentan con una resolución de 2160 x 1200 píxeles, con 1080 x 1200 píxeles por ojo, arrojando 456 DPI. La pantalla es OLED, y tiene una tasa de refresco de 90 Hz y un ángulo de visión de 110 grados. Las gafas incluyen además dos auriculares muy suaves que se dejan caer en las gafas, y que pueden extraerse siempre que queramos para utilizar otros (por ejemplo, con micrófono si queremos jugar online). Las gafas pesan solo 470 gramos.

Para posicionarnos en la habitación, las Oculus Rift necesitan de sensores externos, a diferencia de lo que ocurre con las gafas de realidad mixta de Microsoft, o las propias Oculus Quest que la compañía lanzará próximamente. La caja incluye dos sensores, pero podemos configurar hasta cuatro. Con tres (uno de ellos colocado por detrás), ya podemos movernos en 360 grados sin que haya puntos muertos donde dejen de detectarse los mandos.

Sobre los mandos, los Oculus Touch son de lo mejor que podemos encontrar en realidad virtual, con unos gatillos suaves y que se adaptan perfectamente a la mano. Casi que ni te das cuenta de que los llevas enganchados. Además, incluyen una correa para evitar que se nos caigan, aunque es muy difícil que esto ocurra.

Unboxing y análisis externo

La caja nos adelanta ya que estamos ante un producto premium, con una excelente presentación y una calidad de materiales de los productos nada más abrirla que nos sorprende. En el interior encontramos los siguientes elementos:

  • Gafas Oculus Rift CV1
  • 2 sensores de posición
  • 2 mandos Oculus Touch
  • 2 pilas AA (una por mando)
  • Gamuza de limpieza y destornillador para auriculares
  • Manual de instrucciones
  • Dos pegatinas con el logo de Oculus

Todos los materiales vienen debidamente protegidos, con unos plásticos que usan un pegamento muy adherente para evitar que los cables se suelen. Y son estos cables algo muy importante en estas gafas, ya que son muy resistentes y largos, algo muy importantes para garantizar su durabilidad.

Los sensores cuentan con cables de 2,5 metros de longitud. Estos sensores tienen que estar colocados entre 1 y 2 metros de distancia entre sí mirando totalmente al frente. Si compramos el sensor adicional para ponerlo detrás, éste viene con el mismo cable de 2,5 metros más un extensor de 5 metros.

En el caso del headset, la longitud del cable es de 4 metros. Esta longitud quizás debería ser algo superior para garantizar una mejor movilidad. Si tienes que pasar el cable de las gafas por una mesa por tener el ordenador detrás quizás se te pueda quedar algo corto, pero si lo tienes en el lateral de una mesa o usas un ordenador portátil no tendrás ningún problema. También es posible comprar cables de extensión para las gafas de manera adicional.

Volviendo a los cables, necesitamos al menos tres puertos USB 3.0 libres: dos para los sensores, y uno para las gafas. Para el vídeo las gafas usan un puerto HDMI, que tiene que ser al menos 1.3, aunque la mayoría de tarjetas gráficas del último lustro usan 1.4 o 2.0 y posteriores.

La calidad de los materiales de los materiales no podría ser mejor. Los sensores tienen un peso bastante sólido y están bien equilibrados para evitar que vuelquen. Las gafas cuentan con un acabado en plástico excepcional que las hace muy ligeras, además de unas tiras que se aprietan y suelta con velcro de gran adherencia. En el interior de las gafas encontramos una almohadilla con un ligero efecto memoria que hace que sea un placer colocárselas, ya que quedan en la cabeza casi como si no llevásemos nada . Los auriculares están acolchados y son muy suaves, ideales para que no hagan daño en las orejas para llevarlos durante horas. Todo lo que contacta con la cabeza está acolchado y es suave. Se nota que ha habido muchas horas detrás de su diseño.

En cuanto a los mandos, la calidad de materiales es también excelente, con un sensor de proximidad para detectar la posición del dedo gordo. Además, cada uno cuenta con dos gatillos: uno para el dedo índice y otro para el dedo corazón. Los mandos se asientan como un guante y son de lo más ergonómico que he probado en mi vida. Además, también podemos (y debemos) atárnoslos a la muñeca para que no se caigan, aunque es bastante improbable teniendo en cuenta lo bien ajustados que quedan en la mano. El joystick tiene un recorrido algo gordo, pero es igual de preciso que el que encontramos en una consola. Por último, las baterías del mando se colocan con una placa imantada, por lo que no hay que andar quitando tornillos para introducirlas. Cada pila dura alrededor de 30 horas.

Prueba y software

Las Oculus Rift CV1 fueron las primeras gafas de realidad virtual para PC en lanzarse al mercado (apenas unos días antes de las HTC Vive). En su momento venían con el mando de Xbox One, pero a finales de año ya lanzaron los Oculus Touch por separado un pack que los incluía por separado. Desde entonces, la compañía no ha lanzado ningún modelo más allá de las Oculus Go, o de las Oculus Quest y Rift S que lanzarán próximamente.

En todos estos años que han estado en el mercado han sido multitud de juegos los que han salido al mercado, incluyendo algunos geniales y divertidísimos como Lone Echo, Superhot VR, Arizona Sunshine, y un largo etcétera. El mencionado Lone Echo es uno de los mejores juegos jamás creados para realidad virtual, ya que te sumerge en una aventura en el espacio con unas mecánicas pensadas desde cero para VR, y no con un juego adaptado a ella como Doom VFR.

Hay decenas de otros grandes títulos que podemos jugar en VR actualmente, como Robo Recall, The Climb, Beat Saber, Fallout 4 VR, L.A. Noire: The VR Case Files, The Talos Principle VR, y la lista es casi interminable. En la propia tienda de Oculus tenemos juegos incluso gratis que podemos jugar, como Lucky’s Tale; una especie de juego basado en super Mario donde controlamos a Lucky en un colorido entorno perfectamente detallado que queda justo delante de nuestros ojos. Un juego muy divertido por el que no hay que pagar.

Además de los propios juegos, hay otra gran multitud de experiencias para realidad virtual, como simulaciones de paseos espaciales, montañas rusas, y un largo etcétera. No os vais a aburrir, y siempre será un gadget muy divertido que enseñar a las visitas en casa.

Nada más colocarnos las gafas notamos lo ligeras y cómodas que son, no apretando ni dañándonos ninguna parte de la cabeza. La latencia es inexistente cuando movemos la cabeza, y 90 Hz nos garantizan una fluidez excelente en los juegos. En mi caso he aguantado jugando hasta 2 horas seguidas sin problema ni mareos de ningún tipo, aunque sí algo de cansancio en la vista. El campo de visión de 110º está muy bien, pero podría ser algo superior. Las Oculus Rift S lo aumentarán hasta 115º.

En cuanto a los auriculares, los que vienen son realmente cómodos y se oyen muy fuertes y potentes. De hecho, son sorprendentemente buenos para ser unos auriculares que vienen incluidos, y además son cómodos para usarlos durante horas gracias a que no tienen partes duras

El proceso de configuración de las gafas es bastante sencillo con el software incluido, ya que apenas tardas unos 15 minutos en configurarlo todo para que los sensores nos ubiquen bien o para determinar nuestra zona de Guardian donde podamos movernos sin tocar o romper nada alrededor. Solo vienen dos sensores, por lo que si nos ponemos de espaldas a ellos bloqueamos la señal para ubicar los mandos, para lo cual es necesario un tercer sensor.

Al instalarlas, nos encontramos con la tienda Oculus como principal centro para ejecutar nuestros juegos y otro tipo de software. Una ventaja que tienen las Oculus Rift frente a las Vive es que permiten tener lo bueno de ambos mundos, pudiendo jugar a juegos tanto de la Oculus Store como de Steam para que no se nos escape ninguno. Por ejemplo, Lone Echo, uno de los mejores para VR, está desarrollado por Ready at Dawn y es exclusivo de las Oculus.

Sin embargo, la resolución es uno de los inconvenientes que tienen estas gafas, ya que solo tenemos 1080 x 1200 píxeles por ojo y se nota mucho la diferencia de resolución. Un juego como Lone Echo tiene unos gráficos excelentes y es algo que se nota al ponerse las gafas, pero por el aumento que hacen las lentes sobre la pantalla no podemos evitar ese efecto de rejilla y el aumento de tamaño de los píxeles. Cuando intentamos ver algo a distancia lo vemos demasiado pixelado, equivalente a si jugásemos a un juego en 480p en un monitor de 27 pulgadas. Las gafas de realidad mixta de Microsoft, con 2880 x 1440 píxeles, ofrecen casi el doble de resolución y un precio similar en torno a los 300 y 350 euros.

Modelos futuros como las Oculus Rift S solucionarán parte de este problema en el futuro, con una mejora de DPI desde los 476 de este modelo hasta los alrededor de 600 que tendrá. Además, contará con mejores lentes y un panel LCD, lo que en definitiva debería mejorar la experiencia de uso. En cuanto al cable, su presencia puede ser molesta en ocasiones si estamos jugando en una silla con ruedas porque puede enrollarse en ellas.

Si queréis conocer más sobre el estado de la realidad virtual en 2019 o más detalles sobre la experiencia de uso de las Oculus Rift CV1, echad un vistazo al artículo de ADSLZone sobre si la realidad virtual merece la pena en 2019.

Conclusión

Las Oculus Rift CV1 son unas gafas de realidad virtual excelentes, con el mínimo de resolución que se necesita para jugar decentemente a la realidad virtual. Contamos con unos materiales de alta calidad, unas gafas cómodas, ligeras, con unos auriculares cómodos y una calidad de sonido excelente. Todo lo bueno de estas gafas se verá mejorado aún más con las Oculus Rift S, así como las Oculus Quest que se lanzarán próximamente con los nuevos mandos que tendrán las Oculus Rift S.

La realidad virtual pasa por su mejor momento, y si bien este modelo CV1 no se puede adquirir ya, si tenéis interés por la realidad virtual vais a tener donde elegir: o las Oculus Rift S para vuestro PC de gama media o alta, o las Oculus Quest para jugar a algunos títulos similares pero adaptados a unas gafas con un procesador Snapdragon 835 que no depende de ningún PC. El futuro de los juegos en VR pinta muy prometedor, y si queréis disfrutar de una experiencia totalmente diferente en videojuegos a lo que estáis acostumbrados, os esperan decenas e incluso cientos de horas de diversión con estas gafas.

Pros

  • Excelente calidad de materiales
  • Cómodas de usar incluso durante horas
  • Auriculares sorprendentemente buenos
  • Cables largos y rígidos
  • Mandos que quedan como un guante

Contras

  • Solo dos sensores incluidos, no pudiendo moverse en 360º si no adquirimos un tercero
  • Resolución mejorable
  • Podría haber más títulos AAA disponibles

Por ello, las Oculus Rift reciben nuestra medalla de oro.

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