MSI Aegis Ti

MSI Aegis Ti

Rodrigo Alonso

En el mes de Agosto, el fabricante MSI anunció el lanzamiento de sus nuevos equipos de sobremesa Aegis Ti, orientados lógicamente al Gaming y que suponen los equipos OEM más potentes jamás fabricados por el fabricante y, si me lo permitís, creo que son los más potentes del mercado (recordemos que hablamos de preconfigurados). En el día de hoy os vamos a mostrar nuestro análisis de uno de éstos MSI Aegis Ti, en su configuración tope de gama y además acompañados de un kit de realidad virtual HTC Vive.

Todos sabemos que normalmente los equipos OEM (preconfigurados) son bastante malos: tienen un buen procesador y a veces una buena gráfica, pero su fuente de alimentación es deficiente, así como su disipador y su refrigeración en general, por no hablar de que habitualmente solo incorporan un disco mecánico. Con el MSI Aegis Ti la cosa es muy diferente, pues el fabricante se ha encargado de que del primero al último componente sean de la mejor calidad, y con una estudiada refrigeración que asegura un funcionamiento estable y una larga vida de los componentes.

El Aegis Ti viene en varias configuraciones posibles de hardware, aunque como hemos dicho nuestro análisis es de la configuración prácticamente tope de gama. Hay versiones con procesadores Intel Core i5 e i7 de sexta generación pero en todos los casos con modelos “K” para que el usuario pueda realizar Overclock si así lo desea. El modelo tope de gama incorpora en su interior NVIDIA GeForce GTX 1080, y de hecho permite la instalación de una segunda tarjeta gráfica igual para tener un sistema de doble GPU (cuenta para ello con una fuente de alimentación de 850 vatios con certificación 80Plus Platinum). Además, está preparado para sistemas de realidad virtual, incluyendo un puerto HDMI en el frontal de la caja para mayor comodidad.

Como equipo Gaming de MSI, incorpora todas las tecnologías que han hecho famosos a los equipos de la marca en los últimos tiempos. Así tenemos almacenamiento ultra rápido con Super RAID 4, Silent Storm Cooling 3 para asegurar unas buenas temperaturas de funcionamiento, tarjeta de red Killer Double Shot (Killer LAN E2400 y Killer WiFi 1435  AC) y Mystic Light para darle al sistema un toque de color.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Clic para ver la imagen más grande.

En nuestro caso como os comentábamos es la configuración tope de gama, consistente en:

  • Procesador Intel Core i7-6700K.
  • 2×16 GB DDR4 a 2400 Mhz SO-DIMM.
  • 2x MSI GeForce GTX 1080 Gaming X 8 GB en configuración SLI.
  • Placa base MSI MS-B903 (Chipset Intel Z170).
  • 2x Samsung SM951 M.2 PCIe NVMe de 120GB cada uno en RAID0.
  • Un disco mecánico WD Blue de 2 TB.
  • Fuente de alimentación de 850W 80Plus Platinum.

Como podéis ver estamos verdaderamente ante un equipo de gama muy alta, y es que no en vano cuesta casi 5.000 euros solo el equipo (actualmente se puede comprar un equipo igual pero con solo una GTX 1080 por 3.999 euros en tiendas de España). Por lo tanto, éste Aegis Ti de MSI debería de ser un equipo que literalmente pudiera con todo, realidad virtual, 4K y todo lo que se nos eche encima, pues es lo mínimo que se le puede pedir a un equipo que tiene este precio, ¿no? Lo vamos a poner a prueba en nuestro análisis.

ANÁLISIS EXTERNO

El MSI Aegis Ti viene embalado en una caja de cartón duro y color neutro que solo tiene el logo del fabricante, y en cuyo interior encontramos otra caja de cartón duro de color negro que ahora sí nos muestra tanto imágenes del equipo como sus principales características, si bien es cierto que la caja externa es común para todas las versiones del ordenador y por lo tanto no se especifica su hardware salvo por una etiqueta blanca pegada en uno de los laterales.

 

Aquí tenemos el MSI Aegis Ti en una vista a tres cuartos. Desde luego estéticamente se trata de un equipo poco convencional, con una disposición casi en diagonal mirando hacia abajo (lo cual favorece la salida de aire caliente por la parte trasera y superior) que puede no ser del gusto de todos, pero de lo que no hay duda es de que está dentro de lo que se considera estética Gaming agresiva. De todos modos todo tiene un porqué en éste equipo, pues como os vamos a explicar después se trata de lo que personalmente considero una maravilla de la ingeniería, algo de lo que MSI puede presumir y mucho en sus equipos portátiles y que ha trasladado a los sobremesa.

Vamos a analizar todas las partes externas una a una, y comenzamos con el frontal. En éste vemos un panel de conexiones en la zona superior y dos rejillas de ventilación en la media e inferior. Está el logo del fabricante adornando el centro, y rodeado por todas partes de iluminación LED que se iluminará cuando el equipo esté encendido.

Éste es el detalle del panel de conexiones. Aquí encontramos un USB 3.1 Type-C, dos USB 3.1 con conector Type-A (uno de ellos con tensión extra para carga de dispositivos), dos minijacks de audio, un conector HDMI marcado como VR para conectar sistemas de realidad virtual cóimodamente, y lógicamente los botones de encendido y reset.

Nos vamos al lateral izquierdo. Aquí lo que encontramos son sendas rejillas de ventilación y una pequeña ventana que nos permite ver un poco de una de las tarjetas gráficas. Como veis hay rejilla de ventilación incluso en la zona inferior, y esto es así porque como os enseñaremos más adelante aquí se instala la fuente de alimentación.

El lateral opuesto es un tanto distinto, si bien parecido. Tiene una rejilla más grande y ubicada más abajo, pues es ahí donde encontraremos el radiador de refrigeración líquida del procesador.

Vamos a la parte trasera. Aquí tenemos el panel de conexiones de la placa base y de las dos tarjetas gráficas. No hay ventilador de salida de aire por detrás, aunque sí dos rejillas pasivas. La zona inferior también tiene una rejilla aunque no sirve de mucho pues es solo para los discos duros y no tienen ventilación activa, aunque al estar aparte del resto de hardware no recibirán calor de manera indirecta. También a destacar un fuerte asa de transporte en la parte superior.

La zona superior del equipo está dominada por una gran rejilla con aletas para dirigir el aire caliente que sale hacia arriba y hacia atrás.

En la parte inferior tan solo destacan las seis patas de goma y una rejilla para entrada de aire de la fuente de alimentación. Tiene filtro anti polvo, pero es interior y por lo tanto habría que desmontar la fuente para quitarlo y limpiarlo. Ésto no me parece un acierto precisamente, creo que MSI debería de haber instalado el filtro por fuera para poder ponerlo y quitarlo con comodidad.

ANÁLISIS INTERNO

Retiramos ambos laterales para ver el interior, y comenzamos con el lado izquierdo. Como podéis observar lo primero que llama la atención es una de las GTX 1080 que está conectada a través de un riser PCI-Express, en la parte superior. La placa base está girada, por lo que no se puede acceder desde éste lado, y como podéis ver tanto por forma como por disposición es específica para éste equipo. Vemos la parte trasera del socket, y eso sí, dos de los cuatro zócalos de memoria RAM de formato SO-DIMM y dos zócalos M.2 donde ya se encuentran instalados los SSDs del sistema. También desde ésta zona podemos ver el ventilador superior, transparente pues se iluminará completamente con el ordenador encendido.

También desde aquí podemos ver uno de los dos ventiladores frontales del Aegis Ti,j pero lamentablemente está bastante cubierto por los cables de alimentación y su flujo de aire no le llegará al completo a las tarjetas gráficas. Sin embargo el sistema me gusta; el aire le da a las tarjetas gráficas y éstas expulsan el aire caliente por el ventilador superior, por lo que el flujo está completo y con ello no se requiere un ventilador trasero.

En el lateral opuesto casi no vemos nada porque hay una gran plancha metálica cubriendo toda la parte superior. En ésta zona MSI ha dispuesto un conector para que cómodamente podamos instalar una unidad de disco o SSD de 2.5 pulgadas sin tener que buscar cables ni nada. Pinchar y a funcionar. En la parte inferior vemos un boquete que nos permite acceder a una maraña de cables, algo que normalmente sería un problema pero en éste caso no porque las gráficas están en la parte superior perfectamente refrigeradas, y el procesador tiene un disipador de refrigeración líquida cuyo radiador queda en la zona inferior apuntando hacia fuera, así que en realidad el flujo de aire en el interior es perfecto a pesar de ésta maraña de cables.

Entre esa maraña de cables, con dificultad, tenemos acceso a los otros dos zócalos SO-DIMM si queremos añadir más memoria RAM.

Como os indicábamos hace un rato, el disco mecánico está ubicado aparte, en el «culo» de la caja. Para acceder a él solo tenemos que retirar una carcasa con dos tornillos. Hay además espacio para instalar un segundo disco de 3.5 pulgadas si queremos, los conectores están ya preparados para que sea todo muy sencillo. Es curioso el contraste; MSI ha dispuesto una gran facilidad para instalar discos adicionales y sin embargo acceder a cualquiera de los otros componentes es una odisea y requiere desmontar medio equipo.

Justo entre las zonas del sistema y de los discos duros encontramos la fuente de alimentación, aunque casi no tenemos espacio para conectar el cable y acceder al botón de encendido.

TESTEO

Hora de enchufar el equipo y ver qué tal se comporta, pero antes os mostramos su iluminación (que por supuesto es configurable en color y efectos desde el software).

Por cierto, que como os indicábamos al principio MSI también nos envió unas HTC Vive para probar la realidad virtual con el equipo.

Comenzamos cómo no con sendas capturas de CPU-Z y GPU-Z para ver el hardware que tenemos entre manos (haz clic para verlo en grande).

Vaya, parece mentira que en un equipo de casi 5.000 euros y que incorpora todo lo último MSI haya conectado ambas GTX 1080 con puentes SLI estándar y no con HB, y eso que ellos mismos tienen puentes SLI HB con iluminación y todo. Extraño que racaneen en algo así.

Comenzamos las pruebas sintéticas viendo el rendimiento del disco duro con CrystalDisk Mark.

Vaya, el rendimiento de ambos componentes es extraordinario, y más que esos 3000 / 1000 MB/s del RAID0 de SSDs NVMe PCI-Express que está dentro de lo que esperábamos, nos sorprende ver un rendimiento asombroso en el disco mecánico SATA 3, por encima de la media que suele rondar los 140-160 MB/s.

Vamos ahora a ver el rendimiento de la memoria RAM con Aida64, pues nos preocupa un poco que el formato SO-DIMM penalice éste.

Efectivamente, tanto por el hecho del formato SO-DIMM como por el hecho de que las memorias son tan solo DDR4 a 2400 Mhz, el rendimiento de la memoria es inferior al que por ejemplo yo tengo en mi equipo de pruebas con RAM DIMM a 3200 Mhz, rendimiento que sobrepasa los 40.000 MB/s tanto en lectura como en escritura y copia.

En cualquier caso, ya llevamos un análisis bastante largo y no vamos a mostraros las 300 pruebas que se le pueden hacer a los equipos: al fin y al cabo es un 6700K y todos sabemos lo que éste procesador puede hacer, así que vamos a pasar al apartado gráfico que es lo que cualquier usuario que se compre éste equipo busca, dado que es un equipo Gaming preparado para jugar.

Así pues vamos con los habituales 3DMark y luego ya pasamos a los juegos.

Simplemente impresionante. Éste equipo muestra unas puntuaciones de récord en 3DMark en su última versión, e incluso en la más exigente casi alcanza los 10.000 puntos, por lo que efectivamente estamos ante un ordenador con el que nos va a dar igual jugar a 4K porque vamos a tener un rendimiento máximo siempre.

Juegos

Vamos por fin con los juegos que seguro que es lo que estabais todos esperando. Para las pruebas hemos utilizado algunos de los últimos juegos del mercado, siempre con los ajustes gráficos al máximo, y tanto a resolución Full HD como Ultra HD. El dato de FPS es la media obtenido con la herramienta benchmarking de FRAPS.

Sí, justo lo que esperábamos: el MSI Aegis Ti puede con cualquier juego a resolución 4K con todo al máximo manteniendo más de 60 FPS de media en todos los casos. No podíamos pedirle menos a un equipo de 5.000 euros.

CONCLUSIÓN

El MSI Aegis Ti te da lo que promete: rendimiento extremo, a un precio. Es cierto que cuesta 5.000 euros el modelo analizado, pero si eres de esos usuarios que no tiene problemas de presupuesto y que busca simplemente el mejor rendimiento sin tener que complicarse la vida y sin montarse un equipo por piezas, ésta es la solución que mejor resultado va a dar.

Rendimiento extremo y buena refrigeración, pero hay que decir también las cosas malas: el acceso al hardware interno es muy malo salvo para añadir discos duros, y en el caso de que se nos estropeara algo más valdrá que tengamos garantía para enviar el equipo completo y que nos lo arreglen, porque como tengamos que meterle mano nosotros mismos podría ser una odisea, incluso para hacer una pequeña limpieza del interior del equipo.

PROS:

  • Rendimiento inconmensurable.
  • Para el hardware que incorpora, el equipo es relativamente pequeño.
  • Buena refrigeración.
  • Obra maestra de la ingeniería por el diseño interno.
  • Salida HDMI frontal para sistemas VR.
  • Todas las últimas tecnologías.
  • Estética Gaming agresiva.

CONTRAS:

  • Es ruidoso cuando se le somete a carga.
  • La iluminación me parece excesiva.
  • Muy caro (unos 5.000 euros el modelo analizado).
  • Difícil capacidad de ampliación o incluso para hacer limpieza interna.

Si el Aegis Ti tuviera un precio un tanto más razonable, muy probablemente habría obtenido un Platino pues lógicamente la puntuación de precio lo penaliza mucho. No obstante y aun así, el MSI Aegis Ti se hace merecedor de nuestro galardón de Oro y de nuestra recomendación por su rendimiento.