Aunque las refrigeraciones líquidas AIO dominan actualmente la gama alta del PC, en muchos equipos de gama media no siempre son necesarias. El mercado de disipadores por aire de alto rendimiento ha evolucionado mucho en los últimos años, y hoy en día podemos encontrar soluciones que ofrecen un excelente rendimiento térmico, un funcionamiento silencioso y, además, un precio bastante más bajo. Este tipo de disipadores ya no son simples bloques de aluminio sin personalidad, sino que algunos modelos, como la serie NOX HUMMER H-200, buscan ir un paso más allá tanto en diseño como en rendimiento térmico.
NOX es uno de los fabricantes que más ha apostado en los últimos años por ofrecer soluciones de refrigeración equilibradas entre rendimiento, estética y precio. Cuando montamos un ordenador, no solo buscamos mantener la CPU a buena temperatura, sino que también queremos que el sistema de refrigeración encaje visualmente con el resto del equipo. Para ello, la marca lleva tiempo apostando por iluminación ARGB en muchos de sus productos. Sin embargo, en esta ocasión ha decidido dar un paso más allá con dos nuevas propuestas: NOX HUMMER H-200 ARGB y NOX HUMMER H-200 LCD, dos disipadores por aire de alto rendimiento que comparten base técnica, pero que, en la práctica, apuestan por conceptos visuales muy diferentes.
Características y especificaciones
| HUMMER H-200 ARGB | HUMMER H-200 LCD | |
|---|---|---|
| Iluminación | ARGB Direccionable | Pantalla Digital (Temp/RPM) |
| TDP Máximo | 230 W | 210 W |
| Ventiladores | 2x 130 mm | 2x 120 mm |
| Dimensiones | 130 x 150 x 158 mm | 123 x 147 x 154 mm |
| Peso | 996 g | 780 g |
| Heatpipes | 6x 6 mm (Cobre) | 6x 6 mm (Cobre) |
| Compatibilidad | Intel LGA 1700/1851 / AMD AM5 | Intel LGA 1700/1851 / AMD AM5 |
La serie NOX HUMMER H-200 llega al mercado con dos disipadores por aire pensados para equipos de gama media y media-alta que buscan un buen equilibrio entre rendimiento, tamaño y estética. Ambos modelos comparten una base técnica muy similar, con seis heatpipes de cobre de 6 mm, un bloque de aletas de aluminio y dos ventiladores PWM en configuración push-pull, aunque cada uno apuesta por un enfoque diferente: iluminación ARGB en el modelo H-200 ARGB y una pantalla digital en el H-200 LCD.
En cuanto a su construcción, ambos utilizan base de cobre combinada con aletas de aluminio, una configuración clásica en los disipadores por aire que busca maximizar la transferencia térmica desde el procesador hacia el disipador. El calor generado por la CPU se transmite a través de los heatpipes hacia el bloque de aletas, donde los ventiladores se encargan de forzar el flujo de aire a través de las aletas para disipar el calor acumulado.
Los ventiladores incluidos en ambos disipadores son modelos desarrollados específicamente para estos disipadores. En el caso del HUMMER H-200 LCD encontramos dos ventiladores de 120 mm, mientras que el HUMMER H-200 ARGB apuesta por ventiladores ligeramente más grandes, de 130 mm, con iluminación direccionable. En ambos casos funcionan mediante control PWM, lo que permite ajustar automáticamente su velocidad en función de la temperatura del sistema. El ventilador frontal puede alcanzar entre 800 y 1800 RPM, mientras que el segundo ventilador trabaja a un rango ligeramente inferior para acompañar el flujo de aire a través del disipador. Además, utilizan rodamientos hidráulicos, diseñados para ofrecer un funcionamiento estable y reducir el desgaste mecánico con el paso del tiempo. Según el fabricante, estos ventiladores cuentan con una vida útil estimada de hasta 40.000 horas, lo que debería garantizar una larga durabilidad incluso en equipos que permanecen encendidos durante muchas horas al día.
Los dos disipadores son compatibles con las plataformas actuales de Intel y AMD, incluyendo LGA115x, LGA1200, LGA1700, LGA1851, AM4 y AM5, lo que permite utilizarlos en prácticamente cualquier equipo moderno sin necesidad de adaptadores adicionales.
Donde realmente encontramos la diferencia es en su planteamiento. El HUMMER H-200 ARGB apuesta claramente por la estética gaming gracias a su iluminación direccionable, mientras que el HUMMER H-200 LCD sustituye la iluminación por una pantalla digital integrada en la parte superior del disipador, desde la que podemos consultar información del sistema como la temperatura o la velocidad de los ventiladores en tiempo real.
También existen diferencias en sus especificaciones térmicas. El modelo ARGB está diseñado para manejar procesadores de hasta 230 W de TDP, mientras que el modelo LCD se queda ligeramente por debajo, con 210 W de TDP.
En cuanto a tamaño, el HUMMER H-200 LCD presenta unas dimensiones totales de 123 × 147 × 154 mm y un peso de 780 gramos, mientras que el HUMMER H-200 ARGB es ligeramente más grande y pesado, con 130 × 150 × 158 mm y 996 gramos respectivamente. Estas diferencias se deben principalmente al uso de ventiladores de mayor tamaño y a su diseño orientado a ofrecer una mayor capacidad de disipación.
Análisis externo
El diseño de las cajas de estos dos disipadores es muy similar. Como podemos ver, en ambos casos predomina el color negro, los detalles de HUMMER en color naranja. En la parte frontal tendremos el modelo, mientras que en el lateral, y la parte trasera, nos encontraremos las especificaciones técnicas de cada modelo.
Como podemos ver, aunque el diseño de la caja es muy parecido en ambos casos, hay una ligera diferencia de tamaño en la caja del modelo ARGB, que es ligeramente más alta y ancha, frente a la del modelo LCD.
Abrimos las cajas, y en ambos casos nos encontramos con lo mismo.
Por un lado tenemos un manual de montaje y una guía de seguridad, así como una bolsa de plástico con los accesorios de montaje, tanto para Intel como para AMD. También viene un aplique de pasta térmica en una jeringa para que no tengamos que usar otra si no queremos. Eso sí, no sabemos muy bien el modelo de pasta.
Y, por otro lado, tenemos cada uno de los disipadores. El modelo ARGB, por un lado, es en su mayor parte de color negro, con varios espacios translúcidos, que es donde aparecerá la iluminación ARGB.
En el lateral podemos encontrarnos con el bloque de láminas de aluminio. A estas láminas es donde se anclan los dos ventiladores usando el sistema de pinzas que ya hemos visto en otros fabricantes, e incluso en otros modelos de NOX.
Los ventiladores están montados de serie para que muevan el calor de delante hacia atrás. Como podemos ver, ambos tienen un diseño de 9 aspas, de color blanco translúcido, con el chasis de color negro. De cada ventilador sale un cable FAN PWM y uno ARGB, que se conectan en serie para poder alimentarse a través de un solo puerto FAN y ARGB respectivamente.
Si quitamos los ventiladores nos encontramos con el propio cuerpo del disipador. Este es de color negro, y lo único que podemos destacar de él es la parte superior, que tiene una «tapa» con el logotipo de HUMMER con iluminación.
La parte inferior está reservada para el anclaje. Como podemos ver, este disipador está diseñado para sujetarse a un soporte, previamente montado en la placa, mediante dos tornillos, un sistema que ya hemos visto en otros muchos modelos y que, además, es muy cómodo.
En la parte inferior nos encontramos con la base. Esta no está unida ni soldada, sino que son los propios heatpipes de cobre que están cortados y pulidos para que haya contacto directo entre el procesador y el cobre del disipador, mejorando así la conductividad.
Como vemos, las láminas de aluminio tienen una buena separación entre ellas para que pueda pasar la mayor cantidad posible de flujo de aire y que los ventiladores puedan disipar el calor de la mejor manera posible.
Por otro lado, tenemos el modelo con pantalla LCD. A grandes rasgos, podemos ver que es igual que su hermano «mayor», pero con ligeras diferencias. Por ejemplo, lo primero que nos llama la atención es que los ventiladores no tienen las aspas blancas, sino que son negros por completo.
Al no tener iluminación RGB, esta es su principal diferencia.
Pero, además, en la parte superior nos encontramos con el segundo punto diferenciador: la pantalla LCD. Esta pantalla nos va a permitir ver la temperatura de la CPU, la GPU, y las RPM de un simple vistazo, sin tener que recurrir a programas u otras herramientas.
Al contrario que el modelo ARGB, que tenía un cable FAN PWM y uno ARGB, este modelo tiene el mismo FAN PWM que conecta en serie los dos ventiladores, pero, en lugar del ARGB, tiene un cable USB 2.0 para la placa base. Será a través de él desde donde obtendrá la información para la pantalla LCD.
Por lo demás, ambos son dos disipadores muy parecidos en todos los sentidos. El montaje es igual y su rendimiento, aunque con un TDP algo superior en el modelo ARGB, será muy similar.
Montaje y pruebas
Nosotros hemos puesto a prueba este disipador usando una placa base AM5. El montaje del soporte ha sido muy sencillo. Lo único que hemos tenido que hacer ha sido quitar el socket original de AMD y colocar los soportes que vienen sobre los huecos de los tornillos. Acto seguido, colocaremos cada una de las piezas del soporte a los lados del socket, y las apretaremos con un destornillador, usando los tornillos que nos facilita el fabricante, y ya tendremos el soporte listo.
Ahora, el siguiente paso será quitar los ventiladores del disipador, y colocarlo sobre este soporte, haciendo coincidir los tornillos con las roscas del soporte. Y los iremos apretando poco a poco, alternando de uno a otro para evitar que caiga demasiada presión sobre un lado u otro.
Conectamos el cable FAN PWM y el ARGB a la placa base, y ya tenemos nuestro disipador listo. Ya podemos arrancar el ordenador. Como podemos ver, el modelo ARGB tiene tres zonas de iluminación. Por un lado la parte superior, donde podemos ver el borde y el logotipo iluminados.
Y, por otro lado, los dos ventiladores.
Estos tienen un efecto acrílico y, como podemos ver en el ventilador trasero, la iluminación sale de la parte central del mismo (del motor) en lugar de ir desde el borde al interior.
Para las pruebas, hemos utilizado un procesador AMD Ryzen 9 9900X, una CPU de gama alta que tiene un TDP de 120W, por lo que tanto el modelo ARGB como el LCD deberían ser más que suficientes para controlar la temperatura. Como es habitual, hemos montado cada uno de los disipadores con la pasta térmica que venía incluida, y hemos tenido el PC funcionando a pleno rendimiento un par de horas para, después, dejarlo reposar otro par de horas. Y, después, hemos empezado las pruebas.
Para ellas, hemos usado el Stress Test de AIDA64, que nos permite exprimir tanto la CPU como la memoria para ver qué temperatura máxima alcanza el procesador. Con el modelo ARGB, los valores que hemos obtenido han sido sobresalientes, viendo cómo podemos mantenerla en torno a los 70-72 grados, siendo un valor extraordinario para un disipador por aire. Además, durante toda la prueba, los ventiladores (controlados por UEFI en perfil estándar) se han mantenido muy silenciosos. Si no nos importa el ruido, podemos crear un perfil a más RPM y la temperatura puede bajar aún más.
Ahora hemos montado el modelo LCD en la misma placa, con el mismo procesador, y la misma metodología. Y, usando de nuevo AIDA64, hemos puesto a prueba este disipador. A pesar de haber 20 W TDP de diferencia entre el modelo ARGB y este, la temperatura se ha mantenido prácticamente a lo mismo, entre 70 y 72 grados, aunque un poco más cerca de los 72. Y la recuperación le ha costado más.
Para mostrar la temperatura, este modelo necesita un software, el cual podemos descargar desde la web de NOX. El software como tal es muy sencillo, ya que solo nos permite elegir el idioma, si queremos que arranque al inicio, la unidad de medida y el tiempo de refresco.
También elegiremos si queremos ver la temperatura de la CPU, GPU o las RPM del ventilador. Y los cambios aparecerán directamente en la pantalla LCD.
Es un software muy sencillo, pero cumple con su función. Y, como podemos ver, gracias a la pantalla vamos a poder tener siempre a la vista la temperatura de nuestro hardware. Es una pantalla muy sencilla, y nos ofrece solo tres opciones, pero por el precio que tiene esta unidad, no vamos a encontrar nada ni siquiera parecido.
Conclusión, ¿merece la pena?
Ya hemos probado en otras ocasiones otros disipadores de NOX, y todos ellos se caracterizan por una cosa: ofrecer un excelente rendimiento térmico a un precio muy muy económico. En este caso, la edición con ARGB tiene un precio de 32.90 euros, mientras que la versión con pantalla LCD está a 39.90 euros.
El montaje de estos disipadores es muy sencillo, tanto en Intel como en AMD, algo que siempre es de agradecer. El cableado también es muy sencillo, y gracias a las conexiones en serie tendremos que usar solo dos conectores: uno para FAN PWM y otro para ARGB. Y también es importante indicar que, incluso durante las pruebas, el ruido generado por los ventiladores ha sido siempre bastante bajo.
Ahora bien, también nos gustaría hablar de algunos hándicaps que nos hemos encontrado. El primero de ellos es la forma de anclar los ventiladores. Es verdad que es el estándar en este tipo de productos, pero no soy muy fan de esas pinzas que, además de costar anclarlas cuando el disipador ya está montado, es fácil que se acaben doblando las láminas del disipador. El segundo, también relacionado con el montaje, es que hay que quitar los dos ventiladores para anclarlo al soporte, y luego montar los ventiladores no es del todo cómodo. Por lo demás, estamos ante unos disipadores de muy alta calidad, perfectos para aquellos que quieren un PC de gama media o media-alta y no se quieren dejar mucho dinero en una refrigeración líquida.
En cuanto a cuál de los dos elegir, la verdad es que nos han parecido igual de buenos. Es cierto que la unidad con pantalla LCD tiene un poco menos de TDP, pero también es más pequeña. Aunque, en la práctica, los resultados de las pruebas han sido prácticamente iguales. Por lo tanto, lo dejamos a vuestra elección según la estética que busquemos para el PC. ¿Quieres mucha iluminación RGB? Pues el modelo ARGB; ¿que quieres la pantalla LCD para ver la temperatura en todo momento? Pues el modelo LCD.
Por todo ello, hemos decidido dar a la serie NOX HUMMER H-200 nuestro galardón de oro, y nuestra recomendación por su relación prestaciones / precio.

