Corsair 110R, review: caja elegante pero de pequeño tamaño

Corsair 110R, review: caja elegante pero de pequeño tamaño

Miguel Ángel Rodríguez

Volvemos con nuevos chasis y de Corsair. Un año bastante prolífico en este hardware que da al usuario la posibilidad de elegir diseño y funcionalidades. Además poco a poco se van viendo más cajas de formato Mid Tower y pocos fabricante se decantan por las full tower. ¿Puede ser un cambio de tendencia o una moda pasajera?. Continúa la tendencia en Hardzone con la Corsair 110R.

Índice

Características y especificaciones técnicas de la Corsair 110R

Estamos ante un chasis de reducido tamaño para placas de factor de forma ATX y que posee un panel lateral de cristal templado de 4 mm de espesor y con soporte para poder instalar hasta cuatro discos (dos de 3,5″ y dos de 2,5″). Además esta caja nos ofrece la peculiaridad de poder instalar una unidad de 5,25″ ya en desuso pero que todavía a algunos les puede venir bien.

Las especificaciones más en detalle son las siguientes.

Unboxing, análisis y primeras impresiones de Corsair 110R

Estamos ante una caja de unas dimensiones ciertamente reducidas en las que se aprovecha muy bien el espacio para dar cabida a placas ATX. El diseño es algo asimétrico si tenemos en cuenta que tiene bastante más altura que profundidad dejando una forma muy estilizada. No en vano estamos ante un chasis de 480 mm de altura, 418 mm de profundidad y 210 mm de anchura. Sin duda unas dimensiones, cuando menos, curiosas.

En el lateral principal destaca, como viene siendo habitual en las cajas actuales, un gran cristal templado de 4 mm de espesor que cubre toda la zona para poder admirar el hardware que tenemos dentro. Cada vez se hace más importante una instalación limpia de componentes sobre todo por la tendencia actual a poner cajas con grandes laterales de cristal templado.

La parte opuesta está totalmente cubierta con una tapa de acero SECC bastante robusta y que deja claramente a la vista la calidad de los materiales que Corsair utiliza para sus cajas. Se puede extraer con bastante facilidad con dos tornillos de cabeza moleteada  sin necesidad de destornillador.

En esta segunda foto se puede apreciar además el lateral con rejilla en el frontal para facilitar la entrada de aire fresco desde el exterior pues, como podréis ver unas líneas más abajo, el frontal está totalmente cerrado.

Vamos a pasar a la parte frontal del chasis donde sigue predominando la absoluta sencillez de esta caja que la hace óptima para cualquier entorno. Esa sencillez le confiere esa elegancia propia de las cajas Corsair fieles a su aspecto totalmente discreto y sencillo excepto en los pocos modelos con formas más atrevidas especialmente preparadas para usuarios más agresivos en cuanto a gustos.

En la parte superior de la caja se puede apreciar la inclusión de la bahía de 5,25″ que se puede utilizar para unidades ópticas, lectores de tarjetas y algún que otro dispositivo de este tamaño. En cualquier caso, si no se quiere poner nada, apenas se nota la inclusión de dicha bahía.

El panel frontal está totalmente cerrado y es completamente negro excepto por el logo de Corsair que se sitúa en la parte inferior del mismo.

En la parte trasera tenemos una disposición totalmente convencional con la fuente de alimentación en la parte inferior. Siete slots de expansión aparecen en la parte central  y la caja presenta la posibilidad de instalar las tarjetas gráficas en vertical gracias a los slots habilitados para ello.

No le veo yo mucho sentido a esto para cajas de pequeño tamaño pues solo va a poder dar cabida a GPU de un solo slot y además van a estar muy pegadas al cristal por lo que pueden llegar a calentarse en exceso.  Normalmente este tipo de disposición suele ser para cajas de un tamaño bastante grande y con un interior muy espacioso. Como es obvio, pero por si acaso hacemos referencia a ello, el cable riser no viene incluido con la caja.

En la parte superior podemos entre ver el único ventilador que Corsair incluye en la caja. Es un ventilador de 120 mm muy normal (sin iluminación ni funcionalidades especiales). No olvidemos que estamos ante una caja de segmento de entrada que vale menos de 60€ por lo que Corsair no puede hacer grandes alegrías en cuanto a extras.

En la parte inferior podemos apreciar las cuatro grandes patas rectangulares recubiertas con goma para evitar vibraciones y además podemos apreciar el gran filtro anti polvo que se sitúa en la zona donde va a ir instalada la fuente de alimentación.

La parte superior también está totalmente cerrada y tan solo tiene rejilla en la zona donde se puede instalar un ventilador de 120 mm o 140 mm a elección del usuario final. Además la propia caja incluye un filtro anti polvo magnético fácil de quitar por si queremos realizar la limpieza correspondiente.

Y justo en la parte superior podemos ver, de forma longitudinal, las conexiones y botones propios de la caja. De izquierda a derecha podéis apreciar el botón de reset, el conector jack de 3,5″ para auriculares o micrófono, los dos puertos USB 3.0 y el botón de power.

Vamos a conocer el interior de la Corsair 110R para lo cual tenemos que quitar los cuatro tornillos de las esquinas y extraer con cuidado el gran panel de cristal templado de 4 mm.

El interior, como podéis observar, es bastante diáfano con lo que podemos instalar componentes de gran tamaño a pesar de la caja de reducido espacio. Así podemos instalar GPU de hasta 330 mm, disipadores de hasta 160 mm de altura y fuentes de alimentación de hasta 180 mm.

La caja mantiene la, cada vez más habitual, disposición de dos zonas bien diferenciadas. Una en la parte inferior para la instalación de la fuente de alimentación y los dos discos de 3,5″ que está totalmente carenada y la parte principal que albergará la placa y los componentes que van conectados a ella.

En el carenado podemos ver claramente la rejilla para disipar en lo posible el aire caliente que genere la fuente de alimentación junto con el pasacables para poder enrutar con facilidad los cables que, desde la fuente, deben ir directamente a la placa. Por cierto, ya es habitual en todas las cajas de corsair proteger los pasacables con protecciones de goma para no dañar el paso del cable.

Si echamos un vistazo a la parte delantera de la caja desde el interior, podemos ver que está totalmente huérfana de ventiladores aunque se puede advertir que hay espacio para tres ventiladores de 120 mm. Desde aquí se puede apreciar con más claridad que el frontal es de plástico.

Y desde el interior, podemos apreciar el ventilador de 120 mm (único ventilador de serie) que pone Corsair en su 110R.

La parte superior, como os habíamos dicho, está totalmente condenada excepto por el hueco que habilita Corsair para poner un ventilador de 120 mm o de 140 mm. Es la penalización que tiene que pagar Corsair por poner una bahía de 5,25″. Quizás, y a modo de sugerencia, hubiera sido mejor idea dar la opción de quitar la bandeja de 5,25″ y sustituirla simplemente por una pequeña tapa embellecedor y dejar toda la parte superior en rejilla permitiendo poner dos ventiladores de 120 mm o de 140 mm e incluso una refrigeración líquida de 240 mm. Quizás esta posibilidad incrementaría bastante las posibilidades de refrigeración de la caja.

Nos vamos a la parte posterior de la caja para ver el espacio que ha dejado Corsair para esconder el cableado que se antoja bastante justo pero suficiente para hacer una instalación limpia.

Y tenemos que ir a la parte posterior para poder ver la zona desde donde vamos a instalar nuestra fuente de alimentación.  El hueco es bastante justo y  para ello Corsair hace extraíble la jaula para los dos discos de 3,5″.  Simplemente quitando unos tornillos podemos dar mucho más espacio a la fuente de alimentación para que se expanda libremente con sus cables. De esta forma renunciamos a los dos discos de 3,5″ pero le damos la posibilidad al usuario de que elija cuál es la mejor opción que se ajusta .

Justo por encima del módulo donde se instala la fuente podemos ver las dos bandejas para discos de 2,5″. para ello Corsair sigue apostante por el típico sistema de la pequeña bandeja para la instalación del disco de 2,5″ y la pequeña tapa que lo fijaría con un tornillo de cabeza moleteada.

Finalizamos el análisis de la Corsair 110R con los accesorios que vienen incluidos en la caja y que se limitan a la tornillería necesaria así como unas pocas bridas por si fuera necesario para conseguir una buena colocación del cableado en la parte trasera.

Opinión personal de la Corsair 110R

Estamos ante una caja en la que la sencillez es la principal seña de identidad. La parquedad en cuanto a detalles hace que no haya mucho que decir sobre ella. En cualquier caso la gran calidad de los materiales, como es el caso del lateral de cristal de 4 mm, siguen estando presentes en todas las cajas de Corsair independientemente de cual sea su segmento y el precio. Además el precio recomendado hace que Corsair no pueda permitirse muchas alegrías pero, como hemos dicho, aún así no renuncia a sus señas de identidad y es que Corsair no se puede permitir el lujo de hacer trabajos a medias.

Si se busca una caja de calidad y a un precio reducidísimo de entorno a 60€, tenemos esta Corsair 110R como una gran opción y eso sin renunciar a poder decir que tenemos una caja Corsair.

Ventajas

  • Gran calidad de materiales
  • Un precio excelente
  • Espacio diáfano para realizar el montaje

Inconvenientes

  • Pocos espacios para la entrada y salida de aire