Unos buenos auriculares son esenciales cuando vamos a jugar a videojuegos. Ya sea porque queremos disfrutar de las magníficas bandas sonoras de los juegos, o para poder localizar al rival con la máxima precisión, los auriculares han ido ganando cada vez mayor importancia como accesorios gaming hasta convertirse en imprescindibles. Hoy tenemos en nuestras manos lo último de Razer, los BlackShark V3 Pro, un modelo de nivel competición que ha llegado para romper el mercado.
La gama BlackShark de Razer vio la luz del día en el año 2012, con una edición especial “Battlefield 3 Collector’s Edition” que dejaba claro que se trataban de unos auriculares enfocados, sobre todo, al competitivo. Desde entonces, el fabricante verde no ha hecho más que mejorar las prestaciones de estos auriculares hasta dar lugar a los nuevos Razer BlackShark V3 Pro. Los cuales, os vamos a enseñar en detalle en este análisis.
Razer BlackShark V3 Pro: especificaciones
| Campo | Especificación |
|---|---|
| Audio | Drivers Razer TriForce Bio‑Cellulose Gen‑2 de 50 mm · Respuesta 12 Hz – 28 kHz · Impedancia 32 Ω · Sensibilidad 96 dBSPL · THX Spatial Audio 7.1.4 en PC · Hybrid ANC de 4 micrófonos |
| Conexión inalámbrica | HyperSpeed Gen‑2 2,4 GHz (latencia ≤ 10 ms) + Bluetooth 5.3 multipunto con SmartSwitch |
| Tipo de cableado | Cable USB‑C ↔ USB‑A (1,8 m) para carga + audio digital · Cable jack 3,5 mm TRRS (1,3 m) |
| Tipo de USB | Puerto USB‑C en el casco · Dongle inalámbrico USB‑A |
| Controles táctiles | Ninguno |
| Controles físicos | Rueda Game/Chat Mix + volumen · Botón Power/BT Pair · Botón ANC Cycle (ANC ON / Ambient / OFF) · Botón Mute Mic |
| Micrófono | Razer HyperClear Full‑Band desmontable de 12 mm · Patrón cardioide · Super‑wideband 48 kHz · Respuesta 100 Hz – 10 kHz · Micrófonos internos para ANC |
Lo primero de lo que vamos a hablar del Razer BlackShark V3 Pro es su conectividad. Razer ha implementado en estos auriculares su nuevo sistema HyperSpeed Wireless Gen-2, un sistema de conexión inalámbrico capaz de darnos una latencia medida de 10 ms. Esto convierte a estos auriculares en el modelo más rápido del mercado, siendo inapreciable el retraso en comparación con una conexión por cable. Además, también cuenta con un sistema de conexión dual que nos permite tener los auriculares conectados al móvil al mismo tiempo para poder atender llamadas o usar un chat en el móvil sin renunciar al propio juego. Además, no podemos olvidarnos de la conectividad por cable USB-C, así como por mini-jack, dos opciones también disponibles.
Este modelo ha apostado por unos conductores TriForce Bio‑Cellulose Gen‑2 de 50 mm, sustituyendo así el diafragma de titanio que estaba usando Razer hasta la fecha. Gracias a ello se ha conseguido reducir la distorsión armónica en un 50% y aumentar un 75% el tamaño del imán, consiguiendo que los graves retumben sin invadir a los agudos.
Siguiendo en el audio, este modelo desbloquea la matriz completa de sonido, pudiendo usar todo tipo de códecs de sonido envolvente. En el caso de PC, la opción recomendada es la THX Spatial Audio 7.1.4 de la propia Razer, mientras que el modelo de Xbox es compatible con Windows Sonic, y el de PlayStation con el sonido Tempest 3D. A este sonido envolvente debemos sumarle 12 perfiles de ecualizador prediseñados, cubriendo así los juegos competitivos más populares. Además, nos permite crear hasta 9 perfiles de ecualizador adicionales para poder mantener nuestra curva de audio preferida sin necesidad de depender de Synapse.
El micrófono es otro elemento muy importante a la hora de comunicarnos con los demás. Por ello, Razer ha apostado por un modelo HyperClear Full Band de 12 mm, gracias al cual podemos conseguir un rango mayor y un muestreo de 48 kHz, pudiendo presumir así de tener una calidad de estudio. El micrófono tiene un patrón unidireccional y, gracias al software Synapse, es posible filtrar los soplidos y los sonidos del teclado.
Estos BlackShark V3 Pro cuentan con el diseño tipo “piloto” similar al de los modelos anteriores. Ofrece una buena cancelación pasiva de ruido, pero una de las novedades de este modelo V3 Pro es, además, su cancelación activa de ruido, ANC, que podemos activar o desactivar desde un botón. Así, podemos dejar solo la cancelación pasiva, activar la transparencia de sonido para atender al exterior sin quitarnos los cascos, o disfrutar de un aislamiento absoluto.
El peso sí que es algo más elevado que el de otros modelos, llegando a los 367 gramos. Pero gracias a las almohadillas Dual‑Layered Flowknit, el peso queda perfectamente repartido.
En cuanto a la duración de la batería, según las especificaciones oficiales, podemos conseguir entre 48 horas al jugar en consola, y más de 70 cuando jugamos en PC. Su precio, eso sí, apunta directamente a la gama alta, situándose en los 269.99 euros.
Análisis externo
Estos auriculares vienen en una caja con el diseño característico de este fabricante. En la caja podemos ver un color negro, con los tonos verdes característicos, y una foto de los auriculares en la parte frontal de la misma.
En la parte trasera nos encontramos con un resumen de todas las características que ofrecen estos auriculares.
Abrimos la caja, y lo primero que veremos es un packaging premium. Podemos ver los auriculares colocados como si se tratara de un expositor, y el receptor inalámbrico.
En la parte de arriba nos encontramos dos compartimentos. En uno tenemos escondidas las instrucciones y las pegatinas de Razer típicas.
Y en el otro nos encontramos con dos cables (uno de USB-C a Jack, y otro de USB-A a USB-C), y el micrófono.
Los cables son los típicos de Razer, trenzados, ultra-flexibles y con acabados en color verde, por ejemplo, dentro del propio puerto USB. El cable mini-jack es de 3 polos, lo que permitirá transmitir el audio a los auriculares y las conversaciones del micro cuando lo conectemos de este modo. Y los puertos USB, tanto tipo C como A, son los típicos de este fabricante.
El micrófono es otro de los elementos que más nos ha llamado la atención. Lo primero que debemos tener en cuenta es que es extraíble, por lo que cuando no lo estemos usando, lo podemos extraer. Este micro tiene una conexión mini-jack que se conecta directamente a uno de los auriculares, y en el otro extremo tenemos una esponja para reducir los molestos soplidos al hablar.
Podemos quitar el filtro anti-pop y ver el micro como tal. Este es bastante más grande que el que podemos encontrar en otros auriculares similares, y podemos ver cómo tiene su patrón unidireccional, y un segundo micro para captar, y anular, el sonido ambiente.
A continuación entramos con el receptor inalámbrico. Este tiene forma de prisma, y es bastante pequeño. Lo único que podemos destacar de él es que tiene en uno de los lados el modelo de los auriculares, y el puerto USB-C para conectarlo al ordenador mediante el cable que nos facilita el fabricante. En la parte inferior podemos ver algunas certificaciones, y en el otro lateral el protocolo “Hyperspeed Wireless Gen 2”.
Y ya por fin llegamos a los auriculares. Como ya hemos explicado, estos tienen un diseño de piloto, por lo que cubrirán toda nuestra oreja para aislarnos lo mejor posible del sonido exterior.
Estos BlackShark V3 Pro no tienen ningún tipo de iluminación, algo que, personalmente, agradezco, ya que no tiene sentido tener iluminación RGB, que gasta batería, en las orejas donde no puedes verla. Las almohadillas, y la diadema, están cubiertas por una tela muy suave, lo cual nos ayuda a poder tenerlos puestos mucho tiempo sin que acabemos cansados.
El diseño de los auriculares es bastante simétrico, aunque es cierto que tenemos que destacar algunas peculiaridades en cada auricular. Por ejemplo, en el izquierdo nos encontramos una rueda para controlar el volumen, un botón para encender y apagar los auriculares, otro para silenciar el micrófono (cuando se puede ver la franja verde es que está activado; de lo contrario, si está oculta, está desconectado). También tenemos un indicador LED que nos muestra el tipo de conexión que tenemos, y el puerto USB-C para conectarlos por cable o cargarlos.
En este auricular izquierdo es donde conectaremos el micrófono cuando lo vayamos a usar. Además, tiene una tapa magnética que podemos quitar para poder acceder a los detalles técnicos de los auriculares.
En el auricular derecho nos encontramos con un botón para cambiar el ecualizador (un toque), o el tipo de conexión (dos toques), una rueda que podemos personalizar para que realice la tarea que queramos a través del software Synapse, y un botón que nos va a permitir activar el ANC, el modo transparencia, o desactivar la cancelación activa de ruido.
También tiene una tapa que podemos quitar.
Cada auricular se sujeta a la diadema mediante un soporte metálico, el cual podemos ajustar en altura. Y del auricular sale un cable a la parte de la diadema.
La diadema tiene un acabado de cuero sintético por la parte exterior, y de tela acolchada por el interior.
Probando los Razer BlackShark V3 Pro
Desde el primer momento en que nos los colocamos, podemos notar dos cosas. La primera de ellas es que son muy cómodos, aunque al principio, si no estás acostumbrado a la cancelación de ruido pasiva de este tipo de auriculares, te puede resultar extraña. Y la segunda es lo bien que aíslan del exterior gracias a su diseño de piloto. Y cuando activas la ANC, o la transparencia de sonido, es cuando te das cuenta de la gran calidad de este sistema.
Los auriculares se adaptan muy bien a la forma de la cabeza, pudiendo ajustarlo en función de la altura de la misma. Aunque no tenemos ajuste de anchura, la verdad es que no hace falta. Su diseño estilo piloto está pensado para que encaje bien en las orejas y haga ese pequeño efecto vacío para que la cancelación de ruido sea lo más efectiva posible.
Aunque es cierto que es algo más pesado que otros modelos, nosotros lo hemos estado usando durante varias horas seguidas, y no hemos notado absolutamente ninguna molestia. La cinta de la cabeza se nos ha ajustado perfectamente, y no nos ha causado ningún tipo de dolor en la zona donde reposa.
El ajuste de la oreja es perfecto. Dan algo de calor, eso sí, por lo que lo mejor es usarlos en un sitio bien ventilado, sobre todo ahora en verano.
Configuración con Synapse y pruebas
Para configurar estos auriculares, lo mejor es echar mano del software Synapse, de Razer. Con solo conectar el receptor al ordenador, Synapse bajará todo lo necesario para poder configurar y controlar los BlackShark V3 Pro. Y, cuando los encendamos por primera vez, el programa ya los reconocerá y nos permitirá empezar a configurarlos. Lo primero es que, si hay una nueva versión del firmware, debemos instalarla para mejorar su funcionamiento. En nuestro caso, hemos probado los auriculares con la versión de fábrica 1.0.0.0.
El primer apartado que nos encontramos es el de “Sonido”. Este es el apartado principal del programa, y nos permite configurar todos los parámetros relacionados con el audio de los auriculares.
Lo primero que nos encontramos es la posibilidad de usarlos en modo “estéreo”, o activar el sonido “THX Spatial Audio”. Debajo vamos a encontrarnos también con un completo ecualizador que nos va a permitir activar algunos de los “presets” de sonido, o configurarlo a nuestra manera.
Podemos configurar distintos perfiles para que se activen automáticamente cuando vamos a jugar, y ajustar tanto el volumen como el equilibrio entre juego y chat, en caso de que vayamos a jugar online con otras personas.
El siguiente apartado es el de “Mejora”. En él nos podemos encontrar opciones muy interesantes, como la posibilidad de activar el modo “Ultra Low Latency” para tener solo 10 ms de latencia, ajustar el nivel de la cancelación de ruido, qué queremos hacer si nos entra una llamada mientras jugamos, y activar algunas de las mejores de audio para reforzar, por ejemplo, la voz o los graves.
El apartado de “micrófono” nos va a permitir configurar cómo queremos que funcione el micro de los auriculares. Podemos conseguir, por ejemplo, ajustar el volumen del micrófono (para que nos oigan más alto), aplicar mejoras de sonido (normalizar, mejorar la claridad, cancelación de ruido del micro, etc), e incluso configurar un ecualizador para el micrófono. También podemos activar una monitorización del micro para escucharnos cuando hablamos, algo importante si usamos la cancelación de ruido.
La pestaña de “Activación” nos permite configurar prácticamente dos cosas: la primera, el indicador LED del receptor de los auriculares. Podemos elegir si queremos que nos muestre el estado de la conexión, el estado de la batería, o si solo queremos que parpadee cuando hay batería baja. Y la segunda, el ahorro de energía, pudiendo elegir cuándo queremos que se apaguen los auriculares después de estar en inactividad.
Por último, la pestaña “versión de prueba” nos permite probar la diferencia entre el modo estéreo y el modo THX.
Como podemos ver, Razer nos ofrece un control total de los auriculares a través de su programa.
Conclusión, ¿merecen la pena?
La verdad es que estamos, ahora mismo, ante uno de los mejores auriculares gaming del mercado. Eso sí, están demasiado pensados para competición, empezando, sobre todo, por el precio. Y es que 270 euros en España nos parecen demasiado. Y son prácticamente 100 euros de diferencia solo por la cancelación activa de ruido, el mini-jack y una leve mejora del micrófono. Si no necesitas estas prestaciones, el modelo V3 normal es una alternativa perfecta.
Obviando el precio (que, eso sí, justifica la calidad), estamos ante unos auriculares que nos ofrecen una calidad de sonido espectacular. Hemos probado el sonido tanto con THX como con Dolby Atmos (todo en Windows 11), y nos hemos quedado sorprendidos. La cancelación de ruido activa (ANC) ayuda a aislarnos aún más del exterior, lo que les hace perfectos cuando estamos trabajando con jaleo en casa, o vamos a jugar online y no queremos distracciones.
Por todo ello, hemos decidido dar a estos Razer BlackShark V3 Pro nuestro galardón de oro, destacando, sobre todo, su rendimiento. Hubieran tenido platino si el precio hubiera estado más cerca de los 200 euros que de los 300 euros.

