Qué es la VRAM de una tarjeta gráfica y para qué sirve

Qué es la VRAM de una tarjeta gráfica y para qué sirve

Juan Diego de Usera

Todos hemos leído o escuchado hablar de la VRAM, o del importante papel que desarrolla en nuestra tarjeta gráfica. Dicho esto, creemos que hay usuarios que no saben qué significado tienen esas siglas. En esta ocasión, nuestra misión es explicar qué es la VRAM y cuál es su función en nuestra gráfica.

Los núcleos gráficos de las tarjetas gráficas (denominados GPU, Graphics Processing Unit) funcionan de forma similar a como lo hace nuestro procesador en nuestra placa base. Especialmente, en lo que respecta a almacenar y recuperar datos. Como bien sabréis, los datos no se cargan directamente desde nuestros discos duros o SSD al procesador. Éstos se cargan en la memoria RAM del sistema, y, desde ella, el procesador los toma para poder transformarlos. El último paso es depositar el resultado final en la propia RAM de nuevo.

¿Qué es y por qué es tan importante la VRAM?

Cuando nos disponemos a elegir una nueva tarjeta gráfica, un factor bastante determinante es la cantidad y el tipo de su memoria gráfica dedicada, y en los últimos tiempos en los que el auge de la minería está de nuevo en alza, más todavía.

VRAM tarjeta gráfica NVIDIA

En el caso de la tarjeta gráfica, coge los datos que necesita para realizar su trabajo de la VRAM, siendo esta  la función de este tipo de memoria de vídeo (Video Random Access Memory, VRAM): almacenar los datos que necesita la GPU para poder trabajar. Dicho de otra manera, es un tipo de memoria RAM (memoria volátil) que está diseñada para ser empleada, únicamente, con tarjetas gráficas. Por tanto, su rendimiento es muchísimo más rápido.

En la memoria VRAM se cargan las texturas y los modelos que la GPU va a utilizar y procesar para crear la imagen después. Por tanto, es muy importante que nuestra tarjeta gráfica posea suficiente memoria VRAM. De lo contrario, todos estos datos se deberían almacenar en nuestras unidades de almacenamiento. En dicho caso, acceder a ellas supondría más lentitud en comparación con hacerlo en la VRAM.

VRAM NVIDIA

Por ello, cuando se incrementa la resolución o el nivel de detalle en un juego, el nivel de VRAM que se consume se dispara. El problema de la VRAM es que va soldada directamente al PCB de la tarjeta gráfica, por lo que no se puede ampliar. Esto significa que la cantidad de la que disponemos es la que obtenemos cuando compramos la tarjeta gráfica. Como es lógico, supone un problema a largo plazo para el usuario ¿Por qué? Porque la tecnología avanza y los videojuegos tambíen, así que los requisitos recomendados van en aumento.

Con la transición de resoluciones (de 720p a 1080p, de 1080p a 1440p, etc.) el consumo de VRAM se dispara alarmantemente. La consecuencia suele ser trágica: memoria insuficiente. Y es que la historia de la tecnología está plagada de casos: un día 20 GB era mucho, pero pronto se convertiría en una cifra insignificante. Con la VRAM ha pasado (y pasará) lo mismo, ayer 6 GB VRAM eran más que suficiente y hoy en día esta cantidad de memoria ya se ha quedado bastante atrás. Sin embargo, el futuro estará plagado de avances, los cuales condicionarán el aumento de requisitos en el hardware de nuestro equipo, empezando por la memoria.

VRAM

Mención aparte merecen las tarjetas gráficas integradas (las iGPU). Salvo algunas excepciones, la gran mayoría de ellas no tienen VRAM dedicada para su funcionamiento. En su lugar, se ven obligadas a usar la memoria RAM que está instalada en nuestro sistema. Dado que la memoria RAM es más lenta que la VRAM, el rendimiento final acaba siendo peor.

Es por ello que las APUs de AMD  requieren mayor uso de memoria RAM, en comparación de las que se necesitaría de manera habitual. De hecho, cuando utilicéis una de estas APUs, podréis ver en las propiedades del sistema de Windows que una buena parte de la memoria RAM del sistema ha sido «tomada» como VRAM. Por ejemplo, veréis algo así como «Memoria RAM: 8 GB (7,5 GB utilizable)».

El impulso de la memoria GDDR6

Micron-GDDR6

Es frecuente ver en muchas noticias la palabra «VRAM» seguida de las siglas GDDRX, normalmente GDDR5 o GDDR6. En términos de rendimiento, una tarjeta gráfica no sólo debe tener memoria VRAM importante, sino una memoria con un gran ancho de memoria . En este sentido, se ha visto el avance que supone pasar de memoria GDDR5X a GDDR6, tanto en modelos con 4 GB, como en modelos con 6 GB. La mejora no se resume a un mejor rendimiento, sino también a una mejor eficiencia.

La memoria VRAM GDDR6 sustituyó a la GDDR5X, ofreciendo 16 Gbit/s frente a los 10-14  Gbit/s que ofrecía la última. Este cambio se palpa dentro del juego, incrementándose varios FPS. Así lo hemos visto con la actualización de las GTX 1650 con memoria VRAM GDDR5 a VRAM GDDR6. Con el mismo modelo (arquitectura, procesadores, etc.), el resultado era una ganancia de hasta 5 FPS de diferencia. El futuro se posa sobre la memoria GDDR6X, que será una mejora de la actual GDDR6.

¿Por qué es tan importante la VRAM en minería?

En los últimos tiempos, la minería de criptomonedas con GPU está de nuevo en alza, entre otras cosas porque vuelve a ser rentable. Dejando de lado temas de rendimiento o escasez, esto ha provocado que la VRAM de la tarjeta gráfica cobre mayor importancia que nunca, puesto que si hasta ahora en el ámbito gaming la VRAM tenía que ver con la resolución y las texturas, en la minería de criptomonedas se ha convertido en un factor limitante.

Y es limitante por partida doble, ya que se ha comprobado que realizando overclock a la VRAM y underclock a la GPU, se obtiene una mayor tasa de hashrate (rendimiento de minado), y por otro lado, la cantidad de memoria gráfica es también determinante por el tamaño que tiene el búfer de Ethereum, una de las monedas virtuales más populares, porque ha sobrepasado ya los 4 GB y eso significa que ya no se puede minar esta criptomoneda con gráficas que tengan menos de esa cantidad de memoria.