Qué es una APU y en qué se diferencia de un procesador normal

Qué es una APU y en qué se diferencia de un procesador normal

Juan Diego de Usera

Desde enero de 2011, se lleva empleando el término APU para definir una clase de procesadores desarrollados por el fabricante AMD. Procesadores que se han ido desarrollando hasta nuestros días, de manera paralela a las gamas normales de procesadores de escritorio. Y, si bien nunca se han considerado modelos muy atractivos para los entusiastas. Estos procesadores cumplen un papel bastante importante dentro del ecosistema de procesadores de hardware. Tanto para escritorio como para portátiles. Veamos qué caracteriza a una APU.

El término APU (Accelerated Processing Unit) hace referencia a una clase de procesadores de AMD. En los que se incorpora, debajo del IHS, unos núcleos de computación más unos núcleos gráficos. Sin embargo, estos núcleos gráficos están pensados para poder jugar con ellos. Al fin y al cabo, el concepto de las APU nace de la idea inicial de AMD Fusion.

Podríais pensar que los procesadores de Intel de la serie Core, también se podrían denominar APU. Ya que, en su interior también hay núcleos para cómputo. Y núcleos para actividades gráficas. Sin embargo, hay una característica de la que carecen estos procesadores. No tienen arquitectura HSA (Heterogeneus System Architecture). Este tipo de arquitectura permite que los núcleos de cálculo compartan datos directamente con los núcleos gráficos. O que se usen los núcleos gráficos para realizar operaciones de cálculo.

En resumidas cuentas, el uso de HSA simplifica bastante el número de pasos que se han de dar para completar una instrucción en una APU. Esto hace que el procesador pueda aprovechar mejor los recursos del sistema.

Las APU siempre se han considerado procesadores de gama baja

Desde luego, una de las grandes ventajas que representan las APU de AMD, es su posibilidad de ser usadas como procesadores de uso mixto. Y con un rendimiento bastante decente, debemos de añadir. Cierto es que los núcleos de cómputo que se suelen emplear no son los más potentes de AMD. Pero la unión de estos, junto con su tarjeta gráfica integrada, permite crear equipos de consumo muy contenido. Y que no requieren usar disipadores enormes para poder funcionar.

Pero, precisamente por este mismo hecho de los núcleos de cómputo. Más el empleo de núcleos gráficos a los que se les han recortado mucha funcionalidad. Unido al hecho que sus iGPU emplean la RAM del sistema como VRAM. Todo esto hace que este tipo de procesadores rindan como modelos de gama baja. Y así suelen estar todos ellos considerados. Aunque con las últimas revisiones de la arquitectura Zen, ya no se les puede considerar tan de gama baja. De gama media-baja más bien.

Aun así, las APU seguirán ocupando el espacio de la gama baja de procesadores de este fabricante. Pero seguirán teniendo su propio público. Un público que busca un sistema que sea sencillo de actualizar. Pero que, desde el primer momento, permita realizar operaciones de cómputo y jugar con una configuración muy básica. En la que no haya que invertir una gran cantidad de dinero de manera inicial.

Mas versátiles, pero con menos rendimiento

apu ryzen

Es cierto que por un precio accesible obtenemos un procesador con gráficos integrados, pero su rendimiento en tareas pesadas es bastante inferior si los comparamos con sus hermanos sin iGPU. En las CPUs que vienen con gráficos integrados solemos ver unas frecuencias más bajas, como menos núcleos que las variantes de alto rendimiento.

Enlazando con lo que hemos comentado en el apartado anterior, una APU puede ser una opción brillante para equipos de gama baja o domésticos que vayan a ser usados para tareas livianas. Sin embargo, no es buena idea comprarlos para jugar o renderizar, por ejemplo. Es cierto que las APUs se han mejorado mucho, ofreciéndonos la posibilidad de jugar a una configuración muy baja, cosa que antes era imposible. Dicho esto, siguen estando muy lejos de ofrecernos un rendimiento decente para tareas complicadas.

En el caso de que vayáis a usar el PC para jugar, trabajar vídeo o algún fin relacionado con la IA, os recomendamos que vayáis a por procesadores más potentes y a tarjetas gráficas dedicadas. Por el contrario, nos ahorran el consumo de una GPU dedicada, no se calientan mucho y traen una buena configuración de núcleos e hilos (que en CPUs Ryzen para escritorio no supera los 6 núcleos y 12 hilos).

Por otro lado, no nos podemos olvidar que las consolas Microsoft Xbox One y Sony PlayStation 4 montan, en su interior, sendas APU. Estas APU son variaciones de la arquitectura custom Jaguar. Junto con una implementación personalizada de la arquitectura Polaris.